Unidades a menudo olvidadas de entre las que participaron en Normandía, los Cuerpos de Ejército antiaéreos tuvieron sin embargo su importancia, que queremos rescatar en la entrada de hoy. Conocemos en parte esta unidad concreta, el III Flak Korps, gracias al informe escrito para los aliados por el general Wolgang Pickert, quien lo dirigió, durante los dos años en que estuvo en cautividad después de la guerra. Hay que adelantar que, por diversos motivos, su texto no es del todo preciso. Pickert escribió bajo la enorme preocupación que le suponía el largo tiempo de cautiverio mientras su familia pasaba terribles penurias en Alemania; y además redactó su texto de memoria, sin tener acceso a los registros oficiales de la unidad. Sin embargo, parte de la información que contiene es interesante. Aquí resumiremos algunas cuestiones importantes.

Magnífica imagen de un Flak 88 con su dotación. Esta pieza fue fundamental para las unidades antiaéreas alemanas.

Para empezar, la misión. El III Flak Korps, desplegado en Normandía antes del desembarco es, por la naturaleza de su misión antiaérea, una fuerza estática repartida por los puntos a defender de los bombardeos. Sin embargo, su cometido principal debería ser otro, apoyar a las tropas de tierra en un eventual combate contra las tropas aliadas desembarcadas, por lo que está completamente motorizado, ya que se supone que debe ser capaz de concentrar o bien sus regimientos individualmente, o bien toda su fuerza, en un punto concreto del campo de batalla.

Y ya que de regimientos hablamos, es interesante definir la composición del cuerpo. En Junio de 1944 lo componen los Flak-Sturm-Regimenter 1, 2, 3 y 4; antiguamente numerados 32, 36 37 y 79. En teoría, cada uno de estos regimientos se compone de tres batallones, cada uno con cinco baterías, de las que tres van equipadas con el terrible 88 y dos con piezas más ligeras, de 20 y 37 mm; lo que supondría un total de 36 baterías pesadas y 24 ligeras. Sin embargo, la realidad es un tanto diferente, pues el 23 de junio el cuerpo disponer de un total de 27 baterías pesadas y 26 ligeras; mientras que el 8 de agosto son 29 pesadas y 40 ligeras. Cuantificando el número de piezas pesadas, cada batería de 88 mm se compone de cuatro piezas, lo que supondría un total de 146 según los efectivos teóricos, pero en realidad serán 108 en junio y 116 en agosto. Finalmente, en lo que a personal se refiere, el cuerpo se compone de 12 000 hombres aproximadamente, el equivalente a una división de infantería.

3,7 Cm Flak 36/37 auf Sfl (Sdkfz 7/2). Se trata de una conversión de uno de los principales tractores de artillería, y de piezas de 88 mm, montando una pieza antiaérea de 37 mm, un gran avance en lo que a movilidad se refiere.

En mayo de 1944 esta fuerza está desplegada al norte del Sena, aunque la amenaza de un posible desembarco en Normandía llevará a que uno de sus regimientos, el 4.º, sea enviado a la región situada entre Bayeux y Isigni, cerca pues de Omaha Beach; mientras que los otros tres se quedan donde estaban, dos entre Montreuil-sur-Mer y el Somme y otro cerca de Le Tréport. Esta situación no gusta nada a Pickert, nombrado al mando del cuerpo el 24 de mayo, y no es lo único con lo que discrepa.

Desde el punto de vista del general al mando, el III Flak Korps debería tener mucha movilidad, estar lista para desplegarse en apoyo de los combates terrestres, sin embargo ha sido convertida en una fuerza inmóvil que, junto con otras unidades de defensa antiaérea, tiene como misión, entre otras, la defensa de las rampas de lanzamiento de las V1. Además, depende administrativamente del Luftflottenkommando 3, situado en París, mientras que operacionalmente las baterías están bajo el control del Luftgaukommando West, con su cuartel general en Étampes; y cuando empiecen los combates será puesta bajo el mando del Panzergruppe West, lo que va a complicar la cadena de mando.

El mismo tractor podía recibir un 20 mm Flakvierling cuádruple, otra arma muy efectiva contra blancos terrestres, gracias a su cadencia de fuego.

Nada más tomar el mando, Pickert someterá a sus hombres a un entrenamiento constante, sobre todo en lo que a la movilidad, camuflaje, tiro y mantenimiento de las piezas se refiere, pues considera que se han ablandado un poco durante la ocupación. “Los oficiales son jóvenes  están descansados y han sido cuidadosamente seleccionados –escribe–, pero tienen poca experiencia de combate. No saben nada de la cooperación con la fuerzas de tierra y nunca han combatido contra objetivos en tierra, o como mucho no lo han hecho desde 1940”. A pesar de todo, el 6 de junio, el cuerpo recibirá la orden de concentrarse en Normandía para la batalla.

  1. Gluntz says:

    Un interesante artículo sobre una unidad poco conocida de la batalla de Normandía. Las unidades de artillería antiaéreas (Flak) formaban parte de la Fuerza Aérea (Luftwaffe) y eso hacía que hubiera roces entre las cadenas de mando del Ejército de Tierra (Heer) y la Luftwaffe, a la hora de emplear esas unidades en operaciones controladas por el Heer. Los Flak Korps eran formidables unidades de apoyo artillero a la ya de por si temible artillería orgánica de las Divisiones de Infantería y Divisiones Panzer, y fueron empleados tanto en funciones de defensa antiaérea como en tareas propias de la artillería de campaña: destrucción de vehículos enemigos, fuego de contrabatería, apoyo a la infantería, etc…
    Saludos

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