Dejamos a la fuerza de Yossi llegando a las posiciones de la 7.ª Brigada Blindada, que tras su aparición abandonó sus planes de retirada y unió sus exiguas fuerzas a las recién llegadas.

Los siete carros restantes de la brigada se unieron a la fuerza del teniente coronel Yossi y marcharon a contraatacar a las formaciones sirias. Cogidos por sorpresa, los sirios, que se habían dispersado demasiado, que empezaban a ralentizar su avance, y que habían perdido ya unos 500 carros de combate y vehículos blindados en la zona que luego se conocería como Valle de las Lágrimas, se desoronaron frente a las posiciones de la 7.ª Brigada.

Los puestos avanzados de las fortificaciones israelíes, que habían resistido en mitad del avance sirio (salvo tres posiciones en las que las tropas que las guarnecían recibieron órdenes de replegarse), informaron de que las líneas de suminsitros sirias comenzaban a dirigirse hacia el este, lo que constituían serios indicios de que las formaciones pudieran comenzar a retirarse. El ataque sirio había colapsado, y sus formaciones comenzaron a retroceder a la vista de la 7.ª Brigada, que salió en su persecución hasta la antigua «Línea Púrpura» del alto el fuego.

Un Panzer IV sirio destruido. Quizá de la partida que le vendió España poco tiempo antes

En el sector sur, una división blindada al mando del general Moshe Peled, que hasta ese momento había mantenido en reserva el Alto Mando, se puso en marcha el domingo por la noche por la carretera de El Al a la derecha del dispositivo israelí, y lanzó un contraataque contra las fuerzas sirias.

El general Moshe Peled, conocido por su apodo árabe de Mussa, era un corpulento oficial procedente de las granjas comunales del Valle de Jezreel que había echado los dientes en las fuerzas blindadas, desempeñando varios destinos hasta llegar a comandar la división. Con el tiempo se convertiría en el jefe del Cuerpo Blindado de la IDF.

El ataque tuvo éxito desde el principio y la división de Peled avanzó a través de las fuerzas sirias de la 9.ª División de Infantería desde El Al en dirección a Rand. La división del general Dan Laner, que mientras tanto avanzaba por la carretera de Yehudia, liberó Nafekh y se aproximó a Hushniya.

A mediodía, la 20.ª Brigada israelí, situada en el flanco derecho del ataque de la división de Peled, había llegado a las proximidades de Tel Faris tras castigar severamente a la 46.ª Brigada blindada siria. No obstante, la oposición siria seguía siendo fiera y resuelta, y sus fuerzas blindadas continuaron atravesando la línea Púrpura desde Siria en ese sector.

De hecho, la división de Peled estaba se estaba enfrentando a dos de los tres ejes de avance de la 1.ª División Blindada siria (Kudne-Ramtaniya-Hushniya, la carretera de Tapline y la carretera Rafid-Juhader-Ramat Magshimim), y la 20.ª Brigada se había convertido entonces en una gran cuña que penetraba en las masas de blindados musulmanes.

Para mediodía del martes 9 de octubre, la situación de la 20.ª Brigada era precaria. Al mismo tiempo, en el lado sirio el coronel Jehani, comandante de la 1.ª División Blindada, se enfrentaba a un serio dilema. Los repetidos ataques de la 79.ª Brigada del coronel Uri Orr (de la división de Laner) habían diezmado a la 91.ª Brigada siria del coronel Fiyad; las fuerzas israelíes al mando del general Raful Eitan, al norte de Kuneitra, mantenían su línea contra todos los intentos de ruptura sirios.

Valle de las Lágrimas

Jehani había concentrado su tren de intendencia en el área de Hushniya antes de comenzar su ataque hacia Israel, pero toda esa zona estaba ahora amenzada por las pinzas de las fuerzas de Laner desde el norte y el oeste, y de las fuerzas de Peled desde el sur. Si las fuerzas blindadas que Jehani había enviado a bloquear el avance de Peled no tenían éxito, toda la división estaba condenada.

Para entonces, la Fuerza Aérea Israelí había hecho su aparición, tras haber estado ocupada con los mortíferos emplazamientos de misiles tierra-aire, sometiendo al área de Hushniya a un efectivo bombardeo aéreo. La situación se tornaba crítica para el coronel Jehani. Ordenó a sus fuerzas presentes en la bolsa de Hushniya que se dirigieran hacia el este, en busca de la fuerza de Peled en un intento de romper el cerco, lo que hizo que la división israelí tuviera que hacer frente a fuerzas sirias simultáneamente desde dos posiciones distintas.

Peled todavía no era consciente del apuro en que se hallaba el coronel Jehani. Ordenó a su 14.ª Brigada que continuara su avance hacia el este, y que lanzara un ataque por el centro de su frente divisional, en un intento de conseguir la mayor profundidad posible, aliviando así el flanco izquierdo de la brigada que avanzaba por su derecha, que como hemos visto anteriormente, estaba sometida a una gran presión.

El ataque de Peled se hizo con el terreno elevado de Tel Faris, un lugar de gran valor como punto de observción de artillería. (Sin embargo, sin que los israelíes lo supieran, una pequeña unidad siria permaneció camuflada en las laderas de la colina y continuaron dirigiendo fuego ahsta que fue descubierta dos días después el 11 de octubre).

La 19.ª Brigada de Peled, disfrutando de apoyo aéreo, continuó entonces el ataque, chocando con la 40.ª Brigada Mecanizada de la 1.ª División Blindada siria. Tras un éxito inicial israelí, las fuerzas sirias retrocedieron al amparo de la oscuridad, y la 15.ª Brigada Mecanizada y la 3.ª División Blindada sirias trataron de abrirse paso y liberar a las unidaes de la 1.ª División, que habían quedado aisladas de la bolsa de Hushniya.

Temprano el miércoles 10 de octubre por la mañana, Peled ordenó a todas sus brigadas que reiniciaran el avance con el objetivo de tomar Tel Kudne, donde se hallaba el cuartel general adelantado sirio. En el transcurso del ataque sufrió severas pérdidas, por lo que recibió órdenes del general Hon (Cuartel General del Norte) de aguantar posiciones mientras el general Laner lanzaba sus fuerzas, la 79.ª Brigada del coronel Orr y la 17.ª Brigada del coronel Ran Sarig, contra Hushniya desde el norte.

De esta forma, el área comprendida entre el cruce de caminos de Hushniya y Tel Fazra fue convertida por los israelíes en una zona mortífera. Gradualmente las fuerzas de Laner fueron aniquilando la bolsa de Hushniya mientras las fuerzas de Peled se dirigieron con sus blindados a Tel Fazra.

Para mediodía del miércoles 1o de octubre, casi cuatro días después de que unos 1.400 carros de combate sirios hubieran iniciado una ofensiva a través de la Línea Púrpura en un ataque masivo contra Israel, no quedaba ni un solo carro de combate sirio combatiendo al oeste de esa línea. La bolsa de Hushniya, en la que habían resultado aniquiladas dos brigadas sirias, era un gran cementerio de vehículos y de equipo sirio.

Cientos de cañones, vehículos de transporte, APCs, vehículos cisterna, vehículos blindados BRDM con misiles Sagger, carros de combate y toneladas de munición se esparcían por las laderas de las colinas cercanas a Hushniya. La flor y nata del ejército sirio yacía allí calcinada en su eje de avance.

La 17.ª Brigada del coronel Sarig (de la división de Laner), de unos 40 o 50 carros de combate, había destruido unos 200 blindados sirios en la carretera de Yehudia. Los sirios habían dejado atrás en la zona israelí de los Altos del Golán unos 867 carros de combate, algunos de los cuales eran los modernos T-62, además de miles de vehículos, cañones, vehículos contracarro y maquinaria diversa.

Viene de Yom Kippur – Los Combates por los Altos del Golán (I)

Si te gustó, te puede interesar Tigres contra Stalins – Otto Carius asalta la aldea de Krivani/Malinava (1ª parte)

 

  1. dani says:

    Hace años leí una crítica de esta batalla en la que se decía que los sirios aplicaron de forma demasiado literal la doctrina acorazada sovietica que estaba pensada para las llanuras centroeuropeas y que siendo el Golan una zona montañosa debieron aplicar otras tácticas. ¿Qué opinas?

  2. Hugo A Cañete says:

    Hola Dani, efectivamente, los sirios aplicaron al pie de la letra la doctrina blindada soviética de la segunda guerra mundial, pero en la medida de sus posibilidades. Las condiciones fueron muy parecidas a las del Frente del Este de la Segunda Guerra Mundial. La relación de fuerzas inicial en carros de combate fue de 8 a 1 para los sirios y los israelíes disponían de mejor tecnología.

    La fuerza bruta esta vez no fue suficiente por varios motivos: No dispusieron de preparaciones artilleras terroríficas, no tuvieron un dominio del aire y no dispusieron de masas ilimitadas de hombres y material para agotar a sus contrincantes.

    saludos

  3. Francisco Malfussi says:

    Estimados, me interesa todo lo que concierne a la Historia Militar, especialmente IIGM y la Guerra Arabe-Israelí. Muchas gracias.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.