En anteriores artículos hemos hablado del desarrollo de blindados británicos, pero será con los franceses cuando este vehículo tome la forma y el diseño por lo que los conocemos en la actualidad. Aunque tradicionalmente se ha menospreciado la aportación francesa durante la Primera Guerra Mundial, su aportación en el campo de la guerra acorazada es digna de mencionar.

Los primeros vehículos de los que vamos a hablar a continuación son los que guardan mayor parecido con el Mark británico. La creación de estos vehículos se debe a la presión ejercida por Jean-Baptiste Eugene Estienne dando lugar al Proyecto Estienne, apoyado por el mismísimo Pétain. El primer vehículo dentro de este proyecto fue el Schneider CA1 que participó en la Ofensiva de Nivelle (16 de abril de 1917). Este tanque no sólo fue usado por las tropas francesas, sino que también formó parte de las filas italianas. La efectividad de este tanque radicaba en su potente cañón de 75,5 mm y dos ametralladoras Hotchkiss.

Otro de estos vehículos es el Saint-Chamond. En un principio iba a ser una réplica del Schneider, pero se introdujeron modificaciones. Tras varias disputas entre diseñadores, fábrica y productores finalmente se optó por el modelo Tracteur A. Este modelo era alargado y el cañón sobresalía, lo que lo convertía en un vehículo excesivamente largo. Este cañón era de carga rápida de 75 mm y aumentaba en dos el número de ametralladoras Hotckiss. El aumento de ametralladoras aumentaba la tripulación de siete a nueve pasajeros. Este vehículo entró en servicio en 1917, muy parejo a su antecesor. Ambos blindados mostraron clara inferioridad a los Mark británicos.

El último vehículo francés, y más efectivo, es el que presenta una mayor innovación y uno de los más destacados. El Renault FT-17 o tanque ligero 1917 fue también desarrollado por Estienne y entró en combate en el Marne (1914). Según Steven Zaloga, uno de los mayores expertos en defensa, lo considera el primer carro moderno por el uso de la torreta y porque su diseño. Este diseñó será heredado por el resto de los carros blindados.

Carros Saint Chamond

Estos vehículos tuvieron dos variantes, uno de ellos armado con una ametralladora Hotckiss 7 mm y otro con dos cañones Puteaux de 37 mm. Aunque menos potentes, la versatilidad de este vehículo radicaba en la torreta trescientos sesenta grados. Este vehículo siguió operativo tras la guerra, a diferencia de los otros modelos, y participó en operaciones como el desembarco de Alhucemas, la revolución de Asturias o la batalla del Alto del León.

Todas estas innovaciones galas en el campo de los blindados determinaron la guerra en el futuro. Además, un joven Charles de Gaulle, durante un tiempo bajo las órdenes de Pétain, observó y comprendió la importancia de los carros blindados en el frente. Esto hizo que tras la Primera Guerra Mundial escribiera varios tratados sobre el tema y se adelantará a la Blitzkrieg que acabó con Francia en la Segunda Guerra Mundial. Sin duda un visionario. Pero hasta llegar a la guerra relámpago, en la próxima entrega abordaremos los blindados alemanes y su desarrollo.

Viene de Uso de vehículos de combate en la historia (IX) – Guerra sobre orugas

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