Continuamos hoy con la ofensiva de caracol ideada por el General Raus, jefe de la 6 División Panzer, para asegurar la retaguardia del 9º Ejército de Model. Mediante estas operaciones tácticas no solo se garantizó el suministro del 9º Ejército sino que acabaron conquistándose la friolera de doscientas villas.

De igual manera, las operaciones en otros sectores fueron adaptadas a las condiciones locales y efectuadas en intervalos irregulares. La primera semana de la ofensiva de caracol consiguió la ocupación de catorce villas y la captura de numerosos prisioneros. Las pérdidas alemanas fueron mínimas. No obstante, lo más importante fue la confianza que adquirieron las tropas alemanas utilizando esta peculiar doctrina de combate.

Gradualmente las operaciones planificadas se fueron haciendo más complejas. Sin embargo se continuó respetando el principio esencial de la forma más efectiva y de lograr el objetivo sin que los contingentes quedaran enfrascados en fuertes combates. Aunque las fuerzas rusas en este sector  estaban mejor entrenadas y equipadas, tenían un suministro de munición limitado y eran demaisado débiles numéricamente para consitutir una línea de frente ccontinua para su defensa.

Sus posiciones fortificadas estaban aseguradas con líneas de puestos avanzados. El mejor método para superar estos obstáculos era capturar las villas donde estaban situados estos puestos con el propósito de aislar cada posición fortificada hasta que su cerco fuera completo. Llegadas a este punto las tropas soviéticas generalmente abandonaban sus posiciones de forma voluntaria.

Bogdanovo, una villa situada en un terreno dominante en el flanco sur era una de las posiciones fortificadas rusas más importantes. Desde allí los soviéticos solían realizar incursiones e intentos de penetraciones en el sector adyacente, hacia el sur, internándose en la Rollbahn e interrumpiendo el tráfico rodado.  Para eliminar estos contratiempos en el aprovisionamiento del 9º Ejército, el Batallón Führer Begleit [escolta personal del Führer] una unidad de élite de las SS, que generalmente hacía las veces de la guardia de Hitler, fue reforzado con armas pesadas y artillería y se internó en el sector adyacente para tomar ese anclaje de las posiciones enemigas al asalto.

Tras una breve sesión informativa y unos preparativos rápidos el batalón lanzó un ataque frontal de la manera más ortodoxa, obligando a los débiles puestos avanzados a retirarse. Entonces continuó el avance hasta las inmediaciones de la posición fortificada principal. Allí los soviéticos lanzaron un contraataque desde todos los ángulos infligiendo pérdias considerables a los alemanes y haciéndolos retroceder al tiempo que una de las compañías quedaba cercada. Con grandes dificultades la compañía logró ser liberada, pero el ataque no volvió a repetirse debido a la gran cantidad de bajas.


Memorias del general Raus
, editadas en español por Ediciones Salamina (antes Platea)

Tras este fracaso el 9º Ejército cambió los límites entre sectores para incluir Bogdanovo en el de la 6 División Panzer y ordenó a Raus que capturase esta posición fortificada. En cuestión de días la ofensiva de caracol se marcó otro tanto al dejar casi completamente aislada a dicha posición. cuando las reservas de la división intentaron cerrar el cerco los rusos, aunque barridos por el fuego de las ametralladoras alemanas, evacuaron la posición a toda prisa a plena luz del día. Bogdanovo fue ocupada por los alemanes y sostenida ante los contraataques efectuados con posterioridad.

En un mes la ofensiva de caracol logró capturar ochenta poblaciones, e hizo avanzar la línea de frente entre 8 y 12 kilómetros. El efecto principal conseguido fue lograr poner al enemigo a la defensiva a lo largo de todo el frente, impidiéndole que pudiera seguir efectuando incursiones sobre la carretera o la vía de ferrocarril, lo que alivió totalmente el problema de suministros en la retaguardia del 9º Ejército.

Mientras tanto, habían ido llegando al frente más soldados veteranos y armamento nuevo y reparado. El número de carros de combate se incrementó a ocho, las piezas de artillería a doce. Para entonces las operaciones de todas las unidades estaban bien coordinadas y los jefes tenían plena confianza en las nuevas tácticas de combate. Mediante la cuidadosa preparación y ejecución de todas las instrucciones habían evitado que se produjera el menor fallo.

Por tanto, a los mandos subordinados se les podía empezar a dar ya más libertad de movimientos para la continuación de la ofensiva. El cuartel general de la división dejó de interferir en los pequeños detalles. A cada sector se le asignaba como objetivo alcanzar una línea de fase determinada a la que había que llegar en condiciones óptimas. Esta línea no debía curzarse en ningún caso sin el permiso de la división debido a que uno de los principios de esta táctica de combate era primar la seguridad a la velocidad.

Cuando quiera que las unidades de alarma se veían amenazadas o atravesaban dificultades, daban aviso al cuartel general y solicitaban las reservas de la división, que ya incluían algunos carros de combate y bombarderos en picado. Todos los intentos enemigos de detener el lento pero constante progreso de este frente alemán improvisado fracasaron.  La ofensiva de caracol solo se detenía en lugares en los que los soviéticos concentraban poderosas reservas. En cuanto éstas se ponían en marcha o eran trasladadas a otro sector la ofensiva se activaba de nuevo.

Model y Raus volverían a encontrarse en 1943, a cuya época pertenece esta foto

Gracias a que los rusos no tenían fuerzas ni material suficiente para actuar con fuertes contingentes en varios sitios a la vez, fueron cediendo terreno de forma lenta y cosntante. Para finales de marzo de 1942, dos meses después del comienzo de la ofensiva de caracol, los rusos habían sido forzados a retroceder hasta los bosques cenagosos y obligados a ceder más de doscientas poblaciones.

Esta improvisación organizacional, logística y táctica producto de una sitaución de extremada emergencia, había logrado su propósito. Ir más allá hubiera resultado imposible por entonces ya que las unidades adyacentes no se habían unido a la 6 Divisón Panzer en su particular ofensiva. Las unidades de dicha división presentes en el extremo de ambos flancos habían permanecido en sus posiciones iniciales para evitar que se produjeran huecos, lo que hubiera permitido al enemigo infiltrarse en la retaguardia del frente de la ofensiva de caracol. El 9º Ejército amplió entonces el sector de la 6 División Panzer, dándole Model a Raus órdenes de eliminar cualquier interferencia enemiga en las áreas adyacentes implantando los mismos métodos y tácticas de combate que tanto éxito habían tenido durante el crudo invierno.

Viene de El General Erhard Raus y la Ofensiva de Caracol (1ª parte)

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  1. Jose says:

    Me parece que un rey sueco, Carlos XII u otro, empleo una tecnica llamada asi con su caballeria, fue la “caracola”, no tiene nada q ver con este post. Es solo una curiosidad.

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