Algo muy parecido a lo sucedido en América del Norte ocurrió en África. Cientos de colonos se lanzaron a las nuevas tierras para ocuparlas, explotarlas y obtener riquezas.

El mejor ejemplo de estas migraciones fueron los boers o afrikaans que ocuparon la región sur del Continente. Estos migrantes calvinistas y profundamente racistas se establecieron hasta la llegada del británico en el actual territorio de Sudáfrica. La presión de los últimos hizo que se retirara a las regiones de Orange y Transvaal (actual Botsuana y Zimbabue).

Aunque finalmente estos pobladores cogieron sus grandes carromatos y ocuparon los territorios mencionados no dieron su brazo a torcer y las batallas entre británicos, afrikaans y tribus africanas fueron constantes. Eso sí, los pobladores de origen holandés hicieron uso del carro para defenderse en las mismas y ésto pervivirá en la región. El mejor ejemplo fue la batalla del río Sangriento. En la que 470 pioneros holandeses detuvieron a 10.000 zulúes.  

Esta forma de combatir aseguraba un bastión defensivo en la gran llanura africana. Ya sea contra británicos o zulúes, la posición permitía disparar sobre el enemigo mientras se acercaba. La eficacia de esta táctica fue tal que los ingleses terminaron adoptándola y dará lugar a dos grandes batallas en las guerras anglo-zulú del s. XIX: Isandlwana y Roke´s Drift.

Ambas batallas sucedieron entre el 22 y 23 de enero de 1879 a 15 kilómetros de distancia pero con diferente resultado. Las tropas británicas habían dado un ultimátum al imperio zulú para disolverse, pero ante la negativa africana enviaron tropas al campamento de Roke´s Drift donde dejar los pertrechos.

La columna principal del ejército británico marchó a Isandlwana dejando pertrechos, carros y un contingente en el campamento. Mientras Chelmsford estaba en campo abierto buscando el ejército zulú y hostigado por pequeñas partidas zulúes que lo alejaron del campamento, el grueso zulú, compuesto por unos 22.400 hombres, atacó el campamento británico.

Un total de 300 soldados británicos y 800 nativos fueron totalmente superados por los zulúes. Éstos aniquilaron y destriparon a la mayor parte de las tropas y, los que lograron escapar, se refugiaron en Roke´s Drift. En este campamento llegó el segundo asalto y, debido a la fortificación y el uso de los carros, los soldados británicos resistieron las diferentes oleadas durante un día.

Un claro ejemplo de la ventaja que supuso el acuartelamiento alrededor de la posición de carros frente al error cometido en Isaldlawana. Cuando los enemigos se retiraron, se contaron las bajas y recogieron pertrechos del campo de batalla. Tras esta batalla se otorgaron once cruces victoria y se publicitó la victoria del hombre blanco frente al salvaje zulú. Sin duda, se trata de un intento de ocultar la anterior batalla.

Con esta batalla y el uso del carro en ella terminamos el s. XIX y, en el próximo artículo, nos aproximaremos al s. XX. La era de los grandes tanques.

Viene de Uso de vehículos de combate en la historia (VI) – Las Grandes LLanuras de Estados Unidos

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