Cuenta Robert Kershaw en su libro SKY MEN (Ediciones Salamina)que a finales de la guerra en 1945 la 6th Airborne Division, la única que quedaba en Gran Bretaña, se hallaba acuartelada en Palestina como Reserva Imperial.

6 Airborne Palestina

El fin de la contienda y los drásticos recortes presupuestarios de posguerra dieron paso a una etapa de declive conocida como «el paracaidismo raido». El hecho de que se hallaran en Palestina hecho no se debía tanto a su capacidad paracaidista como a su facilidad para ser transportados por vía aérea. La división podía ser fácilmente movilizada por avión debido a la ligereza de su equipo. Pronto fue empleada en una serie de frustrantes acciones de baja intensidad como policía antiterrorista contra los extremistas judíos, en un intento de amortiguar la violencia entre árabes y judíos en el contexto del futuro Mandato para Palestina. La determinación judía por establecer una patria nacional colisionaba inevitablemente contra las fuerzas de seguridad británicas de ocupación. Entre 1945 y 1948 la 6th Airborne Division sufrió 294 bajas de los que 58 fueron muertos.

Los soldados británicos estaban atónitos. En las calles los llamaban Gestapo británica. Los soldados, que habían luchado intensas batallas contra los alemanes en Normandía, en las Ardenas o en el Rin estaban muy frustrados por el nuevo teatro de operaciones de “pega y corre”. Tampoco podían entender por qué las tropas británicas eran odiadas. “Los británicos los habían liberado de los campos de concentración”.

Habituados a luchar en batallas convencionales de infantería a nivel de compañía y batallón, los soldados paracaidistas tenían que improvisar y aprender a operar de manera independiente, principalmente a niveles de sección o escuadra. Las condiciones eran completamente distintas a su experiencia previa. El enemigo no vestía uniforme y raramente podía verse. “Actuaban y desaparecían entre el barullo de civiles, asistidos por la población local (mujeres y niños incluidos). Las operaciones aerotransportadas convencionales fueron reemplazadas por un nuevo modus operandi de acordonamiento y registro, guarneciendo puestos de observación estáticos y realizando guardias, escoltas de convoyes y redadas.

Por ejemplo, el 3 de enero de 1947, la 1st Parachute Brigade estaba llevando a cabo una operación de acordonamiento y registro en dos localidades del norte de Palestina. Los niños judíos fueron empleados como escudos y animados a tirar piedras a las tropas británicas que llevaban a cabo los acordonamientos.

Los soldados no estaban preparados para estas nuevas tácticas así que echaron mano de su tradicional iniciativa e imaginación para improvisar tácticas con las que hacer frente a las nuevas circunstancias. El peligro principal eran los francotiradores y la respuesta era contundente. Según un paracaidista británico: “Este demostró ser un peligroso pasatiempo para los terroristas, porque si su localización estaba en un edificio era inmediatamente volado por los aires por los zapadores”.

Paracaidistas británicos patrullan una calle de Aden

Muy habituados a adoptar tácticas de incursores si era necesario, los soldados de las tropas aerotransportadas se sentían más a gusto operando en grupos pequeños y menos controlados”. Según un oficial paracaidista los judíos iban siempre un paso por delante… “volaron los aviones y fuimos a defender los aeródromos. Entonces volaron las vías ferroviarias, así que tuvimos a toda la división guardando el ferrocarril, y seis meses después volaron todos los puentes sobre el río Jordán por lo que tuvimos que vigilar los puentes. Era un trabajo interminable”.

“Las atrocidades y las bajas eran a veces bárbaras. Dos sargentos fueron secuestrados y mantenidos prisioneros por los terroristas en un zulo. Luego fueron colgados “por pertenecer al criminal Ejército Nazi Británico de Ocupación” en represalia por las ejecuciones de judíos. Dos días después fueron encontrados todavía colgados en un campo de eucaliptos cerca de Nathanya. Uno de los cuerpos, que tenía una trampa explosiva, estalló cuando lo estaban bajando, hiriendo gravemente a un oficial británico y salpicando a todos los demás de carne putrefacta.

La pericia y ferocidad despiadada del Irgun, el Stern y la Haganah mostraban que la iniciativa la tenían de forma invariable los terroristas. “Los judíos tenían libertad de movimientos en dos tercios del país y no corrían riesgos de ser interferidos. “Podían sentarse y observar el movimiento de los centinelas y golpear cuando y donde quisieran”. La provocación era intensa. Cinco paracaidistas desarmados del 5th Battalion fueron tiroteados en sus tiendas por un grupo del Stern, mientras aseguraban un aparcamiento en Tel Aviv. Amargamente furiosos, un número de paracaidistas de la 6th Division desfogaron su ira con los habitantes del asentamiento cercano de Beer Tuvya, dando palizas a los judíos y produciendo daños en la propiedad. Los cabecillas fueron disciplinados por sus unidades.

Un mayor británico describió un desquite más ingenioso después de un ataque con camión bomba perpetrado en el área de su compañía fracasara debido a que el bidón de 190 litros lleno de explosivos se cayera de la parte trasera del camión y rodara cuesta abajo hasta detenerse contra un edificio de apartamentos en el barrio judío. “Los judíos de la Haganah salieron de entre la gente y dijeron, nosotros lo quitaremos”. Los paracaidistas no estuvieron de acuerdo, insistiendo en que no les estaba permitido manipular explosivos por el peligro a que hubiera trampas explosivas. Se envió a los zapadores aerotransportados para desarmar el dispositivo “que se frotaron las manos” y trayendo consigo otros 45 kilos de explosivos, los detonaron”. Hubo una gran explosión y la fachada de estos apartamentos se derrumbó quedando a la vista el interior de cada habitación”.

Gran parte del material utilizado por los terroristas eran excedentes de la Segunda Guerra Mundial, y muchas de las notables habilidades empleadas se las habían enseñado los británicos. Y es que los terroristas judíos fueron entrenados por los británicos pensando que los alemanes iban a irrumpir en Palestina. No lo hicieron pero, “un montón de armas y municiones y los explosivos que se habían entregado, se los quedaron”. Por ejemplo en marzo de 1946, volaron 27, después de lo cual la RAF se retiró a Egipto y se detuvo todo el entrenamiento paracaidista”. Fue un trabajo altamente profesional: “Los Halifax fueron volados con mucha pericia, empleando solo una pequeña cantidad de explosivo colocado en el encastre alar de manera que el avión parecía casi inmaculado, aunque con la raíz alar astillada todo el avión quedaba destruido”.

Tras el Acuerdo de Partición de las Naciones Unidas en noviembre de 1947, la división fue empleada únicamente para mantener a árabes y judíos separados durante esos últimos días, hasta que los israelíes proclamaran el Estado de Israel en marzo de 1948. Los británicos se retiraron dos meses después, y Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Iraq procedieron a su invasión el día que finalizó el Mandato.

Si te gustó, te puede interesar El Ataque a la Bahía de Suda. La Xª Flotiglia MAS entra en guerra

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.