Esta es la historia de dos barcos, enfrentados a quemarropa en aguas del Atlántico sur frente a las costas de Brasil. Un corsario alemán y un buque Liberty norteamericano.

Corsario Stier

Empezamos esta historia con la conversión de un buque mercante de 4.500 toneladas llamado Cairo, botado en los astilleros alemanes de Kiel y perteneciente a la naviera Atlas-Levant, en un corsario en la primavera de 1941. Su nuevo capitán, Horst Gerlach lo rebautizó como Stier, esto es, «toro», un guiño al horóscopo de su mujer Hildegard, que era Tauro. Los trabajos de conversión se alargaron casi un año hasta mayo de 1942, dotando al Stier con seis cañones de 150mm, dos piezas de 37mm y cuatro de 20mm, además de dos tubos lanzatorpedos, todo ello convenientemente ocultado entre la superestructura. El buque tenía 135 metros de eslora, 19 de manga y 7 de calado, y alcanzaba una velocidad de 14,5 nudos.

En Estados Unidos ese mismo mes de mayo se botaba un nuevo transporte llamado Stephen Hopkins en los astilleros Kaiser de Richmond, California. Era uno de los primeros 20 buques Liberty construidos, con un desplazamiento de 7,181 toneladas y una velocidad de once nudos. El Hopkins estaba ligeramente armado, un cañón de 102mm de la Primera Guerra Mundial, dos cañonesd e 37mm y seis ametralladoras. Su primer viaje, al mando del capitán Paul Buck, llevó al Hopkins a Nueva Zelanda, luego a Australia y posteriormente a Africa. Rodeó el cabo de Nueva Esperanza en el mes de spetiembre y navegó al noroeste hacia el Atlántico Sur, en dirección a Paramaribo en la Guayana Holandesa para cargar bauxita.

Mientras tanto, el Stier se hacía a la mar desde el puerto de Rotterdam, escoltado por dieciséis minadores y cuatro lanchas lanzatorpedos, adentrándose en el Canal de la Mancha, fuertemente patrullado por los ingleses. Las fuerzas británicas acudieron rápidamente y entablaron combate con las unidades alemanas. Mientras los navíos se disparaban, el Stier, disfrazado de buque mercante se alejó tranquilamente de la zona. Los alemanes perdieron dos lanchas torpederas y los británicos una.

Stephen Hopkins

El Stier se dirigió al Atlántico Sur y pensando en vengar a sus camaradas caídos en el Canal de la Mancha, se le presentó la primera ocasión el 4 de junio, hundiendo al carguero británico de 5.000 toneladas Gemstone, que se dirigía a Baltimore con un cargamento de mineral de hierro. Poco después, el Stier encontraba una nueva víctima, el petrolero de 10.000 toneladas Stanvac Calcutta, hundido el 6 de junio tras un breve cañoneo y el lanzamiento de un torpedo, que provocó la muerte al capitán y a 13 miembros de la tripulación. Luego, vendrían dos meses de inactividad, hasta que el Dalhousie tuvo la mala suerte de cruzarse en su camino, yéndose al fondo con sus 7.000 toneladas al este de Trinidad.

El 25 de septiembre, el Stier se reunió en alta mar con el buque de aprovisionamiento Tannenfels. El domingo 27 de septiembre ambos navegaban a través de una cortina de lluvia a eso de las nueve de la mañana mientras que el Hopkins hacía otro tanto en un tiempo lluvioso al este de la costa brasileña, también a eso de las nueve. Entonces, súbitamente, apareció la silueta fantasmagórica de un mercante, seguida de otro más. Los buques estaban tan cerca, que el Hopkins tuvo que virar toda para evitar la colisión. Aunque el buque aliado viró e intento escapar, los norteamericanos no tenían nada que hacer con un armamento y velocidad inferiores. El Stier comenzó la persecución y disparó sus cañones de 37mm, seguidos casi de inmediato por los proyectiles de los cañones de 150mm.

El cadete O`Hara dispara sobre el Stier, que aparece al fondo incendiado

Los norteamericanos corrieron a sus posiciones, para descubrir que la humedad había dejado inoperativas las ametralladoras. Solamente el viejo cañón y las dos piezas de 37mm se interponían entre el enemigo y su buque, logrando colocar sobre el buque alemán quince proyectiles de 102m. Los efectos se dejaron sentir inmediatamente, produciendo incendios y dejando al buque alemán sin enérgia eléctrica y a la deriva por una parada de máquinas. Los montacargas de la munición habían dejado de funcionar y la tripulación debía montar cadenas humanas para luchar contra el fuego a falta de bombas.

En el Hopkins las cosas no iban mejor, y el fuego continuo del Stier había logrado silenciar los montajes de 37mm y el cañón principal. Sin embargo, el único superviviente de la dotación artillera, Willet, volvió en si y trató de manejar la pieza en solitario, resultando finalmente muerto como resultado de la explosión del polvorín cercano. El fin parecía cercano. Sin defensa posible y con la sala de máquinas incendiada, el capitán Buck dio la orden de abandonar el barco. Mientras la tripulación cumplía nerviosamente la orden, oyeron de nuevo el sonido del cañón. Lo estaba manejando el joven cadete O`Hara, cargando y disparando los cinco o seis proyectiles que había encontrado a mano. En cuestión de minutos O`Hara disparó toda la munición, logrando impactos directos en el Stier y en el Tannenfels. Luego se unió a sus compañeros y se alojó en un bote salvavidas. En poco tiempo los supervivientes fueron testigos de como el Hopkins desaparecía bajo las aguas, todavía incenciado y humeante.

El Stephen Hopkins desaparece bajo las aguas

También el Stier estaba tocado de muerte, siendo la mañana del 27 de septiembre de 1942 la última misión de combate del corsario alemán, que se fue al fondo a pocos metros del Hopkins. Gerlarch y la mayoría de los miembros de la tripulación sobrevivieron al encuentro y fueron recogidos por le Tannenfels. De los 57 integrantes de la tripulación del barco Liberty murieron 42, bien en el transcurso del combate o durante la dura travesía de 31 días en alta mar por la que tuvieron que pasar los supervivientes hasta llegar a la costa brasileña. Ni el capitán Buck, ni Willet ni O`Hara estaban entre los supervivientes.

Willet sería condecorado postumamente con la Cruz Naval y un destructor de escolta y un edificio de la Escuela de la Marina Mercante recibirían su nombre. El capitán Buck y el cadete O`Hara recibirían la Medalla de Servicios Distinguidos de la Marina Mercante. Un barco Liberty llevó el nombre de Buck y un edificio de la Escuela de la Marina Mercante el de O`Hara. La Escuela de la Marina Mercante es la única institución civil que posee el derecho de izar una bandera de combate en Estados Unidos. También el Hopkins tendría su reconocimiento, siendo uno de los 11 barcos Liberty que poseen el título de «Navío Valeroso» [Gallant Ship].

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  1. Carlos ALberto Miranda says:

    El tenido la fortuna de leer, el siguiente relato y me gusto mucho el lenguaje ameno,no tendencioso y como se honra a los participantes , los cuales dieron su vida por su bandera.

    El Corsario Alemán Stier y el Buque Liberty Stephen Hopkins

    Me gustaria seguir recibiendo relatos, si disponen de pilotos de he – 162 , me – 234.
    Felicitaciones por su presente.

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