Trece minutos después del ataque, el casco del Royal Oak zozobraba y se deslizaba bajo las aguas de Scapa Flow, llevándose consigo a 833 oficiales y marinos.

Los tripulantes del submarino se sintieron exultantes; pero todavía tenían que pasar su peor prueba. Mientras Prien hacía dar la vuelta al U-47 y se dirigía toda velocidad hacia la ruta de escape, detrás del submarino se formó una claramente visible estela de agua blanca. Hacia babor la tierra firme se acercaba cada vez más, y un automóvil que recorría a toda velocidad la carretera a lo largo de la costa frenó bruscamente cuando sus faros captaron la torreta del U-47. Bruscamente, el coche dio la vuelta y partió a toda velocidad por el mismo camino por el que había venido, dejando a Prien con la seguridad de que había sido localizado y pronto sería atacado.

La marea venía de levante; incluso con los motores diesel y eléctricos al máximo, el U-47 se arrastró a una velocidad ligeramente superior a un nudo, creando una alta y rizada ola a ambos lados. A popa, Scapa Flow hervía de actividad, y uno de los destructores de búsqueda se estaba acercando. Metro a metro, el U-47 forzó su camino hacia el estrecho hueco por el que había entrado, evitando por poco una colisión con un muelle de madera que asomaba desde la orilla de la isla.

Mientras el submarino giraba hacia Holm Sound, el destructor perseguidor giró y dejó caer toda una andanada de cargas de profundidad muy atrás, probablemente debido a que el dispositivo electrónico rastreador de submarinos había confundido unos restos hundidos con el U-47. Mientras, el submarino alemán se deslizaba triunfante de vuelta al mar del Norte. Prien introdujo en su diario “El resplandor de Scapa Flow todavía es visible…….”

Durante años, la Marina de guerra alemana había sido la hijastra del Tercer Reich, olvidada en favor del Ejército y de la Luftwaffe. Dönitz había argumentado repetidamente que la única arma que podía dominar a Gran Bretaña era una gran flota de submarinos y siempre había sido ignorado. Pero la hazaña de Scapa Flow hizo abrir los ojos a muchos.

Prien y su tripulación son recibidos por Hitler

Cuatro días después de la visita del U-47 a Scapa Flow, Günther Prien y su tripulación fueron invitados de Hitler en la Cancillería de Berlín, donde Prien fue condecorado con la codiciada Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.

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  1. Elvira says:

    EN MAYO DE 1942 ÍBAMOS EN EL BARCO NYASSA HACIA MÉXICO Y VIMOS EL HUNDIMIENTO DE UN SUBMARINO ALEMÁN, NO PODEMOS ENCONTRAR NINGÚN DATO…..PODRÍAN DECIRNOS CUAL ERA…. LLEGAMOS EL DÍA 22….OJALA ALGUIEN NOS DE EL DATO…GRACIAS

    • Carissa says:

      Elvira, me encantaría ponerme en contacto contigo. Mi familia también viajó en el Nyassa y me gustaría saber más sobre la travesía.

      Por si acaso Elvira no mira esto, Hugo, ¿me podrías proporcionar el email que dejó con su comentario? Muchísimas gracias.

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