El dominio naval adquirido por la anticipación franco-española, permitió llevar a cabo numerosas operaciones contra las posesiones británicas teniendo éstas que mantenerse casi por completo en situación defensiva.

Recreación del asalto a Baton Rouge (nótese que en aquel tiempo la bandera actual española solo era el pabellón de guerra de la Armada)

Precisamente una de las pocas operaciones ofensivas que posteriormente intentarían los ingleses fue contra Guatemala, donde Matías de Gálvez, padre de Bernardo y Virrey de Nuevo México, tras el ataque enemigo salió a su encuentro derrotándolos y poniéndolos en fuga. Gálvez, hombre de acción como su padre, tomó inmediatamente la iniciativa tras enterarse gracias a unos informes secretos que los ingleses se aprestaban a invadir la provincia. La guerra con Gran Bretaña se preveía inminente para 1779, a pesar del difícil equilibrio anglo-francés que se había mantenido hasta el momento.

Por eso el militar malagueño refuerza las defensas, intenta establecer relaciones con las tribus indias de los Creek, Chickasaws y Seminolas, elabora mapas de la zona y cuando recibe la comunicación oficial de la guerra contra España organiza una expedición contra los puestos británicos que controlaban la otra orilla del Missisipi. Consigue movilizar un buen número de soldados pero según avanza se le van adhiriendo más hombres hasta llegar a los 1443, formando un contingente multiétnico compuesto por:

170 soldados veteranos.

330 reclutas canarios, mexicanos, cubanos, dominicanos y puertorriqueños.

80 negros y mulatos libre, franceses y milicianos.

60 milicianos.

20 carabineros.

9 voluntarios norteamericanos al mando de Oliver Pollock.

10 cañones.

14 artilleros.

600 mercenarios alemanes, habitantes de la costa e irlandeses adheridos por el camino.

160 indios de Arcadia, Atacapas, Punta Cortada y Opeluzas adheridos por el camino.

Se trataba de gentes todos los estratos sociales y procedencias que habían acudido a luchar contra un enemigo común, el inglés. Es de justicia reconocer que los indios eran utilizados como mercenarios por todos los ejércitos a cambio de… ron y armas. Su crueldad ponía en espanto a los europeos, tanto, que Gálvez propuso “que no empleara indios en nuestras disputas nacionales” a John Campbell, el general inglés de la zona, pero el muy tunante se negó. Precisamente serán los indios quienes a modo de batidores encabezaran la penosa marcha de 11 días por infectos pantanos.

Al llegar a las inmediaciones del primer fuerte, Bute de Manchac, la expedición recobró el ánimo y la energía cuando su gobernador comunicó algo que había mantenido en secreto: España estaba en guerra con Inglaterra. Ahora podían atacar con más razón si cabe al enemigo, cosa que hicieron el día 27 de agosto al asalto y de madrugada concluyendo la toma del fuerte rápidamente.

Después del combate se dieron un par de días de descanso y comenzaron la marcha contra el verdadero escollo del río, Baton Rouge, que estaba defendida por fosos y empalizadas además de 18 cañones, 375 soldados ingleses y 500 colonos y negros armados al mando del Teniente Coronel Alexander Dickson. Gálvez sabía del riesgo que suponía un sitio prolongado debido a la insalubridad de la zona, así que se decidió por el asalto pero sirviéndose del engaño.

Dispuso un falso ataque nocturno por un lado del fuerte mientras que por el otro se excava una trinchera. Los ingleses pensando que han rechazado el embate de los españoles amanecen con varios cañones de sitio apuntándoles tras una trinchera, que a primera hora abren fuego reduciendo las defensas a escombros. En pocas horas la guarnición se rinde entregando no sólo este fuerte, sino que también entrega el de Panmure en Natchez y otros tres puestos más que se encontraban río arriba y que tenían 60 granaderos cada uno.

Mientras que en los fuertes capturados se recibe, ya tarde, la comunicación de que están en guerra con España, la expedición ya está de vuelta victoriosa con cerca de un millar de prisioneros para descansar merecidamente en Nueva Orleans. A cambio de 1 muerto y dos heridos, los españoles lograron un magnífico balance de la campaña:

3 fuertes.

3 puestos avanzados.

2 puertos, Tompson y Smith.

1 bergantín, West Florida.

1 soldado británico muerto.

550 soldados británicos y mercenarios alemanes capturados.

500 colonos y negros armados capturados.

Nueva Orleans en 1770

Los ingleses no habían empezado la guerra y ya habían perdido el control del Missisipi. Por esta descollante, inesperada y pícara operación militar es ascendido a Mariscal de Campo, con 33 años. Y no es para menos pues de un plumazo había abierto por la puerta de atrás la principal vía de suministros para el ejército rebelde, su importancia se tornaría capital para el devenir del conflicto. Los ingleses lo tendrían difícil si querían cerrarla, ya que se interponía frente a ellos la ciudad de Nueva Orleáns……….

Viene de Bernardo de Gálvez (I) – Comienza la Leyenda

Sigue en Bernardo de Gálvez (III) – La toma de Fort Charlotte en Mobila (Alabama)

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