Nikolai Kuznetsov fue para los soviéticos lo que el coronel de las SS Otto Skorzeny para los alemanes: ambos hombres tenían nervios de acero y ambos obtuvieron la fama por sus audaces logros tras las líneas enemigas.
Nikolai Kuznetsov en uniforme de la Luftwaffe
Kuznetsov pasó dos años y medio en Ucrania haciéndose pasar por un oficial alemán, en contacto permanente con los partisanos y conviviendo con alemanes, creando sus redes de información y tramando complots para asesinar a altos mandos alemanes y personal con responsabilidades en el gobierno de ocupación de Ucrania.





