Estamos de lleno en el 70º Aniversario del comienzo de la batalla por Bielorrusia, desencadenada el 22 de junio de 1944 al norte y sur de Vitebsk.

Esa mañana una terrorífica  preparación artillera de mil piezas de artillería, morteros y cohetes desató el infierno durante 2 horas y 20 minutos en un sector de frente de 18 kilómetros. Al mismo tiempo un cuerpo coviético de Caza, dos divisiones de Bombarderos y una División de Aviación de Ataque al Suelo pulverizaron los bunkers del VI Corps del general Pfeiffer. Cuando los atónitos soldados alemanes, completamente sorprendidos, asomaron las cabezas, una riada de carros de combate y unidades de infantería pasaron como una apisonadora por entre las líenas alemanas. La Operación Bagration había comenzado. Esta es la primera de una serie de entradas que analizará los factores de éxito de la ofensiva soviética. Empezaremos hoy con el arte de la maskirovka y los planes de decepción soviéticos.

El principal objetivo del plan de decepción era minimizar la disponibilidad de reservas blindadas por parte del enemigo una vez que la penetración de la ofensiva soviética se hubiera conseguido. Los rusos engañaron inteligentemente a las reservas alemanas en junio de 1944 mediante un elaborado plan de decpeción qeu convenció a Hitler de que el ataque principal vendría por Kovel en el sur, haciendo que retuviera allí a sus poderosas divisiones panzer hasta que su Grupo de Ejércitos Centro fue aniquilado. (En un ejemplo previo, en mayo de 1940, los alemanes habían tentado a franceses y británicos a extender sus fuerzas a lo largo de la Francia nororiental y  a través de Bélgica hasta la frontera holandesa, dejando el sector de penetracion alemana en Sedán sin las reservas adecuadas).

La decpción jugó un papel principal en esta ofensiva sobre la Rusia Blanca. En vista de las concentraciones de tropas soviéticas identificadas al norte y sur del saliente de los pantanos de Pripyat, ni Hitler ni el OKH podían esperar un ataque frontal en Bielorrusia. Los soviéticos habían concentrado con mucha visibilidad una serie de unidades ofensivas , incluyendo ejércitos blindados en el área de Kovel, muy al suroeste, durante la primavera de 1944. Incluso después de que la ofensiva comenzara, pasaron días antes de que los alemanes fueran capaces de darse cuenta de que  los ataques de estas unidades no eran más que un ardid diseñado para alejar a las resrvas alemanas de los puntos principales allá lejos en el norte, en el área de Vitbesk.

Hitler pensó que retirando las reservas alemanas de los pantanos incrementaría el tamaño de la bolsa de unidades alemanas  cuando los ataques reales conmenzaran desde el saliente de Prpyat con un evonlvimiento gigantesco con pinzas desde el norte y el sur. Con esta interpretación de las intenciones soviéticas, las súplicas de los los jefes de los ejércitos y cuerpos de ejército del Grupo de Ejércitos Centro de que un una gran ofensiva estaba a punto de comenzar  en el saliente que formaba su frente fueron ignoradas.

El elaborado plan de decpeción estuvo dirigido los círculos del alto mando alemán. Las unidades alemanas de pirmera línea, estaban, por supuesto, al tanto de que algo gordo se estaba cociendo más allá de las líneas de alambradas. Para engañar a los alemanes, los rusos hicieron un elaborado plan de construcción de defensas en profundiad para indicar un rol pasivo de las unidades del Ejército Rojo situadas en el salinte de Pripyat. Sin embargo, los jefes alemanes de primera línea detectaron movimiento de unidades y una densidad creciente de infantería, carros de combate y artillería rusa justo enfrente de ellos.

El mando soviético hizo un esfuerzo coordinado para evitar que los alemanes supieran la verdadera extensión de la concentración destinada a la ofensiva. Las unidades de asalto permaneceron en la retaguardia hasta los días previos, imientras el frente continuó siendo ocupado por las mismas divisiones. Los movimientos de tropas  se hicieron de noche, y las unidades fueron ocultadas en bosques durante el día. Aunque el 5º Ejército de Tanques de la Guardiavino desde Ucrania hasta un área sitauda al sur de Vitbesk, los mapas de inteligencia alemana lo seguían situando en el sur el mismo día 22 de junio de 1944. El 11º Ejército de la Guardia fue transportado por ferrocarril desde Crimea y acantonado en áreas de entrenamiento ocultas en los bosques alrededor de Nevel durante el mes de mayo.

El 11º Ejército de la Guardia hizo sus preparativos para la ofensiva en ciernes sin ser detectado por los aviones de reconocimeinto alemanes, que fueron mantenidos alejados mediante la especial dedicación de la fuerza aérea roja. Aunque decenas de unidades, como el 11º Ejército de la Guardia o el 5º Ejército de Tanques de la Guardia componían los cuatro Frentes Soviéticos, la mayoría sin embargo, no tenían una gran reputación de combate. Los dos recien formados grupos hipo-mecanizados, casi tan poderosos como un ejército blindado, pasaron a sus posiciones de partida sin ser detectados. (La presencia de Ejércitos Blindados normalemtne señalaba una ofensiva sovíetica, igual que las ofensivas alemanas anteriormente en la guerra se habían caracterizado por la conecntración de Panzer Corps en las zonas de ruptura).

Debido a que la inteligencia alemana no había detectado la presencia de ningún  Ejército Blindado frente al Grupo de Eércitos Centro, Hitler y el OKH estaban convencidos de que no habría ofensivas a gran escala en ese área, y las reservas panzer alemanas se mantuvieraon frente a los Ejércitos Blindados soviéticos que habían sido loclizados más al sur. Incluso cuando la catástrofe estuvo ya casi consumada, Hitler siguió siendo reacio a desplazar las divisiones panzer,  y en su lugar solo envió unas pocas divisones de infantería y alguna brigada de cañones de asalto.

Gran parte de la concentración soviética llegó a sus lugares de reunión en la forma de brigadas y regimientos blindados independientes, y  nuevos regimientos de cañones de asalto de la reserva de la Stavka y del Distrito Militar de Moscú. Aunque estas adiciones individualmente consideradas eran minoritarias y, si eran detectadas, levantaban poco interés, la suma total representaba unos mil carros de combate y cañones de asalto, la mayoría de los últimos modelos. Durante las primeras semanas de la ofensiva, las divisiones de fusileros soviéticas fueron apoyadas masivamente por carros de combate y cañones de asalto allí donde fue necesario. En la ruta de avance de una división de fusileros, la presencia de una brigada blindada o de un regimiento de cañones de asalto fue invariablemente sentida por las tropas alemanas del desafortunado Grupo de Ejércitos Centro.

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  1. Hispalois says:

    Interesante. Había leído sobre esta ofensiva pero no sabía que los soviéticos habían logrado engañar a la inteligencia alemana. De no haber sido así, ¿cómo de diferente creéis que habría sido el resultado?

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