El año es 1757. El pequeño Reino de Prusia, liderado por Federico II el Grande sigue en una guerra desigual contra el Reino de Francia y los Imperios de Austria y Rusia. Su único apoyo procede de Hannover e Inglaterra, pero eso no le impide destacar y vencerá en el año 1757 a los francoaustriacos en Rossbach y a los austriacos en Leuthen.

Pero antes de estas victorias, los prusianos serán expulsados de Bohemia tras la batalla de Kolin, la primera victoria austriaca ante Federico el Grande. Además de las tropas regulares, uno de los puntos fuertes en el ejército de los Habsburgo son las tropas irregulares y hostigadores, como los pandurs croatas o los húsares hungaros. Dichas unidades podían  seguir y tomar información de los ejércitos enemigos y hostigar al tren de suministros rival.

Uno de sus mejores comandantes de dichas tropas era el conde András  Hadik, que realizará uno de los raids más atrevidos de la guerra y dirigido a la capital enemiga: Berlín. Con unos 5.000 hombres, la mayoría húsares y cuatro cañones, se lanza contra la capital del Reino de Prúsia.

Conde Hadik

Marchando entre los ejércitos de Federico y de Mauricio de Anhalt-Dessau, la hueste de Haditz llegó a las puertas de Berlín el 16 de octubre por la puerta de Silesia. Cuenta con 3.400 hombres, ya que ha dejado parte de sus fuerzas para defender su base de suministros. El jefe de la guarnición berlinesa, el general Rotzow evacuó a la familia real a la fortaleza de Spandau al no contar con fuerzas suficientes para, en su opinión, defender la ciudad. Hadik acaba siendo amo y señor de la ciudad.

Aprovechando la reputación de saqueadores de sus tropas, el conde Hadik pide un rescate al Consejo de la Ciudad. Tras duras negociaciones, se acuerda un rescate de 250.000 thalers y dos docenas de guantes de seda para la emperatriz Maria Teresa de Austria. Según Rotzow, todos los guantes eran de la mano izquierda.

Al llegar la noticia que el príncipe Mauricio de Anhalt-Dessau envió tropas para liberar la capital y Hadik, conocedor de haber cumplido su misión, se retiró de vuelta a su base.

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  1. dani says:

    En la guerra de los 7 años Prusia estuvo a punto de perecer. Se salvó en el último minuto por la retirada de la guerra de Rusia.

  2. Antoni Gumbau says:

    Sí, el famoso “Milagro de Brandenburgo”. Ese del que siempre Hitler esperaba una repetición y creyó verlo en la meurte de Roosevelt.

    Pero Hitler no era el viejo Fritz.

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