Ediciones Salamina acaba de publicar la primera parte de una obra en dos volúmenes sobre las campañas en el norte de África.

Este primer volumen, De Compass a Gazala, cubre casi dos años justos de combates, comenzando por las primeras operaciones italianas en Libia en junio de 1940 y su derrota a manos de los británicos. La aparición de Rommel a comienzos de 1941 abre un nuevo y frenético periodo de operaciones que culminará con dos grandes batallas (Crusader, en el invierno de 1941, y Gazala, en el verano de 1942) en las que los británicos intentarán destruir infructuosamente al Afrika Korps. En la segunda de estas batallas Rommel consigue su más extraordinaria victoria (en verdad, su única y última victoria). En junio de 1942 conquista Tobruk y convence a Hitler y Mussolini para avanzar hacia el canal de Suez y los pozos petrolíferos de Oriente Medio, con el objetivo de destruir el poder británico en la región. En ese momento, el 8.º Ejército británico está al borde del desastre, pero Rommel se interna en terreno desconocido, con sus líneas de aprovisionamiento muy expuestas y sin el dominio del aire.

Este primer volumen se interrumpe aquí. El segundo volumen, De El Alamein a Túnez, retoma la acción en el momento en que Auchinleck finalmente se hace cargo del mando directo del 8.º Ejército y consigue detener a Rommel en la posición de Alam Halfa. El Afrika Korps no irá más lejos en su avance. Los británicos, con la ayuda de inmensas cantidades de material norteamericano, y la determinación de Montgomery van a destruir al ejército de Rommel en una batalla de desgaste y aniquilación (Segunda Batalla de El Alamein).

Al mismo tiempo, los desembarcos angloamericanos en el África del Norte francesa (Operación Torch) amenazarán la retaguardia del Eje. Ahora, dos ejércitos aliados avanzan en sentido opuesto, uno desde Argelia y el otro desde Egipto, para darse la mano en Túnez, concluyendo a mediados de mayo de 1943 la primera gran campaña victoriosa de los angloamericanos contra el Eje, durante la cual un ejército germanoitaliano fue completamente destruido, dejando más de un cuarto de millón de prisioneros en manos de los aliados. La victoria en África del Norte dejó también la puerta abierta al desembarco en Sicilia, que se produciría en julio de 1943.

Hitler había intervenido en África del Norte para proteger a su aliado Mussolini. Ahora el peor de los escenarios para la fortuna del Eje se desarrollaba sin que Alemania, sacudida por la derrota de Stalingrado (febrero de 1943) pudiera reaccionar.

Si te gustó, te puede interesar El Mediterráneo en la Segunda Guerra Mundial – Operaciones de Superficie, Submarinas y Antisubmarinas

  1. Dani says:

    En Tunez se hicieron tantos prisioneros como en Stalingrado.
    Realmente Rommel está sobrevalorado, y ya sus compañeros lo criticaron acervamente. No tenía los recursos necesarios para conquistar Egipto ni en sueños. Si no hubiera sido detenido en El Alamein lo hubiera sido en otro sitio. Pero ¿Qué alternativas tenía?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.