En el BÁLTICO, CERCA DE KRONSTADT, El orgulloso acorazado “La France” surca majestuosamente las aguas cercanas a gran puerto militar ruso. En su camarote, Raymond Poincaré, Presidente de la República Francesa, aún duerme, tal vez soñando con la emoción que le supone su futuro encuentro con el zar, tal vez… ¿Quién sabe con qué sueñan los políticos? Repentinamente un estrépito, voces, el orgulloso acorazado reduce bruscamente su andar, vira.

La Catedral Naval de Kronstadt, antes de la guerra. El Monumento sigue existiendo.

¿Qué ha sucedido?

Poco después el presidente se halla en presencia del ofuscado capitán del acorazado, quien le explica que, durante la maniobra de aproximación, un remolcador ruso que estaba trasladando a una fragata hasta su muelle de amarre se ha cruzado en medio de la ruta, y ha sido pasado por ojo.

¿Acaso es un mal augurio? Poincaré, en todo caso, no está contento, en absoluto.

 

¿Quieres opinar sobre esta noticia? Debate: El Desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial

Viene de: 19 de julio, por la tarde. El Primer Ministro Pasic Emite una Declaración.

Sigue en: 20 de julio, al alba. El Zar Recibe a Francia.

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