Si hay un ejemplo de un español más conocido en el extranjero que en su propia tierra, ese es el de Bernardo de Gálvez. Con sus acciones decisivas hizo posible el nacimiento de la gran potencia mundial de nuestros días. A pesar de todo, el reconocimiento que se le hace es muy inferior al que en justicia le corresponde.

Bernardo de Gálvez y Madrid

Nuestro personaje nace en Macharaviaya (Málaga) el 23 de julio de 1746. Pertenece, como veremos, a una familia destacada y muy conocida en la provincia. Si por algo se caracteriza su entorno familiar es por una gran tradición militar, algo que sin duda influyó cuando en 1762, con 15 años, se alistó voluntariamente para la invasión de Portugal, tradicional aliada de Gran Bretaña, participando como Teniente de Infantería gracias a sus influyentes allegados.

En 1770 pasa a ser Comandante de las armas de Nueva Vizcaya estando destinado en San Felipe el Real de Chihuahua, donde combatió a los Apaches que amenazaban la economía de la zona. Avanzó a través del desierto en condiciones durísimas que desanimaban a sus soldados, pero Gálvez demostrando su ya enorme carácter les espetó: «Me iré sólo si no hubiere quien me acompañare». Enardecidos por semejante frase, sus soldados le siguieron y consiguieron, cerca del río Pecos, derrotar y apaciguar a los Apaches que lograron herirle hasta en tres ocasiones.

Casa de los Gálvez en Macharaviaya. Málaga

Tras cinco años regresa a la península y se incorpora al Regimiento de Infantería de Sevilla con el que participa en la desastrosa expedición a Argel de O´Reilly. En dicha campaña destacará sobremanera ante los mandos, manteniéndose al frente de su compañía de cazadores a pesar de estar gravemente herido. No pasarían por alto esta heroica acción, siendo ascendido a Teniente Coronel con tan sólo 29 años.

Tras pasar un año en la Academia Militar de Ávila, se ocupará de su nuevo cargo en Nueva Orleans como coronel del Regimiento Fijo de la Luisiana, provincia que por entonces era española y llegaba hasta Canadá. En 1777 contrae matrimonio con una criolla de 22 años, Felicitas de Saint Maxent, hija del fundador de Nueva Orleans y viuda de Jean Baptiste Honoré d´Estrehan, antiguo tesorero del rey de Francia. Desde 1 de enero del mismo año se convierte en el gobernador interino de la ciudad, por el traslado de su predecesor don Luis Unzaga a Caracas. A partir de este momento don Bernardo se convertirá la verdadera pesadilla de los hijos de la Gran Bretaña.

Recreación de la batalla de Argel

Comienza persiguiendo el contrabando inglés, muy activo en la zona, sólo tenemos que recordar al famoso Jenkins y su archifamosa oreja. No eran aquellos momentos de tranquilidad y paz precisamente, la situación geopolítica era muy comprometida. España y Francia oficiosamente eran aliados desde principios de siglo cuando los Borbones franceses sucedieron a los Austrias en el trono español. De esta manera Francia pasó de ser una enemiga tradicional a convertirse en la principal aliada contra Gran Bretaña que no dejó nunca de ambicionar el inmenso imperio español. Una muestra de todo ello es el anterior conflicto militar, la Guerra de los Siete Años, en el cual España perdió la Florida y recibió la Luisiana de Francia como compensación.

 

Mapa de la zona

Esto explica el reparto de territorios de la zona y deja a las claras que Inglaterra, que llevaba tiempo amenazando las posesiones españolas en el golfo de México, aun quería más. Sin embargo sucedió que las colonias inglesas de Norteamérica se sentían en plano de igualdad con su metrópoli y llevaban tiempo pidiendo una serie de derechos que Inglaterra, cegada por su soberbia, no sólo se los negó sino que les impuso nuevas tasas, como las que imponían en las colonias asiáticas.

Fue demasiado para el orgullo de aquellos hombres blancos y evidentemente el gallinero se alborotó. La rebelión de las colonias norteamericanas frente a la metrópoli inglesa supuso que la zona adquiriera gran relevancia estratégica. Por ello a lo largo del año 1778, Bernardo funda colonias reforzando las posiciones españolas en la provincia además de suministrar ayuda a los norteamericanos entregándoles 15.948 pesos además de harina, fruta y… soldados, la compañía de Caballería de Luisiana. El auxilio hispano no se limitó a esta ciudad, en todos los puertos españoles se acogía a los rebeldes y se comerciaba con ellos, lo cual empeoró sobremanera las relaciones con su majestad británica.

Monumento a Gálvez en Nueva Orleans

En este nuevo enfrentamiento se dilucidaría si continuaba el retroceso franco-español ante la hambrienta Albión o si se devolvía a los británicos todas las afrentas pasadas. Inicialmente los rebeldes se encontraron solos recibiendo, eso sí, ayuda económica por más de 5 millones de libras tornesas de parte de Francia y España. Pero será tras la victoria rebelde de Saratoga cuando los franceses le declararen la guerra a Inglaterra.

Algunos ya habían visto que esta guerra podría constituir una gran oportunidad de someter la voluntad del rey inglés. Al contrario que en las anteriores ocasiones y aprovechando la iniciativa de declaración de guerra, la escuadra francesa del mediterráneo se adelantó al bloqueo de la Royal Navy y pudo llegar al Atlántico dejando con un palmo de narices a los ingleses cuando estos llegaron al estrecho de Gibraltar.

Este hecho es capital pues supuso la posterior superioridad naval hispano-francesa y por tanto llevar la iniciativa también durante toda la guerra en el principal teatro de operaciones, el Atlántico Norte………

Sigue en Bernardo de Gálvez (II) – Empieza la campaña de conquista de Las Floridas

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