De todos los Experten, Gunther Rall fue probablemente el más certero, capaz de alcanzar al enemigo desde distancias extremas (aunque prefiriera atacar a corta distancia) y ángulos imposibles.

Günther Rall

Su maestría en el tiro de deflección era algo institivo, y sorprendía a aquellos que lo vieron. Su primer derribo fue un Hawk 75 francés el 12 de mayo de 1940, pero, como Barkhorn, voló durante la Batalla de Inglaterra con poco éxito. Es un hecho extraño que la Ala de Caza más laureada de la guerra, con pilotos de la talla de Barkhorn, Rall, Beisswenger, Dickfeld, Grislawski, Dammers y Eichel-Streiber, que  entre todos sumaron unas 1,000 victorias, no se convirtieran en Experten durante este periodo de la guerra. Sin embargo, en los primeros días de Barbarroja, las cosas cambiaron drásticamente.

Rall comenzó la guerra en Constanza, Rumania, con la misión de proteger las refinerías de petróleo. Su primer encuentro fue con una formación de bombareros soviéticos DB-3:

Cuando nos vieron ir a por ellos, estabamos todavía por debajo y ascendiendo, viraron hacia el este, soltando algunos de ellos su cargamento de bombas. Comenzando la persecución, observamos que estaban todavía pintados de blanco o plata. Atacamos desde abajo y desde atrás y derribamos a bastantes. Yo apunté al motor izquierdo de uno y lo incendié. Se fue hacia el suelo haciendo una espiral. Continuamos nuestros ataques hasta que nos quedamos sin combustible y tuvimos que volver a la base. Debido a que no tenían escolta de cazas, fue sencillo.

Rall en la Luftwaffe de posguerra

En los siguientes días, la unidad de Rall se anotó entre 45 y 50 bombarderos rusos. Luego volvieron a la Gruppe III/JG52, y tomaron parte en la ofensiva en el sur de Rusia. El Experten en ciernes incrementó pronto su marca hasta las 36 victorias, derribando a un caza soviético en la tarde del 28 de noviembre. Casi anocheciendo, la tentación de observar como se desplomaba del cielo se hizo irresistible. Distraido por la escena, y asombrado por la trayectoria de cometa de su víctima, fue derribado por la cola por otro caza ruso.

En el aterrizaje forzoso subsiguiente Rall se rompió la espalda. Tuvieron que pasar ocho meses antes de que volviera al frente, y afortunado de él que lo hizo, pues podía haberse quedado en una silla de ruedas. Sin embargo, pronto recuperó el tiempo perdido. En poco menos de dos meses Rall se anotó 64 victorias rusas, que lo hicieron alcanzar los 100 derribos. Para el mes de agosto de 1943 había alcanzado las 200 victorias y, tras derribar otros 40 aviones soviéticos en el mes de octubre, alcanzó las 250 victorias en el mes siguiente, siendo el segundo piloto en conseguirlo, seis semanas después que Walter Nowotny (258).

Aunque ya hemos hablado de las increibles habilidades de Rall con el armamento de sus aviones, una de sus victorias se produjo como consecuencia de una colisión en el aire (Uno de los pilotos de las escuadrillas azules también consiguió una victoria con una colisión, ver aquí). No estando seguro de si un avistamiento era un avión ruso o un nuevo FW-190, que era nuevo en el frente por ese tiempo, se acercó para asegurarse:

No podía ver los emblemas e insignias del otro aparato, solo su silueta. Así que lo perseguía a gran velocidad, ascendí, y en ese momento vi al avión contra la tierra en vez de contra el sol. Allí estaba la estrella roja en su fuselaje. No podía virar, porque de hacerlo solo tendría que virar también y derribarme como si fuera un pato. Hice un giro a izquierda y hacia abajo, apreté el gatillo, y en ese momento hubo un tremendo crujido. Había colisionado. Choqué contra él desde arriba. Corté su ala con mi hélice, y él cortó mi fuselaje con la suya. El piloto ruso se llevó la peor parte, porque mi hélice atravesó su ala como una motosierra.

Herido de muerte, el ruso cayó del cielo en barrena, mientras Rall buscaba un sitio para aterrizar y posaba su avión de panza, saliendo de su fuselaje ileso. Con 273 victorias, Gunther Rall fue destiando al Oeste en el mes de marzo de 1944, como comandante del II/JG77.  No tuvo suerte en su nuevo destino. Al igual que muchos de sus camaradas del frente del Este, no fue capaz de alcanzar gran cosa contra los enjambres de bombarderos y cazas norteamericanos, y el 12 de mayo fue derribado por un P-47, perdiendo su pulgar izquierdo en el trance. La infección de la herida lo dejó fuera de combate hasta noviembre de ese año, a lo que siguió un destino de estado mayor. Su último destino de combate fue como coronel del JG 300 en marzo de 1945. Fue derribado 5 veces en el curso de 671 salidas, y su marca final fue de 275 victorias, siendo el tercer as con más derribos de todos los tiempos.

Gunther Scheel

Tampoco debemos olvidarnos de Gunther Scheel, que aunque no consiguió el número de victorias de los anteriores y tuvo una muerte prematura, consiguió un record nunca superado de destrucción en masa. Pocos Experten tuvieron periodos tan fecundos en derribos que pudieran siquiera acercarse a la marca de Scheel, y solo después de haber adquirido la experiencia necesaria fruto de sus abultadas cifras de derribos.

Scheel fue destiando al 3/JG54 en la primavera de 1943 y casi inmediatamente comenzó a conseguir derribos de manera continua, tan continua que en 70 salidas consiguió 71 victorias confirmadas, un record que no ha sido nunca superado. La suerte de Scheel se acabó el 16 de julio, cuando chocó con un Yak-9 cerca de Orel a baja cota y su avión se estrelló contra el suelo.

Viene de La Aparición de los Experten (I)

Sigue en La Aparición de los Experten (III)

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