“El bosque en tinieblas, la luna llena y una ligera neblina conforman un escenario irreal….”. Diario soldado de la Wehrmacht, 1 de septiembre de 1939.

Carro 7TP

El 31 de agosto de 1939, la inteligencia alemana busca un casus belli contra Polonia y sabotea la estación de radio de Sender-Gleiwitz (Silesia). A la mañana siguiente, la Blitzkrieg se pone en marcha. Aviones, tanques e infantería cruzan la frontera polaca y comienzan a tomar posiciones. Los diferentes ejércitos polacos establecen líneas de defensa y venderán caro su país. Mientras, desde el este, las tropas soviéticas avanzan hasta la frontera fijada en el Pacto Ribbentrop-Molotov. En la gran llanura polaca los blindados encontrarán un lugar excepcional para mostrar sus actitudes de cara a la nueva guerra.

En lo que se refiere a blindados, el ejército polaco contaba con el 7 TP, un modelo fabricado bajo licencia y parecido al Vickers Marck E británico. Este carro podía aparecer con torreta simple o doble y montar como arma primaria un cañón Bofors wz 37/L45 de 37 mm o dos ametralladoras Ckm wz. 30 de 7,92 mm. Debido a su calidad y prestaciones era un tanque digno y, en algunos casos, más potente y fiable que los Panzer I y II alemanes.

Las divisiones blindadas polacas se repartieron en los diferentes ejércitos formando dos batallones. El primer batallón blindado entró en batalla en 4 de septiembre y luchó, siendo la punta de lanza y cobertura, hasta su rendición ante el ejército alemán el 21 de septiembre. Sobrevivieron 20 blindados que sirvieron en la Wehrmacht. Por su parte, el segundo batallón intentó frenar a los soviéticos pero, ante la falta de combustible, se retiraron a la frontera rumana y fueron capturados el 17 de septiembre. El Ejército Rojo se hizo con cuatro 7TP.

El resto de los blindados (109) quedaron completamente destruidos. Dejando de lado los blindados, el ejército polaco contaba con un arma poderosa antitanque. El rifle Maroszek Kb Ur wz. 35 era un arma que se guardó como alto secreto y de tal potencia que podía paralizar blindados debido a la velocidad que alcanzaban los proyectiles (7,92 mm de calibre a 1.200 m/s) y la metralla que hacían saltar. Con la invasión alemana, estos rifles fueron capturados por el enemigo y los planos quemados imposibilitando que aliados e italianos, que contaban con algún modelo original, pudieran reproducirlos. Ante esta dificultad, los polacos llevaron a Inglaterra un rifle con el cañón cortado, consiguiendo un transporte más cómodo, para reproducirlo pero supuso tal hándicap la falta de cañón que la ingeniería inversa no estuvo del lado aliado.

Maroszek Kb Ur wz 35

Si bien, hemos hablado de la calidad del ejército polaco y, hasta cierto punto, su maniobrabilidad y capacidad defensiva frente a los germanos. Es importante tener en cuenta que una de las cartas que jugaba el ejército alemán era la cantidad de blindados pero, principalmente, el apoyo de aviación y tropas paracaidistas. Los principales tanques usados por el ejército alemán en la invasión de Polonia fueron: el Panzer I, que ya había demostrado su valía en España, y el Panzer II como carros ligeros y, por otro lado, el Panzer III y Panzer IV como carros medios.  En la próxima entrega  abordaremos los vehículos alemanes de la primera parte de la guerra ¿Qué les hizo ser uno de los cuerpos blindados más famosos de la historia?

Viene de Uso de vehículos de combate en la historia (XIV) – la Guerra Civil española

Sigue en Uso de vehículos de combate en la historia (XVI) – Los primeros panzer

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