Ediciones Salamina acaba de publicar Moscú 1941, la tercera entrega de la monumental obra sobre la Operación Barbarroja de David Stahel. El invierno se ha echado encima y la Wehrmacht expira su último aliento contra las líneas soviéticas mientras el Ejército Rojo concentraba reservas para una ofensiva.

En noviembre de 1941, Hitler ordenó a las fuerzas alemanas que completasen su avance final sobre Moscú, por entonces a menos de 100 kilómetros de distancia. El Grupo de Ejércitos Centro pasó al ataque con el objetivo de romper en un último intento la resistencia soviética antes de la llegada del invierno. Desde la perspectiva alemana, el avance final sobre la capital soviética reunía todos los ingredientes para una dramática batalla decisiva en el Este que, según otros estudios anteriores, solo fracasó a las puertas de Moscú.

David Stahel desafía ahora este relato bien arraigado demostrando que la última ofensiva alemana de 1941 fue un esfuerzo desesperado, mermado por la debilidad operacional y el deficiente sistema logístico, y llevado únicamente adelante por lo que él identifica como pensamiento militar nacionalsocialista.

A través de una investigación sin precedentes, basada en archivos inéditos del ejército y en cartas y diarios de soldados, Stahel ofrece una nueva visión de la batalla por Moscú, que amenazó con desencadenar el desastre de Alemania en el Este incluso antes de la llegada de la ofensiva de invierno soviética.

A esta tercera entrega le preceden Kiev 1941, que arranca con el giro hacia el sur de Guderian como pinza norte del gigantesco cerco de Kiev, que arrojó medio millón de prisioneros. A ella le sigue Operación Tifón, el nuevo giro estratégico que recupera el objetivo de Moscú y lleva a las gigantescas batallas de cerco de Viaz’ma y Briansk.

Opiniones de algunos autores destacados:

«Otro excelente estudio de David Stahel, cuya minuciosa evaluación de las fuentes alemanas lleva a un revelador análisis en su conjunto». Michael Jones

«Stahel ofrece una visión fresca y definitiva sobre uno de los grandes puntos de inflexión de la Segunda Guerra Mundial, ilustrando de nuevo por qué es uno de los mayores expertos mundiales en el ataque de Hitler a la Unión Soviética. Su narrativa es intensa, sus ideas provocadoras y su investigación exhaustiva. ¡Una obra magistral!» Craig W. H. Luther

«Stahel argumenta de modo convincente que la sobreextendida, agotada e incompetentemente dirigida Wehrmacht sufrió una derrota inevitable frente a Moscú. Un relato fresco y acertado que pone de manifiesto el delirio del alto mando alemán». Jeff Rutherford

«La batalla por Moscú fue, sin duda, uno de los puntos de inflexión de la Segunda Guerra Mundial. En este estudio, cuidadosamente estructurado y bien documentado, David Stahel explora las opciones alemanas en lo que se estaba convirtiendo claramente en una campaña imposible de ganar. Se trata de Historia Militar sólida que pone en tela de juicio lo que creíamos que ya sabíamos sobre la guerra en el Este». Richard Overy

FICHA DEL LIBRO:
Tamaño: 15×23 cm.
Nº de páginas: 412
Edición ilustrada con fotos y mapas descriptivos de las operaciones. Incluye un desplegable con un mapa de situación del Heer de 1941.
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda con
solapas y cosido con hilo.
ISBN: 9788494989155
Año edición: 2019
Precio: 25€

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  1. Dani says:

    En realidad siempre ha habido críticas sobre la decisión de lanzar la operación contra Moscú, pero para los generales alemanes de la postguerra quedaba mejor decir que casi lo habían conseguido.

  2. Fernando Cavanillas says:

    El objetivo de Barbarroja era destruir la capacidad de combate del ejército rojo. Moscú no era un objetivo militar para Hitler (que prefería atacar en el sur, para dejar al Stalin sin petróleo ni materias primas), sino que pensaba que Moscú como objetivo era un gran error y un gran pantano al modo en que lo fue luego Stalingrado. Sin duda no se olvidaba de que Napoleón conquistó Moscú y esa fue su trajedia 125 años antes.

    Sin embargo los generales alemanes sí opinaban que conquistar Moscú era vital, ya que era un objetivo psicológico y el centro de comunicaciones de toda Rusia. Las discusines entre Hitler y sus generales por este tema fueron muchas y muy enconadas… probablemente por eso Hitler dejó que lo intentaran finalmente (después del éxito inicial de Barbarroja), pero con poca convicción, con pocas tropas y pocos recursos. Estratégicamente los alemanes tenían que decidir entre NORTE, CENTRO ó SUR, no tenían tropas para todo a la vez. Además se llegó tarde a Moscú y un crudísimo invierno hizo ya casi imposible afrontar la obra con garantías de éxito.

    Creo que fue un error meterse en Rusia, aunque la guerra podía haberse ganado por parte de Alemania si no hubieran tenido los rusos la información de ENIGMA que les daban los aliados, las ayudas increíbles en material de guerra y comida que les daban los norteamericanos, la guerra en dos frentes para alemania, el desprecio a la población rusa por un erróneo imperialismo, los 25 millones de muertos rusos, el dominio absoluto y terrorífico de los comunistas sobre su población y el hecho de que Hitler relevara a Manstein y se pusiera él a micro-gestionar la guerra de manera rígida.

    Sólo con dejar a Manstein ya podría haber inclinado la balanza en favor de Alemania… en todo caso no deja de ser historia ficción.

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