En la entrada anterior dejamos al USS Bunker Hill en pleno ataque suicida frente a las costas de Okinawa.

El primero, un zero, arrojó una bomba que penetró la cubierta de madera, atravesó una sección del casco y estalló en el agua. El zero, sin embargo, se dirigió contra los treinta aviones agrupados en la parte trasera de la pista, y armado y con los depósitos llenos de combustible se estampó contra los aviones, cayendo posteriormente al mar y dejando atrás un infierno en llamas.



/arc-anglerfish-arc2-prod-mco.s3.amazonaws.com/public/PFLMJ7BQKZHVDK244HPRVPSPTQ.jpg)