Hoy seguiremos analizando los rituales y tradiciones de los Kamikaze previas a sus misiones. Los jóvenes pilotos que estaban a punto de morir debían despedirse.

En muchos casos habían visitado a sus familias una última vez en algún lugar en los meses precedentes a sus misiones. Todos se sentían inclinados a dejar fluir sus sentimientos, escribiendo cartas a casa, consolando a sus familias para que no se preocupasen, porque ellos cumplirían felizmente con su deber.



