A veces la historia supera algunas de las mejores comedias de enredo, como está sucediendo hoy con la orden de movilización rusa. Todo comenzó esta mañana, en SAN PETERSBURGO,  cuando el General Yanushkevich fue enviado ante el zar con dos ukases en su portafolios. Uno en el que se ordenaba la movilización general y otro que ordenaba solo la movilización parcial contra Austria-Hungría. Aunque hasta hoy casi todas las conversaciones habían versado en torno a esta segunda opción, que era la que parecían haber decidido los ministros, pero había algunas pegas; la fundamental era que el ejército ruso no tenía ningún plan de movilización parcial y, en consecuencia, esta tendría que improvisarse.

El General Sergei Aleksandrovich Sukhomilov, Ministro de Guerra.

Sin embargo ya hemos visto como esta misma mañana Sazonov se ha decidido a favor de la movilización total. ¿Por qué pidió entonces que el Zar firmara las órdenes de ambas? Tal vez para dar al autócrata ruso la sensación de que todo seguía en el fiel de la balanza. Tal vez porque él mismo aún no lo tiene todo lo claro que querría. De hecho, también esta misma mañana, en PARÍS, el Embajador Alexander Izvolsky ha comunicado al Gobierno Francés que Rusia iniciará una movilización parcial durante la jornada.

SAN PETERSBURGO. Está atardeciendo y el Jefe de Estado Mayor del Ejército Ruso se halla reunido con el General Sergei Dobrorolsky, Director de Movilización del mismo. El protocolo para declarar la movilización es estricto, y el antedicho es quien debe encargarse de recoger las firmar de los ministros correspondientes, para que la orden sea efectiva. ¿Cuál de las dos? Movilización total.

Armado con tan definitivo ukase Dobrorolsky abandona sus oficinas para dirigirse a donde le esperan los firmantes: el General Sukhomilov, ministro de guerra, cuya beligerancia ha disminuido mucho en los últimos días; el Ministro de Marina Ivan Grigorovich, quien se sorprende al verlo; y Nikolai Maklakov, el ultra monárquico Ministro del interior, quien hace la señal de la cruz y firma. La suerte está echada…

El destino siguiente de Dobrorolsky es la Oficina Central de Correos y Telégrafos, donde llega precisamente ahora con el fin de telegrafiar la orden para darle curso. Allí, avisados de que llega una transmisión de la mayor importancia, los funcionarios están esperando, y todos los demás envíos han sido cancelados. Empiezan a prepararse las copias, para que todas las transmisiones puedan hacerse a la vez.

… Pero tal vez la suerte aún no está echada.

¿Quieres opinar sobre esta noticia? Debate: El Desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial

Viene de: 29 de julio, durante la jornada. La Incógnita Londinense.

Sigue en: 29 de julio, por la noche. El Circo Ruso (2).

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.