Habíamos dejado enfrentadas a la flota holandesa y sueca en mitad del estrecho de Øresund, tras chocar como una melé y quedar los navíos enfrentados en combates individuales.

El Brederode dañado a la izquierda.

De With, en el Brederode de 59 cañones, efectuó un audaz ataque contra el navío del comandante en jefe sueco, el muy superior Victoria , pero después de que llegara Obdam con el Eendracht, rompió el contacto y se fue a por el Drake y el Leopard, navíos de su tonelaje.

El Leopard resultó tan dañado que tuvieron que encallarlo en Hven, aunque los suecos no pudieron sofocar el incendio y acabó consumido por las llamas. Poco después tanto el Drake como el Brederode se acercaron a tierra por el lado danés del estrecho. El Drake logró zafarse finalmente, pero el Brederode se mantuvo en su sitio, siendo entonces atacado por el Wismar, de 44 cañones. Tras dos horas de un intercambio intenso de fuego los suecos fueron al abordaje.

El bravo almirante de With murió en la lucha y su buque insignia fue tomado por la gente del Wismar. Mientras tanto, el Drake había acudido en ayuda del Victoria que estaba en apuros ante el Eendracht y otros navíos holandeses. De hecho, el Victoria estaba tan dañado que cuando por fin se pudo zafar de sus enemigos, Wrangel tuvo que sacarlo del combate y llevárselo a Helsingor, junto con el Drake, para que comenzasen las reparaciones.

La batalla continuaba, y en este turno le tocaba a Obdam quedar rodeado de navíos enemigos. El Eendracht se las estaba viendo con el Cesar, el Pelikan, el Morgenstjerman y el Johannes. Para entonces el Cesar había destruido al Joshua y provocado la muerte del almirante Floriszoon en el transcurso del combate. En una situación tan apurada los capitanes holandeses reaccionaron, y pronto los navíos Wapen van Rotterdam, Dordrecht y Halve Maan acuderon al rescate del almirante Obdam.

Bandera de un navío sueco capturada por el almirante Obdam

En el transcurso de este enfrentamiento resultó herido el capitán sueco del Cesar y su barco tuvo que ser retirado del combate. El Pelikan fue capturado, y el Morgenstjerman quedó tan tocado que se hundió poco tiempo después. El resto de las unidades de ambas flotas seguían luchando también y la balanza se estaba decantando del lado holandés. Otros dos navíos suecos fueron capturados, aunque estos lograron capturar al Breda, de 28 cañones, que fue recuperado por los holandeses poco después después de que surgiera fuego a bordo y lo abandonaran los suecos.

A las dos de la tarde levantó el viento y la flota holandesa de despegó de la sueca y se dirigió a Copenague, quedando muy pocos navíos en la flota de Wrangel en condiciones de seguirla.  En cualquier caso los suecos reclamaron la victoria, por haber quedado dueños del lugar y haber visto como se retiraba la flota holandesa. No obstante, como sabemos, el objetivo holandés era llegar a Copenague a levantar el sitio, por lo que asumir una victoria por parte sueca es cuanto menos dudosa.

Las pérdidas holandesas habían sido menores que las suecas. El Brederode había sido capturado y hundido, junto con algunas embarcaciones menores que no eran de línea. Por su parte los suecos habían perdido cinco navíos de línea (tres capturados, uno capturado y hundido, y otro encallado y calcinado).

La guerra no finalizó hasta el año siguiente, cuando Michel de Ruyter zarpó hacia el norte con una flota de mayor tamaño y 12.000 hombres para reforzar la posición holandesa en Dinamarca conseguida por el almirante Obdam. En adelante, el rey Carlos X Gustavo se vio impotente para poder cumplir su sueño hegemónico en el Báltico. La paz firmada en Copenague fue muy favorable a Suecia, aunque garantizaba el derecho de paso holandés por el estrecho de Øresund.

¿Por qué era tan estratégico el Báltico para Holanda?, podríamos pensar después de todo. ¿Acaso se podía comprar la ruta comercial báltica con el vasto emporio comercial mundial que gestinaban los holandeses? En realidad hay más razones que las puramente comerciales, razones que eran vitales para los Países Bajos.

Las regiones del Báltico eran ricas en recursos esenciales para las flotas: cáñamo, lona, hierro, brea, alquitrán, sebo, resina, aceite y azufre. Además la madera de la región del Báltico era particularmente importante para Holanda, un país sin grandes bosques, aspecto que era de importancia estratégica vital para el mantenimiento de su marina, que a su vez era la salvaguarda del imperio comercial.

Viene de Batallas Navales – 1658 Øresund (I)

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    • Hugo A Cañete says:

      Hola Dani, el primer combate en línea del que yo tenga constancia se produjo en 1582. En todo caso los llamo buques de línea por diferenciar a los principales navíos de combate de embarcaciones menores.
      Saludos

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