Son las 05:00 de la mañana y su tren acaba de llegar a BELGRADO. Apenas espera antes de ir a visitar a Strandmann, el encargado de negocios ruso (tras la muerte de Hartwig), al que informa de que Serbia no piensa aceptar ni rechazar la nota austríaca, sino que va a tratar de obtener un aplazamiento. Mientras tanto, hará un llamamiento a las potencias (fundamentalmente Rusia) para que protejan a su país. “Si la guerra es inevitable –dice finalmente- lucharemos”.

Pasic, descendiendo de un tren. La escena es posterior, pero sin duda similar a la de aquella mañana.

Acto seguido tendrá lugar una reunión del gabinete, en la que se acordará no tomar decisión alguna antes de que los rusos se manifiesten; y para saber cuál es su opinión lo antes posible, envía un telegrama al embajador Spalajkovic para que esté pendiente e informe en cuanto haya acontecimientos.

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Viene de: El Día del Ultimátum, al final del día. El Valr de un Detalle.

Sigue en: 24 de Julio, Reacciones (2). El Ministro Sazonov y el Embajador Szápary

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