Desde los primeros días de Barbarroja, la inmensidad de la Rusia europea y las peculiaridades del modo de hacer la guerra del Ejército Rojo llevó a menudo a que numerosas unidades y kamfgruppen alemanes quedasen aislados en la retaguardia enemiga.

En estos casos las defensas en 360 grados eran el único remedio posible. Por raro que pudiese parecer, estas medidas de seguridad y dispositivos tácticos no solo no tenían la importancia que merecían en el manual de campaña, es que ni siquiera estaban contenidas en el mismo. Estos dispositivos defensivos tuvieron que ser improvisados por las tropas de combate, que les dieron el apropiado nombre de «defensas en erizo».

Con el paso del tiempo estas tácticas se tuvieron que aplicar con una frecuencia cada vez mayor y por unidades cada vez más grandes. Su empleo no se circunscribía únicamente a acciones meramente defensivas. Durante las operaciones defensivas, los destacamentos que integraban las puntas de lanza tenían que construir defensas en erizo como protección contra los ataques sorpresa nocturnos del enemigo.

Por ejemplo, durante su avance a través de una región boscosa y pantanosa en Lituania, donde se estaban reagrupando poderosos contingentes de fuerzas enemigas dispersas, los kampfgruppen de la 6.ª División Panzer (uno de los cuales estaba a las órdenes de Erhard Raus) formaron las primeras posiciones en erizo en la primera semana de operaciones de la Operación Barbarroja.

Se seleccionaron barios establos de heno en una gran área de terreno despejado para situar el puesto de mando de la división. Los carros de combate se dispusieron alrededor de los graneros en un amplio círculo cubiertos con un gran dispositivo de camuflaje a base de matorral y arbustos con sus cañones listos para disparar sobre los bosques.

Frente a los carros se dispuso un anillo exterior de infantería en pozos de tirador y zanjas y contrataludes que permitían a los carros disparar por encima de las cabezas de los infantes. Todavía más al exterior se situaron patrullas de seguridad y puestos avanzados. Los rusos reconocieron la posición defensiva y no se atrevieron a efectuar el ataque nocturno que habían planeado. Se limitaron a hostigar el área con el fuego de sus carros y ametralladoras con algo de apoyo artillero.

La posición en erizo proporcionaba a las tropas seguridad y descanso, y esto, sumado a su capacidad defensiva captó la atención del mando. En poco tiempo, estas precauciones se convirtieron en una rutina de seguridad y en una medida defensiva para las puntas de lanza blindadas.

El primer empleo a gran escala de esta táctica defensiva tuvo lugar durante el avance a Viazma en octubre de 1941 cuando toda una división panzer con 260 carros de combate pasaron la primera noche de la ofensiva tras un elaborado sistema de posiciones en erizo en los bosques. Como punta de lanza de una gran formación en cuña, la división había penetrado en las líneas enemigas a una profundidad de 35 kilómetros.

En su retaguardia y flancos las derrotadas divisiones enemigas procedían a retirarse al amparo de la oscuridad. El estado mayor de un cuerpo de ejército enemigo trató de buscar refugio en una pequeña villa aislada en el bosque que resultó estar ocupada por el estado mayor de la división alemana. Las unidades enemigas se hallaban en todo el perímetro de las posiciones en erizo de los carros de combate. En un primer momento hubo momentos de inquietud porque los blindados carecían de apoyo.

Esto cambió con la llegada de las unidades de granaderos panzer que seguían a los carros. A continuación llegaron las unidades de artillería divisional y los ingenieros, que fueron inmediatamente integrados en las posiciones del sistema defensivo en erizo. A partir de ese momento las tropas alemanas pudieron descansar tranquilamente el resto de la noche.

A la mañana siguiente los rusos se marcharon silenciosamente de las inmediaciones del anillo de la división sin haber descansado y sin haber conseguido su objetivo.

Si te gustó, te puede interesar El General Erhard Raus y la Ofensiva de Caracol

  1. Dani says:

    Las posiciones en erizo se fueron perfeccionando a lo largo de la guerra por todos los contendientes, ya que la ruptura de la línea podía ser catastrófica sin las unidades cercanas no adoptaban este tipo de tácticas defensivas.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>