Siguiendo con nuestra serie semanal sobre la batalla de Kursk, os ofrecemos una nueva cuestión interesante.

Pocos acontecimientos de la segunda guerra mundial han acaparado tanto la atención como el baile de acero blindado que resultó ser la batalla de Prokhorovka, por el control del puente de tierra (zona de paso libre sin tener que cruzar ningún río) entre los ríos Psel y Donetz, más allá del cual estaba la estepa libre de obstáculos. En su momento se llegó a decir que allí se habían enfrentado entre 1.200 y 1.500 carros de combate en la jornada del 12 de julio de 1943.

Vamos a analizar esta afirmación.

Estas cifras se sostienen si sumamos los carros de combate de que disponía el 5º Ejército de Carros (soviético), entre 700 y 800, a los del II Cuerpo Acorazado SS, otros 500, y a ambas cantidades sumamos los 250 a 300 carros de combate que tenía el III Cuerpo Acorazado alemán. Pero estos números se refieren al 5 de julio, día del inicio de la batalla de Kursk, no al día 12, cuando tuvo lugar el encuentro de Prokhorovka.

Empecemos analizando que unidades participaron en la batalla y cuáles no:

–  El III Cuerpo Acorazado Alemán, si bien formaba parte de la pinza sur de Kursk,  combatió bastante más al oeste.

–  Y la división SS “Totenkopf” tampoco estuvo allí, sino defendiendo una cabeza de puente al norte del Psel, más al noroeste. Consecuentemente, tan solo había dos divisiones del II Cuerpo Acorazado SS frente a Prokhorovka: la “Leibstandarte SS Adolf Hitler” y la “Das Reich”

–  En lo que a los soviéticos se refiere, por otro lado, no todas las fuerzas del 5º Ejército de Carros atacaron a los alemanes aquel día 12. Anteriormente la fuerza había enviado tres brigadas hacia el este, y el 5º Cuerpo Mecanizado de la Guardia se hallaba al norte del Psel. De este modo, en el sector de Prokhorovka solo se encontraban el 18º y 29º Cuerpos de Carros, más el 2º Cuerpo de Carros de la Guardia, este último muy disminuido en efectivos pues había combatido muy duramente el día anterior.

Dicho esto, si restamos las unidades que no se encontraban en el campo de batalla, y disminuimos las que si estaban restando las bajas sufridas en los días anteriores, el resultado es muy distinto. Los estudios de Zetterling y Frankston, basados en los estadillos diarios de las unidades, concluyen que el 5º Ejército de Carros de Rotminstrov solo pudo poner en batalla 482 carros de combate y cañones autopropulsados (616 si contamos el 5º Cuerpo Mecanizado de la Guardia, al norte del Psel); por otro lado, Glantz da una cifra de 172 carros de combate y cañones de asalto para las divisiones “LSSAH” y “Das Reich” (293 si sumamos la división “Totenkopf”) disponibles al final del día 11 de julio. George Nipe, por su parte, tal vez reduzca un poco más esta cifra pues otorga 56 carros de combate a la “LSSAH” y 61 a la “Das Reich”, de los cuales tan solo 4 y 1 son Tigres (aunque no cuenta los cañones de asalto ni los carros de mando).

Sumando estas cifras, en la batalla de Prokhorovka combatieron un total de 650 carros de combate, aproximadamente, en un frente de unos 8 kilómetros. De estas fuerzas, los alemanes perdieron definitivamente unos 40 carros de combate y cañones de asalto (resultaron averiados entre 60 y 70, de los cuales 17 se quedaron definitivamente sobre el terreno mientras que todos los demás fueron recuperados, aunque más de 20 de estos últimos fueron capturados posteriormente en los talleres, mereced a las ofensivas soviéticas “Kutusov” y “Rumiantsev”. Los demás fueron reparados). Los soviéticos, por su parte, perdieron unos 350 carros y cañones de asalto entre el 12 y el 13 de julio. Los estadillos no identifican que bajas corresponden a cada jornada, pero si tenemos en cuenta que la batalla más dura tuvo lugar el 12, y adjudicando por ello el 75% de las bajas a esta jornada (Jean Lopez), serían unos 270 carros de combate los perdidos en la gran batalla de Prokhorovka.

Espectacular, por lo tanto, si, pero menos.

MISTERIOS DE KURSK (III) – La lista del carnicero, la Siempre Espinosa Cuestión de las Bajas Humanas

MISTERIOS DE KURSK (I) – Un cambio en la visión de la batalla

  1. claudio says:

    sin duda el ejercito alemán,era mejor preparado,mas en esta ocasión el error estuvo en la inteligencia alemana, simplemente equivoco la magnitud de las pinzas,debieron ser de menor dimensión,ademas que no debiera haber atacado a fondo, si no mas bien lanzarse en un contraataque, cuando el nivel de fortificaciones se hubiese debilitado y el ejercito ruso desgastado sus reservas.

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