« Paris outragé ! Paris brisé ! Paris martyrisé ! Mais Paris libéré! »

Decía el general De Gaulle un 25 de agosto de hace ya 71 años, en el Ayuntamiento de París. París ultrajada por la derrota, rota su población por creencias y fidelidades tan dispares como la colaboración y la resistencia, martirizada por la Gestapo y por los cañones de la guerra, pero finalmente, París liberada.

El semioruga «Guadalajara» con sus tripulantes españoles

La liberación de París sigue siendo uno de esos acontecimientos que provoca enfoques distintos de la historia. Para los anglosajones fue un episodio más de la cruzada por la liberación de Europa, sin duda de cierta importancia, pero en absoluto tan relevante como la operación Cobra (la ruptura del frene Normando) o la batalla de las Ardenas. Es más, para ellos la liberación de París supuso el origen de una larga serie de dificultades, pues se convirtió inmediatamente en la sede del Gobierno Provisional de la República Francesa, presidido por De Gaulle, que en ningún momento dejó de comportarse como el gobernante de una nación libre y soberana, manteniéndose en su negativa a la formación de una AMGOT (Administración Militar Aliada para los Territorios Ocupados), que era el instrumento que habían empleado hasta entonces los aliados anglosajones para administrar los territorios europeos arrebatados al enemigo.

Para los franceses, en cambio, la liberación de París es uno de los acontecimientos cruciales de la guerra. No es difícil de entender, ya que se trata de su capital, pero hay otros elementos que potencian la importancia del acontecimiento. En primer lugar, los artífices de la liberación, pues es el pueblo de la ciudad el que se alza primero contra los ocupantes y es una unidad francesa, la 2.ª División Blindada (2eme DB), la que entra en la ciudad y expulsa de ella a los alemanes. Esta doble participación, de la resistencia y del nuevo ejército francés, supone la escenificación de la ruptura con las antiguas fuerzas militares, que habían sido vergonzosamente derrotadas en 1940. Y en segundo lugar, porque la recuperación de París y el rápido traslado a la capital del Gobierno Provisional de la República Francesa es uno de los momentos fundacionales de la IV República, que ha de suponer un cambio fundamental en el devenir de la nación.

El Sherman Champaubert

Desde el punto de vista español, sin embargo, falta algo en ambos puntos de vista, falta “la nueve”, la compañía española de la 2eme DB, formada por republicanos huidos tras la victoria franquista, que penetró en París y alcanzó el ayuntamiento en vanguardia de las fuerzas de liberación, robando a los franceses el mérito de haber recuperado su capital. Este no es tan solo el punto de vista español, sino que sin duda también los soldados magrebíes de la unidad tendrían derecho a decir otro tanto, pues también ellos formaban parte del contingente libertador.

Finalmente, si quisiéramos mirar la “liberación” desde el punto de vista alemán, también ellos tienen cierto mérito que adjudicarse. Von Choltitz estuvo dispuesto a pactar con los alzados en todo momento, se negó a destruir la ciudad, tal y como se lo habría ordenado Hitler, y sus oficiales, una vez capturado, se limitaron a librar combates de retaguardia. Nunca convirtieron París en Varsovia, o en Stalingrado.

El Madrid, otro de los participantes en la infiltración.

Pero, a fin de cuentas. ¿Quién liberó París? Sin duda fueron los españoles de la 9.ª Cía del Regimiento de Marcha del Chad los primeros en llegar al Ayuntamiento aquella noche, eran unos 150, con tres semiorugas en vanguardia: el “Guadalajara”, el “Madrid” y el “Teruel”. Pero también iban tres carros de combate en esa vanguardia, el “Montmirail”, el “Champaubert” y el “Romilly”, pertenecientes al 501.ª Regimiento de Carros de Combate, cuyos tripulantes eran franceses. Por otro lado, no eran los alemanes quienes los esperaban en el Ayuntamiento, sino la resistencia parisina. El 19 de agosto se había declarado una huelga, el 20 empezaba el tiroteo, pero también se firmaba, casi de inmediato, una tregua con los alemanes, aunque seguirían combates esporádicos. Dicho esto. ¿Cuánto hubieran durado aquellos hombres, resistentes y combatientes, rodeados por alrededor de 20 000 alemanes? Lo cierto es que bien poco si en las afueras de la ciudad no hubiera seguido combatiendo el resto de la división blindada, en la que había más de 3000 soldados magrebíes, y junto a ella la 4.ª División de infantería estadounidense, que con ella formaba el V Cuerpo de Ejército, del 1.er Ejército del 12.º Grupo de Ejércitos…

El Romilly en la actualidad, restaurado.

En realidad, independientemente de su nación de origen, París, como Europa, fue liberada por decenas de miles de hombres, algunos de los cuales nunca llegaron a pisar la ciudad, todos ellos representados por aquel puñado de republicanos españoles que tuvieron el arrojo de seguir a su capitán por las callejuelas, desde Cachan hasta la Porte d’Orleans, y por Denfert Rochereau y el bulevar Saint Michel hasta la isla de La Cité y el Ayuntamiento, donde se unieron a otro grupo de valientes, los resistentes que se habían alzado contra los alemanes para evitar la destrucción de su ciudad.

  1. Antonia says:

    Hola

    Me gustaría saber si tienen algun tipo de documentación sobre el Capitán Tobalo, hasta donde yo sé, fue una de las personas que liberó París. un saludo.

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