Ya vimos en la entrada anterior que la guerra submarina alemana no fue la misma desde la captura de los libros de códigos. El capitán de la agrupación de combate, Daniel Gallery, tampoco sufrió ninguna consecuencia por la ira del almirante King.

Tras remolcar el navío capturado hasta Bermuda y lograr mantener en secreto la captura se aseguró que no se tomaran medidas contra él o contra su carrera. Además, fue condecorado con la Cruz de Servicio Distinguido, segunda condecoración al valor estadounidense.

Por supuesto, el intento de captura de un submarino había sido aprobado por sus superiores y sancionado y apoyado por los responsables de la Décima Flota y del F-21, así que, en cualquier caso, tenía la legitimada de su parte en las acciones que desempeñó. Había capturado un submarino enemigo con todo el material de inteligencia que llevaba a bordo, y lo había hecho sin sufrir una sola baja. A continuación había logrado remolcar el submarino y atravesar el océano Atlántico para que fuese inspeccionado a fondo.

Ahora que había entregado su presa, el capitán Gallery podía reanudar de nuevo sus operaciones. Ya no trataría de capturar más submarinos. En adelante su misión consistiría en enviar submarinos alemanes al fondo del océano.

Tras la guerra, Gallery llegó al grado de contralmirante y estuvo al mando del VI Grupo de Portaaviones durante la Guerra de Corea. Se retiró de la Marina en 1960 y se convirtió en un afamado escritor de temas navales. Además, mantuvo una intensa relación por correspondencia con sus antiguos adversarios alemanes tripulantes de submarinos.

Una vez hubo llegado a su fin la guerra en Europa dejó de tener sentido mantener el secreto del U-505. La Marina estadounidense publicó una breve nota de prensa en mayo de 1945 que constituyó la primera noticia de que todos los tripulantes del submarino estaban vivos, para inmensa alegría de sus familias.

Poco después, el U-505 hizo una especie de tour que perseguía la colocación de nuevas partidas de bonos de guerra que ayudasen a la financiación del conflicto con Japón en el Pacífico. A cambio de la compra de un lote de bonos, los ciudadanos podían subir a bordo del submarino y pasearse libremente por su interior.

Daniel Gallery, comandante del Grupo de Combate 22.3

Allí podían ver señalados los lugares donde la tripulación del Pillsbury había desarmado las cargas de demolición y otros hechos del abordaje. También podían tocar las válvulas que cerraron los miembros de la partida de abordaje a solo unos minutos de que el submarino se fuese a pique.

El U-505 visitó varias ciudades de la costa este, siendo una atracción muy popular allá donde iba. Después de que la Marina hubo diseccionado completamente el submarino y desentrañado todos sus secretos, el U-505 fue enviado a Portsmouth, New Hampshire, donde quedó provisionalmente atracado. El plan que le reservaban era ser utilizado como blanco de prácticas.

Fue entonces cuando el capitán Gallery se enteró del triste fin que le esperaba a su submarino, así que se puso manos a la obra para encontrarle un hogar definitivo.

Continuará…

Viene de Planificación y captura del U-505 por el Grupo de Combate 22.3 (5.ª Parte)

Sigue en Planificación y captura del U-505 por el Grupo de Combate 22.3 (7.ª Parte)

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