Cuando los franceses se plantearon llevar a cabo una acción naval en apoyo de las operaciones terrestres, pensaron en tres opciones: hacer una simple demostración de fuerza frente a las costas tailandesas, ejecutar una misión de búsqueda y destrucción de navíos enemigos entre la frontera colonial y la base naval principal tailandesa de Satahib, o atacar esta última. La opción elegida será la segunda; y la unidad elegida para llevarla a cabo, la “Agrupación Transitoria Nº 7”, compuesta por el crucero ligero Lamotte-Piquet (capaz de dar 33 nudos, con 8 piezas principales de 155mm), los avisos coloniales Dumont d´Urville y Amiral Charner (con 15,5 nudos de andar, y tres piezas de 138mm cada uno), y los también avisos, pero no coloniales Marne (20 nudos y 4 piezas antiguas de 100mm) y Tahure (con dos piezas de 138mm como armamento principal). Al mando de la escuadra estará el Capitán de Navío Régis Berenger.

El Crucero Ligero Lamotte-Piquet.

                Eran las 21:00 del 15 de enero cuando la flotilla de Berenger abandonó su fondeadero en la isla de Pulo Condor, dirigiéndose a alta mar con órdenes de pasar desapercibidos y no emitir por radio, aunque deberán estar a la escucha para recibir información sobre el paradero de los barcos tailandeses. Tardarán casi 24 horas en saber algo, pues los Loire 130 de reconocimiento no van a localizar buques enemigos hasta la tarde del 16, se trata de un guardacostas acorazado, acompañado de tres navíos más, anclados en una bahía al sur de la isla de Koh Chang.

                En realidad los navíos con que se va a encontrar la escuadra al día siguiente no son cuatro, sino cinco, lo que confundirá inicialmente a los franceses, haciéndoles pensar que los dos guardacostas acorazados tailandesas, buques capitales de la marina tailandesa, se hallan en el lugar.

–          Entre Koh Chan y el islote de Koh Lao Nai se hallan el torpedero Songkhla y el de igual clase Chomburi (tres piezas de 75mm cada uno).

–          Al sureste de Koh Chang, cerca del islote de Koh Lun se hallan el minador Nong Sarai y el buque de vigilancia pesquera Theo Utok (ambos escaparán sin sufrir daños), más el guardacostas acorazado Thonburi (15,5 nudos, 4 piezas de 203mm y entre 38 t 102mm de blindaje), llegado durante la noche para sustituir al de igual clase Sri Ayuthia (el segundo guardacostas acorazado, que se había marchado).

El Aviso Colonial Dumont d´Urville

                  Eran las 05:30 cuando se tocó zafarrancho de combate en los buques franceses, divididos para entonces en tres agrupaciones: Lamotte-Piquet, en solitario; Tahure y Marne siguiendo un poco más lentos y los dos avisos coloniales navegando al final de la cola, aunque todos ellos evolucionarían por rumbos diferentes a lo largo del combate.

                 Sorprendidos y con las calderas a poca presión, los torpederos tailandeses tuvieron sin embargo la suficiente presencia de ánimo, y alcance, para ser los primeros en abrir fuego. Eran las 06:14 cuando el Songkhla abrió fuego contra el Lamotte y el Chomburi contra los avisos que lo seguían. Los buques franceses respondieron entre las 06:19 y las 06:25, según fueron alcanzando la distancia adecuada. A las 06:20 habían entrado en juego también los torpedos.

Mapa de la batalla.

              El primer impacto lo recibió el torpedero tailandés Songkhla, y poco después empezó a recibir castigo el Chonburi. La dispersión de la flota siamesa jugó en su contra, de modo que estos buques empezaron recibiendo el grueso del fuego francés y pudieron ser eliminados antes de que entrara en juego el guardacostas acorazado. El primero de estos buques fue dado por perdido a las 06:46, y apenas cinco minutos después el segundo, en llamas, fue abandonado por su tripulación.

                  Mientras tanto, a las 06:39 el Lamotte-Piquet ya había cambiado de blanco, apuntando sus ocho piezas contra el Thonburi, cuyo comandante, el Capitán de Navío Lang Prom Wiraphan llevaba preparando su buque desde que habían avistado un hidro francés en torno a las 06:05. La batalla empezó a 12.100 metros de distancia, y de nuevo fueron los tailandeses quienes la iniciaron, pero su fuego quedó unos 2.000 metros corto. Empezó entonces un baile en que el guardacostas acorazado podía aprovechar su menor radio de giro y su blindaje, mientras que el crucero ligero francés se valía de su superior velocidad para posicionarse adecuadamente.

El Aviso Colonial Amiral Charner

               A las 07:00 el baile se convirtió en tragedia, cuando el Thonburi encajó una salva especialmente destructiva que hizo blanco en torno al puesto acorazado de navegación, matando al comandante del navío, a su oficial de navegación y a numerosos marinos y artilleros, y dañando también el timón. Casi un cuarto de hora después de recibir este castigo pudo vengarse el barco siamés, haciendo blanco sobre el Dumont d´Urville y el Charner, que se verán obligados a deshacerse de sus cargas antisubmarinas y a pedir ayuda al crucero propio, el cual, mientras navega de vuelta hacia ellos, sigue disparando, incendiando a su contrario e inmovilizando su torre de popa con un obús que no llega a estallar.

El Lamotte-Piquet persiguiendo al Thonburi, al fondo, sobre el que se alza una columna de humo.

                El buque tailandés tiene problemas, pero no es el único, a las 07:27 uno de los cañones del Lamotte-Piquet falla, la pieza es tan antigua y el rallado del ánima está tan desgastado que sus proyectiles caen al agua. Sin embargo ninguno de los dos cede y el combate continuará hasta las 07:50 aproximadamente, cuando el Thonburi, en llamas y escorado, conseguirá refugiarse en aguas poco profundas, donde finalmente se perderá. La flotilla de Berenger permanecerá en la zona una hora más, recogiendo supervivientes y esquivando algunos ataques aéreos, antes de abandonar el lugar.

            Para la flota tailandesa el balance fue muy duro, probablemente más de trescientas bajas, entre ellas algunos oficiales y marinos japoneses; y la pérdida de una de sus unidades más importantes. Para los franceses, en cambio, la batalla naval habrá sido un éxito, tanto por la escasez de bajas como por la difícil situación en que se encontraba la colonia.

Los restos del Thonburi, después de la batalla.

              Sin embargo esta acción determinará a los japoneses a apoyar, diplomáticamente, eso sí, a los tailandeses, empleando su escuadra como medio de presión para lograr un armisticio y forzando un acuerdo de paz que acabará firmándose en Tokio.

  1. Marcos Castelló says:

    Genial esta serie de cinco artículos. Siempre me han interesado mucho las guerras coloniales que luchó Europa en el siglo XX. ¿Tenéis pensado escribir algún artículo sobre las de Portugal en África?

    ¡Un saludo y enhorabuena por la página y por el podcast!

  2. Javier Veramendi B says:

    Buenas tardes Marcos.

    A corto plazo no, aunque tarde o temprano todos los temas acaban entrando. No obstante, si te interesa el tema anímate y te dejamos un hueco.

    Y gracias por el comentario, en todo caso.

  3. dani says:

    Pues no me parece una guerra colonial. Como tal se entiende a aquellas en las que se conquista un territorio para colonizarlo o en las que una insurrección local pretende librarse de la colonización. Esta fue más bien una guerra fronteriza.
    Entonces en resumen. Victoria terrestre tailandesa, victoria naval francesa y empate aéreo. Y claro Japón interviniendo como árbitro de la zona.

  4. Javier Veramendi B says:

    Veamos. Hay guerras coloniales y guerras coloniales.

    Cuando califico esta de guerra colonial, es porque evidentemente no tuvo parangón con las guerras europeas; ni en los medios desplegados ni en el equilibrio entre participantes.

    Con respecto a la victoria terrestre tailandesa, podemos considerarla así siempre y cuando consideremos que en 1915 Alemania había ganado la guerra terrestre en el frente occidental. Personalmente, creo que en realidad nos hallamos ante una guerra truncada, terminada sin vencedores, por mucho que dijeran ambos bandos, a causa de la intervención de una tercera potencia, el Japón, que en ese momento era mucho más poderosa, localmente, que ambos contendientes. Por lo demás, hubo victorias, necesariamente parciales, de ambos contendientes, en batallas concretas: Tailandia en Poipet y Francia en Koh Chang.

    Opino, claro.

  5. Fiancheto says:

    Quizás soy un ignorante, ¿pero me podéis explicar que tipo de buque es un
    «Aviso Colonial»?, no lo había oído nunca.
    Enhorabuena por la web.

  6. Javier Veramendi B says:

    Como diría el maestro tortuga, preguntar es de sabios, no de ignorantes.

    Dicho esto. Un aviso es un buque de guerra de vapor, pequeño y muy ligero, para llevar, de parte de la autoridad, pliegos, órdenes, etc. (copiado directamente del diccionario RAE).

    En su vertiente colonial, en general solían ser algo más pequeños y tener peores prestaciones, ya que su misión no era participar en las operaciones de las grandes escuadras; sino que eran diseñados y fabricados para actuar exclusivamente en las colonias, donde no se esperaba que tuvieran que enfrentarse a grandes flotas de tipo europeo.

    Añado un enlace a la página que define los avisos coloniales de la clase Bougainville (es en francés, pero si alguien tiene alguna duda que pregunte) http://fr.wikipedia.org/wiki/Classe_Bougainville

    Un saludo Fiancheto.

  7. APV says:

    Unos detalles.

    El Marne y el Tahure eran un principio una carga, porque su lentitud las obligó a salir antes que el resto de la flota, y atacar el otro objetivo naval Satahib, se descartó porque no llegarían.

    El cambio de guardacostas probablemente confundió a los franceses porque inicialmente el otro estaba junto a los torpederos.

    Lo mismo el fuego sobre algunas instalaciones terrestres que confundieron con barcos.

    Respecto a las bajas tailandesas, otras fuentes las rebajan a 36 muertos; y el Thonburi sería luego puesto a flote y enviado a Japón a repararlo.

    La retirada francesa se hizo bajo ataques aéreos, pero la tardanza, escasa carga de las bombas y la falta de instrucción en ataque naval impidieron resultados. Lo más grave fue cuando un Corsair Hawk III consiguió alcanzar de lleno al crucero con una bomba de 250 Kg que por fortuna falló.

    En cuanto a la situación: los tailandeses ganaban en tierra (y también en el aire por desgaste del escaso material francés) y los franceses en el mar; pero Japón no podía permitir que ninguno quedase demasiado debilitado ni ninguno tuviese una gran victoria, por lo que impuso la paz.

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