El Jefe del Estado Mayor del Heer (Ejército de Tierra), el general Zeitzler nos cuenta de manera dramática como fueron los meses que precedieron al desastre de Stalingrado, y el los intentos vanos de hacer entrar en razón a Hitler.

Manstein a la derecha de Hitler y  Zeitzler a la izquierda

(detrás del Hitler está Busse y a la izquierda de Zeitzler, von Kleist)

Había en los estados mayores del OKH, Grupo de Ejércitos B y correspondientes Cuerpos de Ejército una gran preocupación por la obstinación que tenía Hitler por Stalingrado, a la vez que descuidaba todo el flanco izquierdo del dispositivo alemán, que discurría hacia el noroeste por el Don. Las tropas que guarnecían este frente eran en gran medida unidades rumanas, italianas y húngaras, con un sistema de estados mayores menos desarrollado que el alemán y con una carencia de material y entrenamiento muy preocupantes.

Constantemente llegaban indicios de que los rusos concentraban tropas a lo largo de este débil flanco alemán, lo que presagiaba un ataque general en fechas no muy lejanas difíciles de precisar. El general Zeitzler insistió una y otra vez a Hitler en la necesidad de retirar al 6º Ejército de Stalingrado y establecer un frente más sólido y menos expuesto más al oeste.

Hitler no quería ni oir hablar de una posible retirada hacia el oeste. Para él eso suponía abandonar los territorios conquistados durante la campaña de verano. Durante el mes de octubre, el führer se dirige al pueblo alemán en un discurso en el que, refiriéndose al frente de Stalingrado dice:

El soldado alemán permanece allí donde pone los pies […] y podeis estar seguros que nadie nos echará [de Stalingrado]

Pese a las presiones del general von Weichs, jefe del Grupo de Ejércitos B y del propio general Zeitzler, Hitler no cede, e incluso refuerza su opinión con la del lacayo mariscal Keitel, que en presencia de Zeitzler y preguntado por Hitler, dijo: ¡No abandonaremos el Volga, mi führer!

A principios del mes de Noviembre Hitler pronuncia un discurso político en el que dice:

Deseaba alcanzar el Volga en cierto punto, cerca de cierta ciudad, que lleva elnombre del propio Stalin….. desaba tomar esta ciudad; no hablamos jactanciosamente, y puedo deciros que ya la hemos conquistado. Sólo muy pocas partes no se encuentran en nuestras manos. Ahora puede el pueblo preguntar: ¿por qué no avanza el ajército más de prisa? No deseo encontrarme con un segundo Verdún; prefiero alcanzar mis objetivos por medio de asaltos limitados. El tiempo carece de importancia.

Según el general Zeitzler no se sabía muy bien si Hitler había hablado como Jefe Supremo del Ejército Alemán o como agitador político. Es más que probable que el hecho de comunicar este mensaje al resto del mundo pesara luego en su toma de decisiones, reforzando así su determinación de no abandonar el Volga.

El 6º Ejército y sus 20 divisiones alemanas estaban condenados.

Viene de Stalingrado no era el objetivo (III): La Directiva Nº 41

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  1. Miguel Narros says:

    Hola, os he conocido a través de HistoCast, y solo quiero felicitaros por el pedazo de blog que teneis. Muchas gracias por vuestro trabajo tiempo y esfuerzo.
    Desde hoy teneis un nuevo lector.
    Saludos
    Miguel Narros

  2. Javier Veramendi B says:

    Muchas gracias Miguel.
    Lo cierto es que comentarios como este animan a seguir publicando porque son los que, mas allá de la fría estadística, nos dicen que alguien nos lee.
    Aprovecho para comentarte que cualquier sugerencia que tengas, será bienvenida.
    Un saludo.

  3. Miguel Narros says:

    Pues me imagio que no seré el único que os lee, que serán bastantes personas, o por lo menos debería ser así. Por cierto Veramendi, lo de HistoCast, cada día lo estais haciendo mejor, y aunque no sois unos profesionales de la radio (ni falta que os hace), se os ve (mejor se os escucha9 con mucha más soltura, que en lo primero programas, que se os notaba algo nerviosos (cosa normal por otra parte), así que ya sabeis, seguir así que vais por muy buen camino.

    Un abrazo desde Madrid

  4. Enrique says:

    Aquí otro que también os lee… jeje. Me recomendaron Histocast, me descargué un episodio y cuando apenas llevaba diez minutos escuchándolo me puse a descargar todos los episodios disponibles, no tardasteis demasiado en convencerme. Básicamente es el podcast que había estado esperando y nunca encontraba, para mí el mejor podcast en castellano sobre historia, sin más. Gracias al podcast llegué hasta esta página, con la que disfruto con cada entrada, cosa nada extraña dado que Javier Veramendi y Hugo Cañete son mis favoritos de entre todos los que participan habitualmente en Histocast (sé que esto está sonando tremendamente pelota, pero es la pura verdad).
    Así que muchas gracias, mucho ánimo con todos vuestros proyectos y por aquí seguiremos escuchándoos y leyéndoos.
    Saludos.

  5. Javier Veramendi B says:

    Espero que además nos hagáis esa crítica constructiva que nos ayude a mejorar en todo momento.
    Gracias por el comentario Enrique.
    No quiero terminar sin romper una lanza por los demás compañeros de Histocast, todos ellos gente muy preparada, y por Gregorio Urquía, alma mater del proyecto y auténtico culpable de todo.

    Saludos.

  6. pedrulo says:

    Pues deciros que efectivamente no es el único que os lee, yo a raíz de conoceros por Facebook, lo que no sabia es que tenias podcast, los buscare.
    Estáis haciendo un trabajo excelente, saludos.

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