De sobra es conocida la insensibilidad de los mandos soviéticos respecto de la vida sus propios soldados. Relatamos hoy un escalofriante suceso en el que se utilizó un batallón completo para hacer saltar las minas de un campo minado en el avance sobre Jarkov.

El 6 de agosto de 1943, casi un mes después de la batalla de Kursk, comenzó la operación Rumyantsev, la ofensiva soviética de verano. La cuña de tropas soviéticas que se dirigía a Jarkov desde el norte amenazaba, una vez roto el frente germano, con cercar al XI Cuerpo de Ejército Alemán al mando del general Raus.





