Finalizamos aquí la aventura de Carius en Malinava y nuestro pequeño homenaje al As Panzer alemán recientemente fallecido. Agradecemos a Ediciones Salamina la deferencia que ha tenido en cedernos el capítulo “Golpe Sorpresa” de las memorias de Carius “Tigres en el Barro”

Un pequeño y pantanoso arroyo fluía al norte, más allá del límite de la aldea. Un puente de madera que se caía a pedazos y que de ninguna manera soportaría el peso de un Tiger, lo atravesaba. Situé mi carro al borde de la aldea, bien camuflado, y me llevé al Feldwebel Kerscher y al Leutnant Nienstedt en mi VW-Kübel, que traía a todas las operaciones siempre que ello fuera posible. El VW tenía que seguir siempre a los carros excepto, por supuesto, en combate. Siempre tenía que estar a mano, no obstante, por lo que el conductor del VW ya se había ganado una merecida Cruz de Hierro.





