Sus comienzos no fueron lo que se dice brillantes. Según los informes de sus superiores: un suboficial corriente que ha destacado poco en los cursos de candidatos a oficiales.

Una evaluación determinante para que su comandante decidiera retirar su recomendación en el verano de 1943. Decepcionado por tener que regresar a su unidad como Fahnenjunker, este prusiano oriental se convirtió en el jefe de la sección de zapadores del 45.º Regimiento de Granaderos, donde demostró tal coraje y resolución que el comandante de la división dio orden de que lo ascendieran a Oberfänrich saltándose al jefe del regimiento. Más tarde en la guerra, también conseguiría su despacho de oficial.

Erich había nacido en 1916 en Nirschen, Prusia Oriental, en el seno de una familia de granjeros e ingresó en el ejército alemán en 1935 para un periodo de 12 años. En 1936 ya era Gefreiter en la 1.ª Compañía del 44.º Regimiento de Infantería. Al inicio de la Segunda Guerra Mundial tenía el grado de Unteroffizier. Durante la campaña de Polonia se distinguió como jefe de pelotón en el asalto a las fortificaciones polacas en Graudenz.

En la campaña del Oeste, como jefe de pelotón de zapadores, se distinguió en Bélgica y en el norte de Francia, siendo ascendido a Feldwebel el 1 de octubre de 1940. La 21.ª División de Infantería, a la que pertenecía el 44.º Regimiento, se convertía generalmente en la punta de lanza cuando llegaba la ocasión de cruzar ríos, y generalmente sostuvo un número de bajas por encima de la media a consecuencia de ello. Tras la campaña de Francia, la división fue enviada de nuevo a Alemania para que tuviera un periodo de descanso y reaprovisionamiento de sus cuadros.

En junio de 1941, la 21.ª División de Infantería participó en la Operación Barbarroja integrada en el I Cuerpo de Ejército, avanzando por Lituania a lo largo de Düna y llegando hasta el Voljov. Durante esta campaña, Rudnick fue condecorado con la Cruz de Hierro de segunda clase por el valor demostrado frente al enemigo. A finales de 1941 cayó enfermo y tuvo que ser hospitalizado. No se recuperaría hasta enero de 1942. Una vez dado de alta para el servicio activo fue destinado a la 61.ª Compañía de reemplazo de zapadores del 44.º Batallón de reemplazo como jefe de sección. No volvería a entrar en combate hasta el verano de 1943.

A pesar de las reservas del jefe de su regimiento, que aún ponía en duda su aptitud y su desempeño como suboficial, Rudnick recibió finalmente una citación para asistir al curso de oficiales en abril de 1943, graduándose en el mes de julio, aunque no consta en su documentación que recibiera el despacho de oficial. En las operaciones que se sucedieron desmintió los recelos sobre su capacidad como jefe de una sección de zapadores en el 44.º Regimiento de Granaderos. Desde agosto de 1944, Erich sostuvo una lucha continuada, en numerosas ocasiones en combate cercano, en la retirada desde el lago Ladoga hasta la cabeza de puente de Narva.

Todas las noches despejaban campos de minas para facilitar el movimiento de las unidades y tendían campos de minas y obstáculos para frenar el avance enemigo. También recibía instrucciones para realizar patrullas de reconocimiento o actuaba como la reserva apaga fuegos del batallón sellando las penetraciones soviéticas en la línea de su sector.

El 2 de octubre de 1943 fue condecorado con la Cruz de Hierro de primera clase; poco antes había sido herido por primera vez por un trozo de metralla en un bombardeo de artillería. Por su desempeño recibió una recomendación del comandante de la división, que decía «guerrero innato y pasional, capaz de llevar a cabo cualquier tipo de misión. Devoción superior por el deber y ejemplar en el campo de batalla».

Su despacho de oficial se hizo por fin efectivo el 1 de junio de 1944 como segundo teniente. Para entonces había sido herido dos veces más y había sobrevivido a 15 días de combate cercano. Resulta interesante el hecho de que su ascenso se hizo efectivo con fecha de mayo de 1942. El 16 de junio consiguió también el Pasador de Combate Cercano en Bronce.

El combate cercano en 1944 era eminentemente defensivo, lo que significaba que el enemigo había llegado a las trincheras alemanas, las había inundado con sus carros de combate y con los gritos de los infantes soviéticos. En mitad de los sonidos y del fragor del combate, entre los gritos de los heridos pidiendo auxilio y las explosiones, aparecía a la carga la infantería soviética y se entablaba el combate cuerpo a cuerpo. Hombre contra hombre. Culatazos, ráfagas de subfusil, bayonetas, pistolas y palas de cavar trincheras. Si se perdían las trincheras, se perdía la principal línea de defensa. Si los carros de combate penetraban en las posiciones acompañados de la infantería, hacían falta muchas dosis de valor para aguantar las posiciones.

Era el momento de encontrar los puntos vulnerables de los monstruos de acero y de colocarles minas Teller, o cócteles Molotov o cargas adosadas, preparados y adecuadamente repartidos y apilados todos para cuando se presentara tal ocasión. Si todo eso no funcionaba, entonces todo se abría acabado para la sección o la compañía. No duraba más que unos minutos.

El 44.º Regimiento continuó librando duros combates en la costa báltica. La división logró repeler algunos ataques de gran envergadura contra sus líneas, pero a cambio de fuertes bajas. En septiembre de 1944, Erich fue condecorado con la Cruz Alemana en Oro, el famoso “Huevo Frito”.

La debilitada división fue trasladada a Alemania, donde el 44.º Regimiento de Granaderos sostuvo los más duros combates hasta la fecha en Prusia Oriental. El teniente Erich luchó en Goldap, Gumbinen y Schippenbeil, para acabar atrincherado en Heiligenbeil una vez que Prusia Oriental quedó aislada de Alemania. En pocos meses, Rudnick y su sección libraron más de 30 días de combates cuerpo a cuerpo. Por este comportamiento, Erich recibió la Cruz de Caballero el 18 de febrero de 1945, y poco después el Pasador de Combate Cercano en Oro. Luchando en Prusia Oriental fue herido una vez más.

El 1 de abril de 1945 fue ascendido a primer teniente y evacuado de Prusia Oriental, la capitulación en mayo le sorprendió en Berchtesgaden. Al contrario que sus camaradas, que cayeron todos en manos soviéticas, Erich fue hecho prisionero por las fuerzas aliadas, que lo pusieron en libertad después de pocas semanas en el cautiverio.

Erich Rudnick murió el 25 de noviembre de 1988 a la edad de 72 años.

Viene de Cruz de Caballero – Franz Richter

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