El oficial del Cuerpo de Marines Jay R. Vargas fue condecorado con la Medalla de Honor por su destacada actuación en los tres días de intensos combates que libró su compañía y su batallón en las inmediaciones de la aldea de Dai Do en mayo de 1968.

Nació en Winslow, Arizona, el 29 de julio de 1937. Pasó su juventud en Arizona hasta graduarse en la Universidad de Arizona del norte, donde obtuvo una licenciatura en ciencias en 1961. Siguiendo los pasos de sus tres hermanos mayores, que también habían servido en las fuerzas armadas, Vargas se alistó en el Cuerpo de Marines. Tras la instrucción ingresó en la Escuela de Candidatos a oficiales en junio de 1962.

El primer destino de Vargas fue el de jefe de sección en la Compañía C del 1.er Batallón del 5.º Regimiento de la 1.ª División de Marines, en Camp Pendleton, California. En 1963 completó un despliegue con la 3.ª División de Marines en Okinawa, Japón, y posteriormente trasladado al Regimiento de Instrucción de Reclutas en San Diego, California.

Posteriormente, Vargas fue trasladado al 1.er Batallón del 27.º de Marines, entonces acuartelado en Twentynine Palms, Calinfornia, donde fue oficial de estado mayor y jefe de la Compañía B del 1.er Batallón. Tras completar el curso de reconocimiento en diciembre de 1967, Vargas fue destinado de nuevo a la 3.ª División de Marines, que por entonces estaba desplegada en la República de Vietnam. Allí asumió el mando de la Compañía G del 2.º Batallón del 4.º Regimiento de Marines, que por entonces era parte de la Brigada Anfibia de Marines.

Marines en Dai Do

Por su distinguida acción contra elementos de tres batallones norvietnamitas el 18 de marzo de 1968 en la provincia de Luang Tri, Vargas fue condecorado con la Estrella de Plata por la valentía mostrada en combate. Un mes más tarde, el 30 de abril, la unidad de Vargas fue insertada en un combate que se estaba librando cerca de la aldea de Dai Do, al sur de la zona desmilitarizada, donde otras dos compañías de Marines luchaban contra un regimiento del Ejército de Vietnam del Norte.

Maniobrando a través de 700 metros de plantaciones de arroz, Vargas y sus Marines avanzaron bajo un intenso fuego enemigo. Cuando una de sus secciones quedó fijada al terreno, Vargas lideró a su sección de reserva en socorro de sus hombres, y aunque herido por una granada, acabó él mismo con tres emplazamientos de ametralladora. A continuación, Vargas organizó a sus hombres en un perímetro defensivo a las afueras de la aldea.

Poco después, el enemigo lanzó una serie de salvajes contraataques, pero Vargas y sus hombres se mantuvieron firmes, luchando durante toda la noche y la mañana siguiente, cuando se encontraron los cuerpos de más de 300 soldados enemigos alrededor de la posición.

Campo de batalla

A primera hora del 2 de mayo, la Compañía E, al mando del capitán James Livingston recibió órdenes de establecer contacto con la de Vargas por la peligrosa exposición que sufría esta última, y entre ambas lograron asegurar definitivamente la aldea de Dai Do para las nueve y media. La lucha era intensa, y los hombres de Vargas y Livingston se vieron obligados a emplear lanzallamas, granadas y cargas satchel para destruir los numerosos búnkeres enemigos situados en los alrededores de la aldea.

Esa tarde, cuando flaqueó el ataque lanzado por una compañía del regimiento, Vargas recibió órdenes de continuar el asalto con su compañía y la Compañía F. Sin embargo, tras avanzar hasta llegar a las afueras de la aldea de Thoung Do, los Marines comenzaron a recibir fuego desde el frente y el flanco e incluso desde al retaguardia de su expuesta posición; entonces Vargas recibió órdenes de retirar sus fuerzas de vuelta a Dai Do.

Dirigiendo la retirada con gran sangre fría, Vargas permaneció en campo abierto y alentó a sus Marines durante todo el combate, siendo herido por tercera vez en tres días. Cuando el comandante de su batallón recibió tres disparos en la espalda, Vargas, ignorando sus propias heridas, cruzó el área batida por el enemigo, cogió a su comandante y lo arrastró hasta un lugar seguro donde pudiese ser evacuado.

Vargas continuó luchando hasta que se retiraron las fuerzas norvietnamitas. El liderazgo y el coraje personal mostrado por Vargas durante esos tres días de intensos combates en la aldea de Dai Do y sus alrededores hicieron que sus superiores lo propusieran para la Medalla de Honor del Congreso, que le fue impuesta por el presidente Richard M. Nixon el 14 de mayo de 1970.

Con posterioridad, Vargas sería oficial instructor de Marines en la Universidad de Nuevo Mexico y se graduó en la Escuela de Mando y Estado Mayor del Cuerpo de Marines y en la Universidad de Defensa Nacional. Se retiró como coronel en 1992.

 

Viene de Medalla de Honor – Alejandro Rentería Ruiz

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