No cabe duda que Sobel no había sido el capitán ideal para la compañía Easy, sin embargo, bajo su mando había sido la mejor del batallón, lo que nos lleva a pensar que sin duda tenía cualidades, al menos a la hora de formar a los hombres si no a la de dirigirlos en los ejercicios. Dicho esto, cabe una última razón para explicar la caída del oficial, y su traslado hacia otros horizontes: que no fuera capaz de entrar a formar parte de la “hermandad de sangre” que estaban formando, poco a poco, los paracaidistas, hombres que, como sucedía en todas las demás formaciones de todos los demás ejércitos de cualquier contienda, en realidad y llegados al punto más básico, luchaban por sus compañeros.

Winston Churchill visita a los hombres de la compañía Easy

En todo caso, el invierno de 1943-44 fue testigo de dos acontecimientos fundamentales: la llegada de nuevos oficiales a la unidad y el inicio de un nuevo programa de entrenamiento.

En lo que al primero se refiere, hay que indicar que estos nuevos oficiales no tenían como misión reemplazar a otros que hubieran sido trasladados, sino incrementar la cifra de jefes en la unidad en previsión a las bajas que se esperaba que se sufrirían durante los primeros combates; y en cuanto al segundo suceso, ahora pasaremos a detallar algunos de los ejercicios que, en preparación de su misión en el desembarco, empezaron a practicar:

  • Eliminar la guarnición de una localidad.
  • Tomar un puente por sorpresa y luego defenderlo para conservarlo intacto frente a un contraataque enemigo, o volarlo.
  • Despejar de obstáculos enemigos una carretera o, al revés, aprender como bloquearlas creando tapones en las rutas que se prevé que empleará el enemigo.
  • Contener un ataque con blindados.
  • Aprender a aprovechar el terreno para combatir al enemigo, utilizando con sabiduría el camuflaje y acostumbrándose a vivir y combatir rodeados por el contrario y aislados de las líneas propias (una habilidad fundamental para los paracaidistas).

Cargando un jeep a bordo de un planeador Horsa, durante un ejercicio de entrenamiento.

  • Saber cómo tomar por asalto una posición fortificada de artillería, o un sistema de trincheras.
  • Tener la capacidad necesaria para plantar un campo minado, o desminar uno del enemigo.
  • Finalmente, a los hombres se les entregan, para que los lean, diversas obras de propaganda anti alemana, y se les dan diversos cursillos que tienen como objetivo fomentar en ellos el “odio por los boches”, que debería servirles para actuar con más determinación cuando entren en combate.

Todas estas prácticas, y sus correspondientes enseñanzas teóricas deben servir, así se espera, en última instancia, que suceda, para obtener la victoria en el ataque al Muro del Atlántico. Además, en esta ocasión los ejercicios no se limitarán tampoco a las pequeñas unidades, sino que entre febrero y marzo de 1944 habrá ensayos a nivel de regimiento, división e incluso cuerpo de ejército. Por ejemplo, el 23 de marzo dos de los batallones del 506.º Regimiento paracaidista, el 2.º y el 3.º, va a ejecutar un salto ante un público excepcional: el premier británico Winston Churchill y los miembros de su gabinete, el comandante en jefe del SHAEF general Eisenhower, y los generales estadounidenses Omar Bradley y Maxwell D. Taylor (quien se convertirá en el comandante de la 101.ª División aerotransportada).

En las playas de Slapton Sands, Devonshire.

En lo que a maniobras de más envergadura se refiere, entre el 22 y el 30 de abril los paracaidistas participan en el ejercicio Tiger, junto con todo el VIII Cuerpo de Ejército estadounidense (un total de seis divisiones de infantería, de las que dos son aerotransportadas), lanzándose al asalto de la playa “Utah”, interpretada para la ocasión por la playa de Slapton Sands; y el 9 de mayo se inicia el ejercicio Eagle, en el que los hombres ejecutan un salto masivo y nocturno que recreó las condiciones en las que iban a actuar en realidad. En este último ensayo, interrumpido el día 12, se demostró hasta que punto iba a ser peligrosa la misión de los paracaidistas.

 

  1. Gluntz says:

    Muy interesante esta serie de artículos sobre el adiestramiento de la infantería paracaidista estadounidense en la SGM. Un apunte: La primera foto de este artículo, muestra a dos miembros de la 1ª División Aerotransportada británica en Arnhem, en septiembre de 1944, por lo que no son tropas estadounidenses y no están practicando un combate urbano, sino que están en el frente.

    Aquí la foto:

    http://www.iwm.org.uk/collections/item/object/205192006

    Saludos

  2. Gluntz says:

    De nada, Javier. En todo caso, gracias a vosotros por seguir publicando artículos interesantes para todos aquellos que nos interesa la historia militar.

    Saludos

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.