A partir de 1943, tras la recuperación soviética en el frente del este y la mejora de sus emplazamientos defensivos, la Wehrmacht se vio en la necesidad de evolucionar sus tácticas blindadas, asunto que aborda el general von Mellenthin en su libro Panzer Battles.

Ni los campos de minas ni los Pakfronts [grupos de hasta 10 cañones puestos bajo el mando de un solo oficial responsable de concentrar su fuego en un solo objetivo cada vez] podían ser detectados hasta que el primer carro volaba o el primer cañón contracarro soviético abría fuego. La cuestión de la posibilidad de los blindados alemanes de abrirse camino a través de estas defensas anticarro es difícil de responder.

El método escogido dependía de las condiciones locales y de las fuerzas disponibles. Durante Ciudadela las fuerzas blindadas alemanas maniobraron y lucharon con las habituales formaciones en cuña, las Panzerkeil, que hasta entonces se habían probado muy efectivas. La cabeza de la cuña estaba formada por los carros de combate más pesados, probando los Tigres su valor contra los Pakfronts soviéticos organizados en profundidad. El cañón de 88mm del Tigre era superior a cualquier cosa que tuvieran los rusos.

Esquema de la Panzerkeil

Sin embargo, el otro nuevo tipo de carro, el Pantera, estaba todavía en sus inicios y en Kursk fue un fracaso. El Panzer IV no era lo suficientemente potente como para penetrar en un frente anticarro organizado en profundidad, por lo que debía ser complementado con la actuación coordinada de otras armas pesadas.

Durante Ciudadela y otras operaciones se puso de manifiesto que el fuego de un Pakfront podía ser neutralizado por el fuego concéntrico y la pericia de los blindados atacantes. Para poner esta teoría en práctica fue necesario realizar cambios en las formaciones blindadas y en las tácticas. La formación en cuña o Panzerkeil fue reemplazada por la Panzerglocke o formación en campana. Ésta disponía a los carros pesados en el centro, seguidos por los carros medios detrás a derecha e izquierda dispuestos en un amplio arco, y a los carros ligeros detrás en el centro, preparados para iniciar la persecución. Era la mejor formación para enfrentarse a un amplio frente de fuego contracarro.

Pakfront soviético en campo abierto

El jefe de blindados, junto con los observadores de todas las armas pesadas, viajaba en la Glocke o campana inmediatamente detrás de los carros medios de cabeza. Debía estar en contacto por radio con el oficial al mando de los cazabombarderos y de otros aviones de apoyo terrestre. Los ingenieros viajaban en vehículos blindados justo detrás de los carros de vanguardia de la Glocke, preparados para despejar pasillos en los campos de minas. Un ataque que se ejecutara con estas disposiciones tenía éxito generalmente si se producía una estrecha cooperación de todas las armas implicadas en las formaciones atacantes.

Los ataques nocturnos proporcionaban otro medio de penetración a través de los profundos frentes anticarro, aunque un ataque nocturno se recibía siempre con cierto temor. El terreno debía ser apropiado para los blindados y las condiciones meteorológicas  debían ser favorables. Preferiblemente en noches de luna llena. El terreno debía ser reconocido durante el día por los oficiales implicados. Al no disponer los carros de brújulas, se utilizaban carreteras o caminos claramente visibles para indicar la dirección del ataque.

Tigres desplegados

Incluso en ataques nocturnos la Panzerglocke probó su eficacia. El avance se llevaba a cabo en formación cerrada y guardando poca distancia entre carros de combate. La oscuridad dificultaba en gran medida la actividad de los cañones contracarro de los defensores, y en términos generales un ataque nocturno bien planeado llegaba a buen término con pérdidas apenas apreciables. Oficiales experimentados y la pericia de los conductores de los carros era indispensable.

En resumen, el éxito de los ataques contra defensas anticarro dispuestas en profundidad realizados por las unidades blindadas dependían de las siguientes condiciones:

1. Se debe aprovechar cualquier oportunidad para llevar a cabo tareas de reconocimiento, tanto aéreo como terrestre.

2. Las formaciones blindadas que realizan el ataque deben ser reforzadas al máximo por carros pesados, que deben actuar en el Schwerpunkt o punto de máximo esfuerzo.

3. Las concentraciones de fuego de los carros deben ser rápidas y efectivas: los blindados deben mantenerse en movimiento y solo debieran detenerse para disparar.

4. Los observadores de las armas pesadas que apoyan el ataque deben ir con los blindados. La comunicación por radio entre el jefe de blindados y la fuerza aérea es esencial.

5. Los ingenieros deben seguir a los carros de combate en vehículos acorazados.

6. Los carros ligeros deben estar preparados para explotar el éxito.

7. La provisión de combustible y munición para los blindados debe estar asegurada durante los combates por transportes blindados. Se necesita mucha pericia para llevar a cabo esta operación.

8. Los carros deben ser aprovisionados desplegando cortinas de humo para cegar a las armas contracarro enemigas, y con granadas de humo de colores asociados a las unidades para indicar la dirección.

9. En los ataques nocturnos los carros de combate deben ser aprovisionados mediante la utilización de equipos goniométricos.

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  1. Veo says:

    Me ha llamado la atención que no llevarán una simple brújula en los carros, ¿alguien sabe por qué era?

    Ya sé que la entrada es antigua pero por si alguien lo lee.

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