Hoy tenemos el placer de presentar a un nuevo colaborador, Ismael LD, que nos trae la primera parte de lo que será una serie sobre armamento de la Guerra Civil española.

Subfusil Mp-28/II

Los subfusiles aparecieron en la escena bélica a finales de la Primera Guerra Mundial  (1914-1918). Si tenemos que nombrar un modelo que sirvió realmente de base sería el Mp-18 alemán. Este fue introducido de manera limitada en las tropas de asalto alemanas. Utilizaba un cargador de 32 cartuchos en forma de caracol y pesaba unos 4kg. Tras el final del conflicto y con el Tratado de Versalles esta arma pasó a un plano secundario.

En 1920, el subfusil fue modificado para utilizar cargadores estándares rectos de 20, 30 e incluso 50 cartuchos. Disparaba solamente en modo automático y tampoco disponía de un seguro, por lo que un golpe seco podía hacer que se disparara. A finales de la década de 1920, apareció el subfusil Mp-28/II, que básicamente añadía un selector de disparo, pero en esencia era el mismo arma. Disponía asimismo de un alza de fusil que llegaba muy generosamente a los 1.000 m., cuantos estas armas no son efectivas a más de 150 m.

Soldados de las brigadas internacionales armados con subfusiles Mp-28/II “naranjeros”. Obsérvese la manilla cilíndrica.

El Mp-28/II llegó en un momento en el que los ejércitos del mundo estaban llenando los arsenales de esta clase material. La II República Española, ya en la década de 1930, compró varios lotes de estas armas para probarlas. El experimento no pudo llegar a más, puesto que se inició la Guerra Civil Española. Con la necesidad de armas que existía en el bando republicano, el Mp-28/II comenzó a fabricarse sin patentes ni permiso en las fábricas del Levante. La diferencia con el modelo alemán original era mínima, y solo se diferenciaban en la manilla para cargar el arma, siendo en el modelo republicano de forma cilíndrica.

La fama de estos subfusiles comenzó aumentar según pasaba el tiempo. Por construirse en Levante, se les comenzó a denominar “naranjeros” en honor a la icónica fruta de la huerta valenciana. Así fue como el término subfusil en España comenzó a conocerse como  «naranjero». Incluso los divisionarios azules llamaban naranjeros a los subfusiles soviéticos PPsh-41. También es cierto que ambos bandos también empezaron a llamarlos “churrera-avispero”. La producción de esta clase de armas entre 136-1939 debió ser alta, pues el régimen posterior los utilizó de forma extensa hasta finales de la década de 1950.

Soldado español con su subfusil Mp-28/II en Sidi-Ifni, durante la guerra de 1957-58.

Sin duda, el Mp-28/II fue el arma de esta clase icónica de la Guerra de España. Un arma robusta, aunque poco fiable. Por ejemplo, la versión oficial del líder anarquista, Buenaventura Durruti fue que, al bajarse de su automóvil, su naranjero cayó al suelo y se le disparó accidentalmente, hiriéndole de muerte por debajo del pecho. A pesar de todo, dio un buen servicio a ambos bandos y era apreciado por la tropa.

Características:

  • Longitud: 832 mm
  • Peso: 4 o 5 kg
  • Calibre: 9 x 19 mm «Parabellum» (Modelo alemán) y 9 x 23 mm «Largo» (Modelo español)
  • Cadencia de disparo: 500 disparos por minuto

Sigue en Subfusiles de la Guerra Civil española (II) – El Tallinn M1923

  1. Jose Manuel says:

    No es exacto lo de que no tiene seguro. No tiene una aleta de seguro, pero si un reten que aloja la palanca de montar y mantiene el cierre en posición atrasada impidiendo el disparo accidental incluso aunque se nos caiga el arma.

    Saludos

    • Ismael López Domínguez says:

      Hola José Manuel;

      Ante todo, gracias por leer el artículo. Sobre tu afirmación diré que discrepó, y te explicaré por qué. Aunque es cierto que el subfusil tiene un reten en donde se aloja la palanca de montar, este sistema no es fiable del todo. Este dato lo saco de los comentarios que hacen al respecto varios historiadores militares. Por ejemplo, el subfusil Coruña (copia del ERMA alemán) fabricado en España tras la guerra usaba este sistema. En 1941 fue modificado con un sistema de bloqueo/seguro más efectivo.

      • José Manuel says:

        Ese reten, se conoce como sistema de seguro manual y es absolutamente fiable ya que el tirador que sirve para montar el arma es solidario a la cabeza del cierre, una sola pieza, y cuando queda alojada en el reten es imposible que el cierre vaya hacia adelante produciendo el disparo por muchos golpes que se le den.
        Muchos subfusiles empleaban ese sistema y no tienen esa fama de inseguros incluso el mismo MP-28 o el EMP-35 tampoco tienen esa mala fama fuera de España. Subfusiles de una generación posterior como el MP-40 o el Sten también lo emplean y son absolutamente seguros.
        Mis fuentes son yo mismo que en los últimos años he montado, desmontado, restaurado y probado mas de una docena de de estos y otros tantos Coruñas.
        De los historiadores militares no te fíes hablando de armas la mayoría solo las han visto en laminas. Desde la misma empresa te lo digo

        • Ismael López Domínguez says:

          Hola de nuevo José Manuel;

          Muy interesante lo que dices. Realmente tienes razón en que luego el MP-40 o el Sten británico tienen un sistema igual o parecido al del MP-28. Puedo aceptar tu versión, pero necesito que conversemos más detenidamente por correo electrónico, si es posible. Ya que comprenderás que necesito más datos de los que me cuentas y tu nombre completo. La razón es que lo que me cuentas en estos comentarios pasen a formar algo más y no quede en el olvido; si es cierto lo que me cuentas. Mi correo es: Ismael_ld@hotmail.com

          Abrazos

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.