Nikolai Kuznetsov fue para los soviéticos lo que el coronel de las SS Otto Skorzeny para los alemanes: ambos hombres tenían nervios de acero y ambos obtuvieron la fama por sus audaces logros tras las líneas enemigas.

Nikolai Kuznetsov en uniforme de la Luftwaffe

Kuznetsov pasó dos años y medio en Ucrania haciéndose pasar por un oficial alemán, en contacto permanente con los partisanos y conviviendo con alemanes, creando sus redes de información y tramando complots para asesinar a altos mandos alemanes y personal con responsabilidades en el gobierno de ocupación de Ucrania.

Kuznetsov nació en 1911 en una familia de campesinos en la actual región de Yekaterinburg en Rusia. Se graduó en el Instituto Politécnico de los Urales en 1938, y poco después obtuvo su título en el Instituto de Lenguas Extranjeras. Antes de que comenzara la guerra, Kuznetsov fue reclutado para trabajar en el ámbito del contra espionaje debido a la fluidez de su alemán, que hablaba como cualquier otro nativo.

Se presentó a los funcionarios de la embajada alemana como un alemán que había ido a la Unión Soviética con sus padres cuando era un niño, y que trabajaba en una fábrica de aviones en Moscú. Esto atrajo la atención de los agentes del espionaje alemán. Por su parte, Kuznetsov se valía de esto para identificar a estos agentes a sus superiores. Además, Kuznetsov se hizo amigo de un alemán en la embajada y logró reclutarlo para que trabajara para los soviéticos.

Kuznetsov en uniforme de la Wehrmacht

Cuando comenzó la «Gran Guerra Patriótica», Kuzentsov comenzó un proceso de instrucción y entrenamiento para poder hacerse pasar por un oficial alemán. Tras superarlo con éxito se convirtió en el Oberleutnant Paul Wilhelm Siebert, siendo lanzado en paracaidas detrás de las líenas enemigas para que se uniera a un destacamento de partisanos.

El contenido secreto de su misión, que nadie conocía salvo él y el jefe partisano, consistía en penetrar en la ciudad ucraniana de Rovno, ocupada por los alemanes, y establecer una red de espionaje, cosa que llevó a término. Kuznetsov pronto intimó con multitud de oficiales alemanes, que constituían una valiosa fuente de información.

El 20 de abril de 1943, el agente ruso planificó, incluso con riesgo de su vida, un intento de asesinato de Erich Koch, el jefe nazi de la Ucrania ocupada. El plan finalmente fracasó y Koch escapó. A través de un contacto en el servicio secreto alemán, Kuznetsov descubrió un complot para asesinar a los «Tres Grandes» (Stalin, Roosvelt, y Churchill) durante la conferencia de Teherán en 1943. También fue de los primeros en detectar que algo se estaba cociendo en Kursk al insinuárselo Koch en una conversación que mantuvo con él.

Aunque se trataba de un gran logro de inteligencia, el ya tremendamente experto Kuznetsov deseaba tomar parte en la lucha contra el enemigo de una manera más activa y directa. El jefe de los partisanos autorizó a Kuznetsov a matar a Paul Dargel, el asistente de Erich Koch. El primer intento fracasó: disparó y mató a dos hombres a quemarropa, pero ninguno de los dos era el blanco que perseguía. El 30 de septiembre de 1943, diez días después del primer intento, volvió de nuevo a la carga lanzando una granada a Dargel, que resultó herido por la explosión y repatriado en avión a Berlín.

En uniforme soviético

Kuznetsov logró escapar, pero había resultado herido por un trozo de metralla. El fracaso en el intento de matar a Koch y a su asistente causaron desesperación en el agente ruso. El 11 de noviembre trató una vez más de matar a uno de los asistentes de Koch con fuego de metralleta, pero falló y su víctima logró huir.

El 17 de noviembre Kuznetsov logró finalmente sus intenciones. Entró en la casa del SS Oberführer Alfred Funk y le disparó a bocajarro en su despacho. Contento por el éxito obtenido, ayudó posteriormente a secuestrar al general von Ilgen, jefe de la Osttruppe zur besonderen Verwendung 740 (tropas especiales orientales). El conductor personal de Koch fue también capturado.

En otra operación exitosa, Kuznetsov facilitó información para una expedición de castigo liderada por el general Prizmann. Los partisanos se hallaban esperando a la incursión alemana y en la emboscada cayó el general. Poco tiempo después, los alemanes se retiraron desde Rovno a Lvov, a donde los siguió Kuznetsov.

Su tumba

Uno de sus últimos éxitos fue el asesinato del general Otto Bauer, el vicegobernador de Galitzia, en el propio Lvov. Kuznetsov, su conductor y otro agente acribillaron el coche del general con fuego de metralleta matándolo en el acto. Los tres hombnres huyeron hacia las líneas soviéticas al encuentro de sus tropas, pero confundidos  por una unidad de nacionalistas ucranianos de Stepan Bandera.

Lucharon hasta que se quedaron sin munición. Entonces los tres hombres utilizaron granadas para volarse a sí mismos- junto con los enemigos que ya estaban próximos. El día 5 de noviembre de 1944, Nikolai Kuznetsov recibió el título de Héroe de la Unión Soviética. Está enterrado en Lvov en la Colina de la Gloria.

Viene de Heroína de la Unión Soviética – Lydia Litvak, La Rosa Blanca de Stalingrado

  1. Ángel Palos says:

    Buenas, lo primero enhorabuena por la pagina, me encanta.
    Podríais hacer algún artículo sobre ese supuesto plan de atentado contra los 3grandes?

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