Continuamos con la tradición del carro que quedó perdida con la caída de Roma y las invasiones bárbaras. En este artículo vamos a realizar un viaje en el tiempo hasta la Edad Media.

Wagenburg

A inicios del s. XV encontramos que en los campos de batalla europeos aparecen una suerte de “carros blindados” herederos de los pechenegos. Un pueblo túrquico seminómada que ocupó las orillas del Volga hasta ser expulsados por la Rus de Kiev. Aunque fueron expulsados en 1122, el carro como instrumento de guerra dejó su impronta y aunque no hay muchas fuentes hasta la fecha llegó a ser un elemento de importancia en el ejército polaco-lituano.

En el año 1410, en el contexto de las guerras entre el ejército citado y los caballeros teutónicos se usó una nueva táctica en ambos bandos, la creación de fuertes con carros a modo de campamento. Cuando la contienda se complicaba, la batalla final se libraba en dichos emplazamientos. Y así ocurrió en Tannenberg, el ejército teutón quedó cercado y fue aniquilado a la fuga. Lo importante de esta batalla reside en la influencia que creará en la región. Bajo las órdenes polacas y lituanas había gran cantidad de mercenarios checos y bohemios que vieron las ventajas del carro de guerra a nivel estratégico, uno de estos hombres fue Jan Zizka.

Años más tarde de la batalla en tierras polacas, se firma el Concilio de Constanza (1415) para acabar con la división en el papado y que las aguas volvieran a su cauce, pero se había prendido la chispa en Europa. En Chequia, Jan Hus, reformador y revolucionario, abogó por los cambios en la Iglesia y la crítica al poder eclesiástico. Al acudir a pronunciarse frente al emperador en dicho Concilio fue encarcelado y ejecutado. Enterados sus partidarios de Hus, se alzaron y se iniciaron las Guerras Husitas (1419-1434).

Carro de guerra husita

En este conflicto se enfrentaron los fieles al emperador y católicos auspiciados por la bula de cruzada, los husitas moderados o utraquistas, que apoyaron a ambos bandos dependiendo de la ocasión, y los taboristas o radicales. Dentro de las filas de estos últimos estaban Jan Zizka, citado anteriormente, y Procopio el Grande, ambos mercenarios en Polonia, que hicieron uso del carro y de la pólvora para granjearse victorias y hacer retroceder a los enemigos.

El carro husita estaba compuesto por una tripulación de veinte hombres: 2 conductores armados, 2 escopeteros, 6 ballesteros, 4 mayaleros, 4 alabarderos y 2 paveseros. Estos carros no actuaban de manera individual ya que se encadenaban entre ellos y formaban un muro infranqueable. Además, para añadir consistencia a la línea, se dotaba de contrapeso y piedras a los carros para que no volcaran o se pudieran mover con facilidad. Esta táctica hace que, en la mayoría de las ocasiones, las tropas enemigas se estrellaran en la línea de carros ante la lluvia de fuego o no se pudieran acercar con sus caballos debido a que alabarderos y paveseros mantenían las distancias.

Aunque vemos que la ballesta es el arma predominante, poco a poco se introdujo la pólvora y el tarasnice o pistol apoyado en las troneras de los carros barría las filas enemigas. Las guerras husitas, junto con la toma de Constantinopla (1453), fueron los primeros conflictos en los que se usó la pólvora en Europa y cambió la forma de combatir. Destacar que la artillería actuaba como un gremio más y vendió sus servicios al mejor postor a lo largo del Continente. Sin duda, esto supuso un gran cambio en la forma medieval de hacer la guerra y sentó las bases de la guerra en la Edad Moderna. Pese a todo el avance que supuso en el arte de la guerra la influencia husita, no pudieron hacer nada. El emperador Segismundo con el beneplácito papal y los husitas moderados vencieron a los taboristas en Lipany.

Esta forma de guerrear, el uso de carros y la creación de fuertes no será algo exclusivo de Europa. En la próxima entrega veremos cómo se desarrollan estas tácticas y se usan estos vehículos en otros conflictos.

Viene de Uso de vehículos de combate en la historia (IV) – El carro en tierras bárbaras

Sigue en Uso de vehículos de combate en la historia (VI) – Las Grandes LLanuras de Estados Unidos

  1. kelm says:

    Tenía entendido que el uso de la pólvora en Europa comenzó como mínimo en la toma de NIebla (1262) o Algeciras (1344)…
    En la batalla de Crecy (1346) está documentado que se utilizó el cañón inglés y, ya en 1216, Roger Bacon había publicado la formula de la pólvora y su uso militar en otra obra de 1248, donde textualmente indica que con el uso de la pólvora «es posible destruir un pueblo o un ejército»…

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