EL TERCER DIA

Si el 1 de julio la victoria casi había sido confederada, y el 2 podría calificarse como un empate; el 3 de julio fue, sin duda, el día de la derrota de Lee.

Sin embargo, todo podría haber sido muy distinto. La noche anterior el General Meade había reunido todos sus jefes de cuerpo, en su cuartel general, para hacerles tres preguntas: En las circunstancias actuales ¿Es aconsejable que el ejército se quede en sus posiciones actuales o es mejor que se retire hacia sus bases de suministros? €œEn caso de quedarnos aquí. ¿Debemos atacar o esperar el ataque del enemigo? €œY si esperamos el ataque ¿Durante cuánto tiempo? Se acordó que el ejército se quedaría, que iba a esperar el ataque confederado y que lo haría durante una jornada.

El General George Gordon Meade, el vencedor en la batalla.

Lee, por su parte, decidió primero que lanzaría su ataque en ambos flancos, como el día anterior, pero esta vez de un modo coordinado. Dicha coordinación, sin embargo, fue imposible. Nada más comenzar el día Ewell reanudó su ataque contra Culp´s Hill, pero ya no tenía la posición ganadora pues durante la noche las tropas federales enviadas al flanco derecho habían vuelto a ocupar sus posiciones, y ahora, Ewell tuvo que enfrentarse a una defensa duplicada, que finalmente lo derrotó. Longstreet, quien por su parte hubiera tenido que atacar a la vez, no pudo hacerlo porque las tropas que tenía en el campo de batalla estaban exhaustas. Sin embargo estaba recibiendo refuerzos: la división virginiana de Pickett. Entonces Lee decidió dedicarse por la segunda opción: tras haber atacado la derecha y la izquierda, atacaría el centro federal.¿Quién no ha oído hablar de la famosa carga de Pickett? Como una marea, los confederados salieron de los bosques para atacar al II Cuerpo de Ejército federal en Cemetery Ridge; cruzando las vallas que delimitaban los campos bajo un fuego salvaje de artillería, y recorrieron los últimos metros hasta lugares como œel bosquecillo€ o €œel ángulo€, bajo un densísimo fuego de mosquetería, en un asalto digno de trescientos espartanos; antes de cruzar, brevemente, el muro, y ser derrotados. Pues bien, las cosas no fueron exactamente así. En realidad no todos los hombres que ejecutaron la carga eran de la división de Pickett, sino que también los había de otras unidades, más de la mitad, mayoritariamente pertenecientes al Cuerpo de Ejército del General Hill; si la artillería federal pudo destrozarlos fue porque la confederada, que había preparado el campo de batalla con un bombardeo digno de las grandes baterías napoleónicas, fue engañada; y si la fuerza recibió un intenso fuego de flanqueo mientras avanzaba hacia las posiciones azules, fue porque nunca partió formando un solo frente, sino dos, que tuvieron que irse acercando poco a poco mostrando el flanco al enemigo.

Este croquis muestra todas las unidades que participaron en la «Carga de Pickett», de las cuales solo tres brigadas pertenecían a su división; las de Kemper, Garnett y Armistead.

En realidad, la llamada Carga de Pickett€ fue un desastre provocado por sus propios mandos. Todo comenzó cuando Lee ordenó la maniobra en contra del parecer del General Longstreet, quien era, sin embargo, el encargado de ejecutarla. Lee nunca había sido un oficial tajante, y su forma de ejercer el mando siempre había sido, tal vez, en exceso caballerosa; delicada, informativa y sugerente, más que directa. Un método que había funcionado muy bien cuando las tres grandes mentes del Ejército de Virginia del Norte: Lee, Jackson y Longstreet, trabajaban en consonancia; pero ahora Lee había perdido su brazo derecho€, y su €œviejo caballo de batalla€ estaba en desacuerdo con sus planes.

Lee se impuso, no obstante, y Longstreet, renuentemente, empezó a preparar un asalto en el que no creía. Primero retrasó la maniobra, luego trato de obtener el apoyo de Pickett -quien sin embargo estaba deseando entrar en acción-, y finalmente trató de endilgarle la responsabilidad a Porter Alexander, artillero y jefe de la gran batería, al indicarle que diera la orden de iniciar el asalto cuando tuviera la seguridad de que había silenciado las baterías unionistas. Semejante seguridad era imposible de obtener €“más aun teniendo en cuenta que la artillería federal fue acallando poco a poco sus cañones en lo que resultó ser una monumental maniobra de engaño- y Porter lo sabía. Por eso, cuando consideró que había llegado el momento, y como estaba quedándose sin munición, envió un mensaje a Pickett en el que le indicaba que si debía atacar, aquel era el momento, pues pronto ya no sería capaz de apoyar su avance. Y Pickett dio la orden.

El General Armistead guiando a sus hombres mas allá del muro. Instantes después encontró la muerte.

El 4 de julio, el día de la independencia, ambos ejércitos se quedaron en sus posiciones, mirándose exhaustos. Meade había vencido, Lee había sido derrotado y un mundo nuevo parecía nacer en aquel, hasta entonces, olvidado lugar de Pennsilvania. Sin embargo ¿fue así realmente? La batalla de Gettysburg ¿supuso un cambio en la guerra? A pesar de la prensa de entonces y de los historiadores de después, hoy muchos escritores consideran que no. Gettysburg fue otra batalla más, para los confederados la de la desilusión, pues mucho habían esperado de ella; y para los federales la del principio del fin, pues era la primera gran victoria que obtenían sobre el ejército de Lee; pero nada más. A la guerra le quedaban aún casi dos años, durante los cuales los confederados obtendrían victorias esplendorosas, como la del Río Rojo, en Arkansas, y los federales se verían obligados a ejecutar costosísimas campañas, como la Overland Campaign€ (la campaña del Wilderness), que acabaría con Lee atrincherado entre Richmond y Petersburg; o la del Valle de Shenandoah de 1864. Aún habían de arder Atlanta y Georgia; mientras Jubal Early se presentaba con su ejército a las puertas de Washington, y un hombre llamado Mosby creaba su propia confederación tras las líneas unionistas, todas estas son de la segunda mitad de la guerra, no por menos conocidas menos importantes, que serán contadas en otra ocasión.

«Y esa apuesta, al final, la ganó la muerte…» Cementerio de Gettysburg

viene de Gettysburg, 150 aniversario (II/3)

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  1. dani says:

    Yo si creo que fue una batalla decisiva. A partir de ese momento el sur ya no podía buscar una batalla decisiva, su mejor ejército había sido derrotado y «destruido», demasiadas bajas insustituibles. Y en una guerra de desgaste el norte tenía todas las de ganar, como así sucedió.

  2. Javier Veramendi B says:

    No tanto. Verás, tras la batalla de Gettysburg no solo Lee fue capaz de retirar su ejército de vuelta tras el Rapahannock (Fredericksburg), sino que incluso pudo desprenderse temporalmente del cuerpo de Longstreet,que entre el 19 y el 20 de septiembre combatió en Chickamauga (Tennessee).

    De hecho, salvo batallas de menor porte, no hubo más combates en Virginia hasta la de Wilderness, en mayo del 64. Esta fue el inicio de la «Overland Campaign», dirigida por Grant, que si supuso un verdadero principio del fin.

    De hecho, fueron mucho más determinantes la toma de Vicksburg, el 4 de Julio, que abría el Mississippi a los federales, y la campaña de Atlanta, entre mayo y septiembre del 64. No hablemos ya de la Campaña del Valle de Shenandoah dirigida por Jubal Early, que llevó a sus tropas hasta las puertas de Washington, otra vez.

    Opino.

  3. dani says:

    La campaña de Jubal Early fue más que otra cosa una incursión. Dado lo largo de los frentes, este fue una guerra con muchas incursiones tras las líneas enemigas. Sobre todo de fuerzas del norte atacando las infraestructuras del Sur. Como en la película de John Wayne. La marcha de Sherman fue la principal pero no la única.

  4. Javier Veramendi B says:

    Yo no compararía la «Marcha hacia el mar» de Sherman con una incursión, porque fue todo un ejército de decenas de miles de hombres el que se desplazó y operó en el profundo sur.

    En cambio, el «Raid de Grierson» (John Wayne) si fue una incursión, en el que participaron muy pocos hombres. Tengo que mirar la cantidad exacta.

    Entre medias tenemos la acción de Jubal Early. Su ejército (Cuerpo de Ejército, en lo que a tamaño se refiere) rondaba los 10.000 hombres entre infantería, caballería y artillería. Además, su intención era estratégica, dado que la finalidad era que Grant, cuyos ejércitos estaban sitiando Richmond-Petersburg, enviara tropas al norte, debilitando el cerco.

    Así, si consideramos que una incursión es el movimiento táctico de una fuerza móvil pequeña con intención de destruir las comunicaciones y suministros del enemigo, o molestar su retaguardia, entonces la acción de Jubal Early no lo fue.

    Pero si consideramos que cualquier acción de ida y vuelta en la retaguardia enemiga es una incursión, independientemente de sus objetivos y de la fuerza participante, entonces si, la acción de Early fue una incursión, pero será dificil entonces distinguirlas de una maniobra ofensiva.

    Opino.

    Un saludo.

  5. dani says:

    Hombres si nos metemos en discusiones sobre los términos nos podemos poner académicos jajajjajaaj Digamos que los de Jubal Early era algo más que una incursión y algo menos que una invasión.
    Lo de Sherman era otra cosa muy distinta. Yo veo cierto parecido a las cabalgadas inglesas del principio de la Guerra de los 100 años. Que trataban a base de destrucciones de debilitar la economía enemiga y el poder de los dirigentes enemigos. Por otra parte aunque la más famosa y mayor es la Marcha de Sherman. No fue la única ni mucho menos.

  6. Javier Veramendi B says:

    Salvando enoooormes distancias, podría estar de acuerdo contigo.Hay un parecido.
    Sin embargo…. jeje.
    La «razzia» medieval y la «marcha hacia el mar» de Sherman partían de dos conceptos muy distintos. En el caso medieval, la «razzia» solía tener más de expedición en busca de botín que una acción estratégica destinada a debilitar la economía enemiga. Entre otras cosas porque el concepto de guerra económica aún no había sido definido.

    Por otro lado, la marcha de Sherman fue, precisamente, una de las innovaciones que trajo la Guerra de Secesión en el campo de la guerra.
    En primer lugar por su intención, que encaja perfectamente en los conceptos de guerra económica, y si me apuras en el de guerra total, que será enunciado posteriormente. Dicha intención era:
    – Primero: acabar con el apoyo a la guerra de la población civil del sur, llevando la guerra a los hoguares de quienes sostenían el esfuerzo de guerra.
    – Segundo: destruir buena la economía de la región por la que cruzaran, creando un problema socioeconómico que gravara las finanzas de los estados elegidos y los llevara a reducir su presupuesto de guerra.
    – y Tercero: que duda cabe, socabar la moral de los combatientes en los ejércitos de campaña, demostrando que sus familias estaban a merced del ejército federal.

    En muchos sentidos fue algo parecido a una campaña de bombardeo estratégico.

    Sin embargo, y a diferencia de las «razzias» medievales, Sherman dio órdenes (aunque no siempre se cumplirían, pero eso fue responsabilidad de personas concretas) de no atacar a la población civil; y los bienes «incautados» fueron utilizados para alimentar a todo el ejército y para sostener el esfuerzo de guerra de la unión, no como botín de guerra de los atacantes.

    Finalmente, y aquí es donde la «incursión» se convierte en «ofensiva estratégica» la operación tiene dos características importantes.
    – Por un lado, estamoshablando de un ejército de unos 60.000 soldados. Casi nada.
    – Por otro, una vez que hubo llegado a la costa, Sherman operó en las Carolinas con su ejército, tomando ciudades y haciéndose con el control de vastos territorios, con el apoyo de la flota unionista y de todos los destacamentos y fuerzas que durante los años anteriores habían ido ocupando diversos enclaves de la costa.

    Frente a él tuvo un ejército, menguado, confederado, al mando de Johnston, quien sin embargo poco podía hacer sino hostigarlo, y que finalmente se rindió poco después de la rendición de Lee en Appomatox.

    Un saludo.

  7. Diego says:

    Muy buena serie de articulos, y volviendo a Gettysburg, es una batalla interesante en muchos aspectos, pero creo que el Sur tenia perdida la guerra desde un principio, el poder numerico e industrial del Norte siempre le permitio tapar las derrotas sufridas.

    Sobre si fue decisiva, se podria decir que si, es cierto que la guera continuo, pero despues de esta batalla las posibilidades de Lee se habian reducido mucho, fueron muy importantes los veteranos que perdio (ahora se me viene a la cabeza Pirro); igual esto es todo debatible.

    Hicieron muy buenos articulos sobre Gettys, los felicito.

    Un Gran Abrazo

  8. Javier Veramendi B says:

    Ante todo, muchas gracias por tu comentario, Diego.

    Con respecto al hecho de que el sur tuviera perdida la guerra desde el principio, lo cierto es que sin quitarte parte de razón, no me gusta tampoco ser determinista: nada está perdido ni ganado de antemano.

    De hecho, cuando se separó de la unión el sur tenía varias ventajas:
    – Para empezar, no existía un estado de agresión entre ambas mitades del país, y mientras unos y otros discutían, lo cierto es que la situación “de facto” era de independencia en el sur y de espera y acción política en el norte. Curiosamente, fue el sur quien inició las hostilidades, bombardeando el Ft. Sumter.
    – Además, una vez iniciadas las hostilidades, el Estado de Kentucky se declaró neutral (lo que resulta bastante increíble, por otro lado), sirviendo de barrera entre el norte y el sur en uno de los escenarios fundamentales: el medio oeste. Pues bien, dicha barrera fue rota por el sur, cuando el General Leonidas Polk entró en el estado para ocupar la localidad de Columbus, sobre el Mississippi, reduciendo el apoyo de la población hacia la causa sudista, abriendo un nuevo frente y complicándole la vida al sur.

    Renunciadas las ventajas, sigo pensando que no todo estaba perdido. El sur eligió una estrategia defensiva que no le fue mal. Hay que pensar que la reelección de Lincoln en 1864 estuvo a punto de fracasar, y que Mc Lellan, su oponente, se presentaba en busca de una paz negociada con el sur. Además, Virginia (el escenario más importante publicitaria y políticamente, aunque no militarmente) fue testigo de una larga serie de victorias del sur. Hasta Gettysburg.

    Batalla que importante fue, pero no tanto. En su libro sobre la Carga de Pickett, Carol Reardon explica cómo, para muchos de los combatientes de aquellas tres jornadas, esta solo había sido una batalla más, aunque con un resultado tal vez un tanto “inesperado” (añado). Lo cierto es que después las operaciones se ralentizaron, el Ejército de Lee siguió siendo una baza vital y una fuerza a tener muy en cuenta, y la Unión volvió a encontrarse con los mismos problemas estratégicos que había tenido antes: derrotar a los confederados en territorio propio y en una posición defensiva era una cosa; derrotarlos en Virginia, llevando la ofensiva, otra muy distinta.

    Esto último fue lo que consiguió Grant, mediante la que sería conocida como “Overland Campaign” de 1864, cuya característica fundamental fue que los ejércitos del norte, a pesar de las bajas (y las derrotas) que fueron sufriendo en una batalla tras otra, volvieron al ataque una y otra vez, como un martillo pilón, sin dar respiro al Ejército de Virginia del norte, hasta que lo obligaron a encerrarse en las trincheras entre Richmond y Petersburg. Entonces fue cuando empezó a ponerse el sol de la confederación, la noche llegó con la campaña de Sherman hacia el mar.

    Opino, por supuesto.

    Un saludo.

  9. Fre says:

    Salud a la compañía.
    Javier, mi sincera enhorabuena por esta serie sobre la guerra civil americana. Os sigo, a Hugo y a ti, desde hace poco. Me «enganchasteis» con vuestras colaboraciones en Histocast, y desde entonces estoy disfrutando, como buen «friki», de vuestras aportaciones difundiendo capítulos tan «recónditos» de la historia bélica.
    Por favor, haz extensivo mi agradecimiento a Hugo, Goyix y resto de colaboradores.
    Me animo a mandarte este correo por designio del «Dios» de la Guerra. Me explico: ayer me «casqué» toda está colección de artículos para, sin saberlo, encontrarme anoche viendo la película de Gettysburg, que emitieron por la tele y desconocía. Por tanto, no me queda otra, que ya sabemos lo vengativo que es «Deus Belli», por menos ha mandado flotas a pique…
    Muchísimas gracias, ánimo y seguid así muuuuuucho tiempo.
    Salud.

  10. Javier Veramendi B says:

    Eso espero, que sea mucho tiempo.
    Gracias por el mensaje Fre, me encargaré de transmitir tus agradecimientos a todos los colaboradores de Histocast menos a Goyix, que como jefe que es, no puede ser considerado colaborador 😉

    Un saludo.

  11. Fre says:

    No, Hugo y Javier, qué menos que expresaros mi agradecimiento; al fin y al cabo, es gratis… 😀
    Aunque me da en la nariz que vosotros disfrutáis incluso más que nosotros, ¿o no?
    Un abrazo, que voy a acabar de degustar el Histocast de los tercios, que ahora viene cuando ganan los buenos…
    Salud.

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