El teniente Diego Flomesta es uno de esos heroes de los que se habla en el Histocast sobre el desastre de Annual. He elegido hablar de él por que hoy, 4 de diciembre, es el día de Santa Barbara (patrona de la  arma de Artillería).  Y en el relato de su vida hay mucho de los valores que conforman el credo de esta arma: disciplina, honor y sacrificio.

Diego Flomesta y Moya nace en el murciano pueblo de Bullas en 1890.  En 1911 ingresa en la Academia de Artillería de Segovia. Tras varios destinos peninsulares, en 1919 llega a Africa, pasando a la Comandancia de Artillería de Melilla.

El desastre de Annual llega siendo él teniente en la 1ª batería de montaña del Regimiento Mixto de Artillería de Melilla. Se encontrará en Abarrán, bajo las órdenes del comandante Villa, junto con 1.451 hombres defendiendo el monte Abarrán el 1 de junio de 1921.

Cañon Schneider de 75mm

Su superior, el capitán Juan Salafranca es pronto herido de muerte. Él, pese a ser herido en el brazo y la cabeza, dirigirá el tiro de sus artilleros que, con sus piezas Schneider de 75mm, batirán  a los atacantes rifeños. Incluso dispara sus piezas con la espoleta «a cero», o sea que al menor alcance posible. Agota los 360 proyectiles de artillería, inutiliza una de las cuatro piezas y luego ordena a sus artilleros que hagan lo mismo con el resto. Al final, fusil en mano, defiende la posición de las piezas junto al resto de artilleros.

Pero la voluntad no siempre es todo, pues tras dura y cruenta lucha los rifeños tomarán la posición y capturarán al teniente Flomesta.

Diego-Flomesta-Moya

Sus captores rifeños le haran una oferta que creen que el teniente, herido y malnutrido, no rechazará: que les enseñe a manejar las piezas de artillería, o lo dejarán morir desatendido. Consciente de que lo que les enseñe será empleado para batir a sus compañeros y amigos, se niega a compartir sus conocimientos con los rifeños. Estos le abandonan a su suerte, la cual le llegará el día 30 de junio de 1921 al morir de hambre.

Su sacrificio será recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando el 23 de junio de 1923. Un testimonio de su valor, ejemplo y compañerismo.

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  1. Álvaro Frías Sánchez says:

    Sobre Flomesta, dos curiosidades.

    Una es que no se destacó como estudiante ejemplar, y de hecho terminó como último de su promoción, la 205ª de Artillería. Sin embargo esto es un claro ejemplo de que a veces, los que menos parece son los que mejor saben estar cuando llega el momento.

    Y la otra es que en la actual Academia de Artillería de Segovia hay unas columnas a su entrada principal donde figuran las Virtudes Teologales en letras doradas a saber: Fe, Esperanza, Caridad, Daoiz, Velarde, Flomesta… y es que, la actual AA está sita en el antiguo convento de San Francisco donde los franciscanos tuvieron a bien dejar constancia de las tres primeras, añadiendo posteriormente los artilleros las tres últimas…

    Un saludo y enhorabuena por vuestro trabajo!

  2. Fernando says:

    Gracias por el artículo y por vuestro generoso trabajo.

    Otra curiosidad: en Murcia capital lo homenajearon con una avenida importante, la Teniente Flomesta.

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