Pero antes de hablar de resistencia, es necesario evaluar, aunque sea brevemente, el resultado de la batalla de la noche anterior. Volvamos a los recuerdos de Raoul de Lambert.

Insignia de la 15ª División de Infantería Motorizada

“¡Pero qué espectáculo atroz se despliega ante nosotros! La calle, cubierta de cadáveres, no es más que una carnicería (las víctimas, particularmente numerosas en torno al punto de fuga, harán que el lugar reciba el nombre de “cruce de la matanza”). El fuego de artillería de la noche ha hecho su trabajo; sobre todo contra los hombres del II/22 [2º Batallón del 22º Regimiento de Tiradores Argelinos, recordamos] y del 40 RANA [40º Regimiento de Artillería Nord-Africano]. Entre ellos nos encontramos con algunos de nuestros camaradas, bañándose en su propia sangre; caballos tirados sobre la espalda, con los cascos al aire, las entrañas desperdigadas a su alrededor. Para bloquear las calles adyacentes, los defensores han hecho barricadas con todo lo que había a su alrededor: automóviles de todo tipo, cocinas rodantes, coches llenos de víveres y equipajes, vehículos con ametralladoras y morteros, avantrenes de cañones de 25. Es un escenario impresionante. De este amontonamiento indescriptible conseguimos despejar, con gran trabajo, un cañón de 25, que arrastramos a mano durante unos 500 metros, pasando por encima de los cadáveres y de la ferralla.”

A lo largo del día 29 los alemanes concentran sus esfuerzos contra Lille, especialmente contra el 134º Regimiento de la 15ª División de Infantería Motorizada, y especialmente contra las tropas defensoras del arrabal de Arrás y el de “les postes”; aunque los combates también serán muy duros en el sector del 27º Regimiento de Infantería, y en el del 106º, que se quedará prácticamente sin munición. La batalla durará desde las 10:30 hasta las 18:30, y el General Juin deberá sostenerla sin ayuda alguna de las demás divisiones, pues se hallan demasiado al oeste como para prestarle apoyo. Además, a esta misma hora, la artillería divisionaria informa de que se ha quedado sin munición.

Mientras tanto, en el sector de la 5ª División de Infantería Nord Africana, los alemanes han conseguido capturar el II/14º Zuaves (segundo batallón del 14º Regimiento de Zuavos, se trata de zuavos de verdad, magrebíes, y no de soldados disfrazados con ropa de colores) al sur de Haubourdin, para entonces solo quedan 3 oficiales y 60 hombres.

Restos de la batalla, pero en este caso muy posteriores a la acción, ya que los cadáveres han sido retirados.

En los sectores de las demás divisiones los combates no llegaron a ser tan duros, aunque los bombardeos alemanes fueron constantes, especialmente en el sector de la 2ª División Nord Africana. No obstante, en general la situación llegó a ser tan horrorosa que se llegó a un acuerdo para evacuar a los heridos, de ambos bandos, hacia los hospitales de Lille.

Además de encajar todo lo posible, los franceses también consiguieron devolver algunos de los golpes, y pequeñas patrullas de la 2ª División de Infantería Nord-Africana y de la División Marroquí conseguirán capturar a varios soldados alemanes.

El drama de la batalla se va a extender a la población civil, y no solo en lo que al sufrimiento de la población propiamente dicha se refiere, tan horrendo como conocido, sino también en lo que a los prisioneros de las cárceles se refiere. Se acordará soltar a los prisioneros del penal de Loos les Lille para evitar que sufran riesgos innecesarios, sin embargo tan humanitaria medida sólo servirá para agravar la situación urbana, pues algunos de ellos son criminales de peso, y finalmente las autoridades se verán obligados a detener de nuevo a muchos, mientras que otros, con menos suerte, acabarán por ser acusados de espionaje –a pesar de que ese no fue el crimen que confiesan- y fusilados.

Cañón contracarro francés de 25mm.

Acabando jornada los alemanes van a empezar a ponerse nerviosos ante tanta resistencia, y al final de la tarde envían una serie de pasquines a las tropas francesas con el fin de animarlos a rendirse. Uno de ellos decía: “¡Soldados franceses! Estáis rodeados por todas partes. La resistencia es ya sin esperanza. ¡Vuestro general lo sabe muy bien, pero ha rechazado capitular de todos modos! ¡Se la hemos ofrecido para evitar la muerte de miles de franceses, entre ellos mujeres y niños! ¡Os habéis batido heroicamente! Resistir costaría una hecatombe de muertos que no sería por el bien de Francia. Os ofrecemos una capitulación honorable, u os garantizamos la muerte. Los aviones, la artillería y todos los demás medios de combate están listos. ¡DECIDÍOS INMEDIATAMENTE! ¡Esperaremos la llegada de vuestros parlamentarios hasta las 06:30 de mañana! Y no contéis ya con los ingleses, han iniciado su fuga hacia Inglaterra”.

¿Se rendirán?

Viene de La Batalla de la Bolsa de Lille (IV)

Sigue en La Batalla de la Bolsa de Lille (VI, y final)

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