En los últimos años se ha popularizado la historia de la resistencia a ultranza del carro pesado KV en la carretera de Raseiniai durante un par de días dejando a media división panzer aislada del resto de fuerzas alemanas en los primeros compases de Barbarroja en el teatro de operaciones norte.

El verdadero KV-1 de Raseiniai. Fotografía encontrada por Maxim Kolomiets.

El Kampfgruppe Raus, al mando del coronel Erhard Raus, que acabaría siendo uno de los mejores generales panzer de la guerra, estaba formado por una brigada de la 6.ª División Panzer y había establecido una cabeza de puente en el río Dubyssa, deteniéndose temporalmente a la espera de la llegada del resto de tropas del ataque y de las divisiones de infantería. No muy lejos, la otra brigada de la 6.ª Panzer, el Kampfgruppe Seckendorf, libró un reñido combate con algunas formaciones soviéticas de carros de combate en las inmediaciones de Raseiniai. El primer indicio de que la carretera que comunicaba al Kampfgruppe Raus con sus líneas había quedado cortada fue la noticia de un camión que transportaba prisioneros soviéticos a retaguardia, que tras un intento de fuga de los mismos, descubrió que la carretera estaba cortada por un carro pesado soviético.

La mayoría de las versiones que se pueden encontrar por internet hablan de que el carro pesado soviético era un KV-2, un monstruo con una torreta gigantesca que montaba un cañón de 152 mm. Por el acceso que he tenido a algunas fuentes y por algunas cuestiones lógicas relacionadas con la propia historia, yo siempre había sospechado que era difícil que pudiera tratarse de un KV-2, y que era mucho más probable que se tratase de un KV-1. Ahora, he tenido acceso a tres fuentes distintas que demuestran que el carro de Raseiniai fue un KV-1, que parece ser la metodología periodística ortodoxa a la hora de contrastar una noticia.

La intuición siempre me dijo que no podía tratarse de un KV-2 porque cuando el carro destruye los cañones contracarro de 50 mm y, especialmente, el primer cañón de 88 mm que emplazaban a más de un kilómetro de distancia, necesita una precisión que no parece propia de un cañón de 152 mm, más apropiado para reventar búnkeres que para destruir pequeños objetivos a gran distancia. Pero vayamos con las fuentes.

Piezas contracarro de 50 mm destruidas por el KV-1 de Raseiniai

El propio general Erhard Raus, entonces coronel y protagonista directo de los hechos, al ser sus propias tropas las protagonistas de la destrucción del carro, afirma textualmente en sus memorias operativas publicadas con el título de Operaciones Panzer (Salamina, 2015): «Este pequeño drama fue la primera indicación que tuve de que la única ruta de suministro de nuestra cabeza de puente había sido bloqueada por un carro súper pesado KV-1». Por si pudiese tratarse de un error, más tarde vuelve a decir: «El KV-1 miraba todavía hacia el norte, la dirección desde la que había sido atacado con anterioridad». Más adelante afirma de nuevo: «Planeamos desviar la atención del KV-1 ruso mediante un ataque de diversión llevado a cabo por los panzer del mayor Schenk». Y vuelve a aludir al carro pesado soviético como KV-1 en otras cuatro ocasiones durante el relato de su destrucción.

La segunda fuente es la recopilación de acciones de pequeñas unidades en el frente del este que acaba de publicar Salamina con el nombre de ¡Asalto! (Salamina, 2109), y que están basadas en partes de combate recopilados por la División Histórica estadounidense tras la guerra. Una de las acciones descritas es la de Raseiniai. Aunque el texto solo se refiere al carro con el genérico «KV», hay un pasaje en el que se afirma: «Apuntando con cuidado, silenciaron una pieza tras otra a toda la batería [de cañones contracarro de 50 mm] con unos pocos proyectiles de 76 mm», lo que indica claramente que el calibre del cañón era de 76 mm que era el que montaba el KV-1. Quizá sea este pasaje recopilado por la División Histórica el que haya generado toda la confusión, pues además de denominar al carro con el genérico «KV», sin especificar modelo, incluye en ese mismo pasaje la fotografía de un KV-2 que es claramente de acompañamiento gráfico al texto y sin relación con Raseiniai, algo que se puede ver en el pie de foto, que sitúa la fotografía en julio de 1941 cuando el incidente de Raseiniai fue en junio.

La tercera fuente, definitiva, es un investigador ruso, Maxim Kolomiets que ha desentrañado toda la historia y que incluso ha conseguido una fotografía auténtica del KV-1 de Raseiniai, que es la que encabeza esta entrada. Dice Kolomiets:

Maxim Kolomiets en el lugar de la carretera de Raseiniai en que estuvo el KV-1

Antes de hablar sobre este tanque, recordemos, al menos en términos generales, los eventos que se desarrollaron en los primeros días de la guerra en el suroeste de Lituania. Del 23 al 26 de junio de 1941, tuvo lugar la llamada batalla de tanques Raseiniai, de hecho, la primera batalla en la Gran Guerra Patriótica, en la que se enfrentaron grandes formaciones de tanques de la Wehrmacht y el Ejército Rojo. En las cercanías de la ciudad lituana de Raseiniai, la 2.ª División de Tanques del Mayor General Yegor Solyankin, trató de frenar el avance del XXXXI Cuerpo Motorizado alemán, que incluía cuatro divisiones, dos de las cuales eran divisiones panzer.

Durante más de 20 años he estado investigando los detalles de la batalla de Raseiniai. Además, en los últimos 5 a 6 años, los documentos y fotografías de archivo alemanes han estado disponibles, y nuestro archivo del Ministerio de Defensa ha desclasificado mucho.

Más adelante continúa Kolomiets:

Mientras tanto, los eventos en la primera línea se desarrollaron con rapidez, superando las órdenes de los líderes militares soviéticos. Ya a las dos de la tarde del 23 de junio, los alemanes tomaron Raseiniai, derrotando a nuestra 48.ª División. Después de esto, las unidades de la 6.ª División Panzer del XXXXI Cuerpo Motorizado continuaron la ofensiva con dos grupos. El grupo de batalla «Raus» se mudó al norte de la ciudad, y el grupo de batalla «Seckendorf» (ambos nombres de los comandantes) hacia el noreste. Las tropas de Hitler, casi sin resistencia de los restos dispersos de nuestras unidades, lograron cruzar el Dubisse por puentes a unos diez kilómetros de la ciudad, antes de ser atacados por la segunda división que llegó a tiempo. Los tanques Solyankin entraron en la batalla desde la marcha. El grupo Zekendorf no pudo soportar este golpe y retrocedió.

Y apunta los motivos por los que el carro quedó inmóvil en mitad de la carretera:

Durante los viajes a esos lugares, fue posible determinar con precisión el lugar donde luchó el «tanque Raseiniai», e incluso encontrar testigos presenciales de esa batalla entre los residentes locales. Es muy probable que nuestro KV se hubiese quedado atrás y se hubiese extraviado. ¿Y por qué se quedó en medio del camino y no trató de maniobrar y atacar al enemigo? Está claro: el tanque se había quedado sin combustible. Incluso hay confirmación de esta versión. Nos reunimos con el abuelo local Povilas Tamutis, quien en 1941 vivía literalmente a un kilómetro de la escena. Tenía entonces 14 años y recordó cómo llegaron a ellos los tanques rusos, preguntando si había cerca algún lugar donde fuera posible repostar.

También se tienen noticias de los tripulantes del carro KV-1. Según indica Kolomiets:

En 1965, los restos de los combatientes enterrados en el sitio de la batalla del «tanque Raseiniai» fueron exhumados y enterrados solemnemente en el cementerio militar conmemorativo en Raseiniai.

Luego apareció otro misterio de este «Klim Voroshilov». Durante el nuevo entierro, se descubrieron los restos de seis muertos, mientras que la tripulación de dichos tanques estaba compuesta por cinco personas. ¿De dónde vino otro? ¿De quién se trata? Según una versión, los alemanes ordenaron poner en la fosa común, junto con los carristas a algún otro soldado del Ejército Rojo caído cerca. O tal vez alguien que estaba en el interior del tanque por algún motivo…

Una de las cucharas encontradas durante el entierro de la tripulación: la inscripción «Smirnov» es claramente visible. Foto del archivo personal de Maxim Kolomiyets.

Entre los artículos extraídos de la fosa común hay dos bolígrafos, dos cucharas, en una de las cuales está grabado el nombre de su propietario: «Smirnov V.A.», y en la segunda, solo las iniciales: «Sh.N.A. «. Todavía en el suelo encontraron una pitillera. Dentro había un boleto del Komsomol medio descompuesto con fragmentos de palabras, números y un certificado emitido por el Comisariado Militar del Distrito de Pskov a Ershov Pavel Egorovich el 11 de febrero de 1940. (Sin embargo, los intentos de identificar a este soldado del Ejército Rojo en las bases de datos de archivo han fracasado). Todas estas reliquias se almacenan en el Museo Raseiniai.

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