En sus memorias, Kurt «Panzer» Meyer relata un escalofriante suceso en el que los soviéticos volaron ante sus narices un puente atestado de sus propias tropas en retirada. Así lo cuenta.

5 de octubre de 1941, las divisiones alemanas atacan en un amplio frente ente Melitopol y el río Dnieper. El batallón de Panzer Meyer recibió la misión de tomar uno de los puentes sobre el río Molotschnaja y mantenerlo hasta que llegaran las vanguardias de la ofensiva. El avance se hacía lento y pesado, pues el campo estaba literalmente sembrado de minas encapsuladas en madera que las hacía indetectables a los aparatos detectores. A eso del mediodía estaban ya en primera línea. La 1/SS-Aufklärungs-Abteilung 1 [1 compañía del 1 Batallón de Reconocimiento SS] se posicionó en cabeza de la columna tras el vehículo de reconocimiento blindado de Meyer.





