Casi a mediados de septiembre de 1941 lograron unirse las pinzas norte y sur de la gigantesca batalla de cerco de Kiev. Así lo cuenta David Stahel en su libro Kiev 1941 – La batalla de Hitler por la supremacía en el Este.

Para el 14 de septiembre, Model había adelantado el cuartel general de la división a Lokhvitsa, donde su debilitado regimiento panzer defendía entonces la población contra lo que se informó que eran fuertes concentraciones enemigas marchando hacia el este. Sin embargo, pronto se reveló que estas grandes formaciones estaban compuestas principalmente por tropas de intendencia que carecían de armamento pesado y que no parecían operar con una estructura de mando cohesionada.

De este modo, a pesar de su superioridad numérica, estas unidades demostraron una lamentable ineficacia a la hora de tratar de provocar una ruptura incluso contra la pequeña fuerza de Model que defendía Lokhvitsa. Aunque las grandes poblaciones con puntos de cruce estratégicamente importantes sobre el río Sula estaban para entonces en manos alemanas, el cordón de la bolsa no siempre estuvo herméticamente sellado. En efecto, el 14 de septiembre, el puesto de mando avanzado del XXIV Cuerpo Panzer de Schweppenburg se vio súbitamente atacado por una columna soviética que se abría paso luchando hacia el este. El puesto de mando se hallaba en peligro de ser arrollado y fue salvado en el último momento por la puntual llegada de una fuerza alemana de socorro.

En otra sección del frente, la 1.ª División de Caballería mantenía la línea cuando fue repentinamente atacada por poderosas fuerzas enemigas que incluían carros T-34 y KV-1 soviéticos. La única defensa contra estos carros fuertemente blindados fue el poderoso cañón antiaéreo de 88 mm, pero como explicó un soldado que participó en los combates:

El problema era que las baterías [de 88 mm] no siempre se encontraban en el lugar adecuado, y nuestra 14.ª Compañía no siempre conseguía atravesar el blindaje ruso con sus cañones más pequeños … Estábamos totalmente indefensos en esas situaciones. La guerra contra los carros de combate no era algo que hubiéramos practicado porque no era nuestro cometido, montados como íbamos a caballo. Lo mejor que podíamos hacer era apartarnos de su camino, buscar cobertura en las áreas boscosas y esperar lo mejor.

Sin embargo, huir ante un ataque enemigo estaba estrictamente prohibido y los hombres de la 1.ª División de Caballería recibieron pronto órdenes de mantener sus posiciones. la La lucha continuó durante veinticuatro horas con el apoyo vital de los Stuka, tras las que el relato del soldado continuaba:

Sencillamente estábamos agotados y también habíamos tenido muchas bajas, no solo de hombres, también de caballos… Yendo a buscar mi caballo no pude evitar ver el montón de cuerpos jóvenes cargados en un camión. Era simplemente horrible, y eran solo unos pocos de nuestra área inmediata. La sangre corría literalmente por los tablones del suelo del remolque, y el conductor estaba, a pesar de la tensión, blanco como una sábana. Los proyectiles pasaban todavía sobre nuestras cabezas, pero nos ordenaron prepararnos para reanudar la marcha, no para retirarnos, sino para dirigirnos a Kiev. Así que parecía que el contraataque ruso había sido detenido, pero ¿a qué coste? Continuamos la marcha, sobre nuestros caballos, mirando constantemente al cielo en busca de atacantes y preguntándonos durante cuanto tiempo más seguiría esta carnicería sin sentido.

Con Model ahora en Lokhvitsa y sin contacto todavía con el Primer Grupo Panzer, el astuto comandante de la 3.ª División Panzer, que en dos años y medio se convertiría en el mariscal de campo más joven de la Wehrmacht, envió un pequeño destacamento al sur, hacia Lubny, con el objetivo de establecer la unión con la 16.ª División Panzer de Hube.

La fuerza se abrió camino luchando entre unidades soviéticas de diverso tamaño hasta que llegó al norte de Lubny e hizo contacto con una compañía de ingenieros de la división de Hube. Se envió un mensaje por radio y el cuartel general de Model recibió el parte, «14 de septiembre de 1941, 18:20 horas: establecimiento de contacto de los Primer y Segundo Grupos Panzer». Anticipando el éxito, Model había dado instrucciones para que la contraseña de sus fuerzas el 14 de septiembre fuese «Tannenberg».

En realidad, el supuesto enlace de Model era más simbólico que efectivo, dados los grandes espacios que atravesaban todavía las fuerzas soviéticas sin interferencia. No obstante, al día siguiente (15 de septiembre), unidades de la 9.ª División Panzer de Hubicki avanzaron hacia el norte para establecer un contacto firme con la división de Model justo al sur de Lokhvitsa.

Kiev 1941 – David Stahel. Ediciones Salamina

Si te gustó, te puede interesar Guderian, Bock y Kluge, polémicas en el generalato por el giro hacia Kiev en 1941

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>