Cambiando de punto de vista nos referiremos ahora a las respuestas que dio el Coronel William Allan, del Estado Mayor del General Ewell, quien tras la muerte de <<Stonewall>> Jackson se encontró al mando del II Cuerpo de Ejército, la fuerza que ocupaba el ala izquierda del ejército confederado.

 

El Coronel William Allan, autor de las consideraciones que hoy exponemos.

                Con respecto al primer punto Allan se refirió a que lo que tuvo que hacer el ejército confederado fue <<elegir el mal menor>>. El ejército federal era mucho más poderoso tanto en efectivos como en medios, y además se encontraba cerca de sus bases de suministros, tanto desde la costa de la bahía de Chesapeake como desde Washington. En consecuencia, quedándose los ejércitos en Virginia, las opciones unionistas eran muchas, mientras que las secesionistas no lo eran. Sin embargo la invasión del norte obligó al ejército unionista a

reaccionar, a separarse de sus bases y a tener que defender los diversos posibles objetivos confederados, reduciéndose sus opciones a reaccionar a las decisiones que tomara Lee, cuyas capacidad de acción, en cambio, se ampliaba. Así pues, Allan reduce la cuestión a preguntarse, no si había opciones serias de victoria cruzando el Potomac hacia el norte, sino a si las hubiera habido de quedarse Lee a la defensiva tras el Rappahanock, esperando a que el ejército unionista estuviera listo para lanzar un nuevo ataque.

Con respecto a la necesidad de derrotar primero al ejército federal en Virginia, Allan es tajante en una argumentación que se parece mucho a la del punto anterior. En las posiciones de partida de la campaña el general Hooker, entonces al mando del ejército unionista, disponía de alrededor de 100.000 hombres, más otros 25.000 en torno a Washington, que podía emplear siempre que luchara cubriendo la capital unionista. En cambio Lee solo disponía de 70.000. En consecuencia parecía mucho más sensato alejar a Hooker de su capital, donde ya no pudiera disponer de esos 25.000 hombres, y además obligarlo a segregar otros destacamentos para defender otras ciudades nordistas, reduciendo aún más su fuerza, antes de combatirlo en batalla campal.

 

En este mapa se pueden ver, superpuestos, los tres días de combate en Gettysburg.

                Con respecto a los tres últimos puntos, a los que Allan contestó en una sola vez, aceptó que, efectivamente y por diversos motivos, la coordinación entre los tres cuerpos de ejército que conformaban el Ejército de Virginia del Norte no fue buena, pero Lee siempre pensó que, de lograrse un ataque coordinado, la victoria podía llegar a obtenerse, motivo por el cual, tras el encuentro sorpresa del día 1 y los combates desorganizados del día 2, intentó lanzar un ataque general el día 3, que sin embargo terminó en la matutina batalla por Culp´s Hill y en la tardía aunque grandiosa carga de Pickett. Sobre esta última Allan sostiene que no había <<ninguna locura en el ataque de Pickett, si hubiera sido ejecutado como se diseñó. >>

Finalmente, y algo más en el terreno del <<what if>>, Allan se atrevió a indicar cinco acciones que hubieran cambiado el curso de la batalla:

–          Que Ewell y Hill hubieran ocupado Cemetery Hill el primer día, expulsando de allí a las derrotadas tropas de Howard.

–          Que Longstreet hubiera llegado antes el segundo día, tomando Little Round Top.

 

Con una valiente carga final, los federales conservaron Little Round Top.

–          Que en la tarde del segundo día Ewell hubiera lanzado su ataque al mismo tiempo que Longstreet, en el otro extremo del ejército confederado, lanzaba el suyo, y no después.

–          Que al tercer día Longstreet y Hill hubieran atacado a la vez, y mientras Ewell luchaba por Culp´s Hill

–          Y, finalmente que Ewell e Hill hubieran hecho un esfuerzo más importante para apoyar el ataque de Pickett, en vez de quedarse parados.

En resumen, que si todo el ejército confederado hubiera atacado de una sola vez…

 

Otro día más.

  1. dani says:

    ¿Era capaz el ejército confederado de realizar ataques «altamente» coordinados? El mismo coronel reconoce que no. Por lo tanto la carga del último día era un suicidio.
    A la defensiva la desproporción de fuerzas del sur no era tanta, sobretodo si se atrincheraban como quedó demostrado en 1964. Pero probablemente no eran conscientes de lo mucho que había cambiado la guerra de los tiempos de Napoleón, que después de todo era lo que se estudiaba en las academias. Por eso quisieron pasar a la ofensiva. Pero es que incluso aunque hubieran ganado la batalla y la campaña. ¿Hubiera eso significado la derrota definitiva del norte? Precisamente significó todo lo contrario, la victoria le dio a los republicanos los argumentos para continuarla.

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